24 enero 2010

Halabja en la memoria

Hace una semana leía que Alí Hasan al Mayid, Alí el Químico, sumó una nueva condena a muerte por el ataque químico a la ciudad kurda de Halabja en 1988 en el que murieron unas 5.000 personas. A finales de noviembre del año pasado visité esa localidad en la región autónoma kurda del norte de Irak: una ciudad pobre, polvorienta y conservadora a la sombra de las altas cordilleras que separan ese país de Irán, donde aún pesan los efectos de ese ataque químico. Poco a poco, la ciudad intenta sobrevivir al trauma y los cánceres de aquel fatídico año y a las batallas de la invasión estadounidense de Irak en 2003 ya que en esta zona se hizo fuerte el grupo Ansar al Islam, vinculado a Al Qaeda, cuando combatientes kurdos regresaron de la guerra de Afganistán en 2001 imponiendo durante dos años un régimen similar al de los talibanes y en contra del gobierno kurdo de la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK) con sede en Suleymaniya y del régimen baazista de Sadam Hussein. ACTUALIZACIÓN A 25 DE ENERO: Alí el Químico ha sido hoy ejecutado.
Fotos: 1) Memorial a las víctimas del ataque químico en Halabja, con los restos de algunos de los proyectiles en los que se lanzaron las cargas químicas. 2) Entrada del Museo Memorial de Halabja. 3) Un cambista callejero en Halabja. 4) Entrada a la ciudad desde la carretera de Suleymaniya. Al fondo un cartel del presidente de Irak, Yalal Talabani, líder de la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK). Halabja se encuentra en la zona de influencia de este partido kurdo. 5) Un policía armado en su caseta de vigilancia de uno de los hospitales que tratan los casos de cáncer derivados del ataque químico. 6) Una de las calles de Halabaja. Al fondo, las cordilleras que separan Irak de Irán.
Por cierto, recientemente Pere Juliá escribía en su blog sobre Ramazan Öztürk, el periodista turco que documentó la masacre de Halabja y con el que tuve el placer de conversar sobre éste y otros temas con ocasión de la puesta en marcha de TRT6 a principios de 2009.

23 enero 2010

Veto en Turquía a los juicios de militares en tribunales civiles (El Periódico)

El Tribunal Constitucional de Turquía cerró ayer el paso a que los militares rindan cuentas ante la justicia ordinaria. Considera así contraria a la Carta Magna una reforma legal aprobada por el Parlamento turco en julio que permitía a los tribunales civiles juzgar a personal militar e impedía a las cortes castrenses juzgar a civiles en tiempos de paz.
En su informe sobre los progresos anuales de Turquía publicado el pasado octubre, la Comisión Europea aplaudió la reforma impulsada por el Gobierno del conservador Recep Tayyip Erdogan, ya que suponía «alinear Turquía con las prácticas de la UE». Pero en un país donde los generales, autores de cuatro golpes de Estado en los últimos 50 años, conservan un gran poder político y económico, esta reforma no fue del todo bienvenida y la principal formación de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, kemalista laico), decidió plantear un recurso de inconstitucionalidad que ayer el alto tribunal aceptó por unanimidad. SEGUIR LEYENDO
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Foto: Manifestación contra el golpismo en la calle Istiklal de Estambul

19 enero 2010

Tres años sin Hrant, tres años sin justicia

Hace exactamente tres años recibí una llamada de teléfono desde la oficina de la Agencia EFE en Viena: "Andrés, enciende la televisión: han asesinado a un periodista en Estambul". Era Hrant Dink, un periodista turco de etnia armenia. Un hombre culto y honrado. Un luchador. Una voz por la tolerancia. Un furúnculo para los nacionalistas fanáticos a ambos lados de la frontera. Su cuerpo yacía tumbado por varios disparos en la acera, en el exterior de las oficinas del semanario bilingüe Agos, que él dirigía. Tenía los zapatos rotos y desgastados.
Cuando anocheció me acerqué con mis compañeros de piso a la concentración de protesta en el distrito de Sisli. Allá estaban Fabian y Garen, dos conocidos míos, estambulíes y armenios, acompañados por sus compañeros de la facultad. Una lluvia ligera acompañaba la rabia contenida de todos los presentes.
Hoy se cumplen tres años sin Hrant. Tres años sin que los verdaderos instigadores del crimen hayan comparecido ante la justicia.

El hombre que quiso matar al papa Juan Pablo II es liberado tras permanecer 30 años en prisión (El Periódico)

ANDRÉS MOURENZA
BARCELONA
Ali Agca, el hombre que intentó asesinar al papa Juan Pablo II en 1981, disfrutó ayer de sus primer día de libertad tras más de 30 años entre rejas. Ayer expiraba la otra condena que le mantenía preso: el asesinato en 1979 del periodista turco Abdi Ipekçi, director del diario de centroizquierda Milliyet.
Su primera visita hubo de ser al hospital militar, pues el Ejército turco lo había llamado a filas a sus 52 años, aunque los médicos corroboraron que el hombre sufre un «desorden antisocial de la personalidad» –no en vano se ha declarado el nuevo mesías– y no es apto para el servicio militar.
Así, entre la alegría de sus allegados y la expectación del público, ponía el pie en la calle uno de los personajes más enigmáticos de las últimas décadas. Mientras, una cadena turca se preguntaba: ¿Es Agca un genio que pasando por loco ha engañado a todos o es un tonto útil al servicio de oscuros intereses?
Largo periplo
Agca nació en 1958 en la provincia turca de Malatya, en el seno de una familia pobre, y desde pequeño se vio envuelto en el mundo del hampa. Según ha relatado, recibió entrenamiento militar por parte de grupos palestinos aunque luego ingresó en la organización ultraderechista Lobos Grises, que durante la década de los 70 se enfrentaba a muerte contra la izquierda en las calles de Turquía con el apoyo de la CIA.
En 1979 asesinó al periodista Ipekçi, algo que precipitaría el golpe de Estado de 1980. Aunque fue detenido, logró escapar de la prisión militar de Maltepe (Estambul), una de las más seguras del país, y huir a Bulgaria gracias a la ayuda de Abdullah Çatli, un mafioso y ultranacionalista protegido por el Estado turco.
Entonces comenzó un periplo por varios países y ciudades –entre ellas Palma de Mallorca, donde recibió la visita de un agente del espionaje turco– que culminaría el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro del Vaticano con el intento de asesinato de Juan Pablo II.
Pero a pesar de la presión de los fiscales italianos, nunca se ha sabido quién estaba detrás del atentado, ya que el pistolero ha cambiado en numerosas ocasiones su testimonio. Según las versiones, pudo ser el encargo de un mafioso turco con sede en Bulgaria; un golpe del KGB en colaboración con los servicios secretos búlgaros o un complot de Gladio –una trama ultraderechista vinculada a la CIA– destinada a presentar el asesinato como obra de los soviéticos.
Al esclarecimiento de los hechos no ha ayudado mucho el comportamiento estrafalario de Agca, quien ha asegurado haberse convertido al cristianismo para luego arremeter contra la Iglesia, y la afirmación del Sumo Pontífice de que el atentado había sido revelado por el tercer secreto de la Virgen de Fátima. En el año 2000, el Papa perdonó oficialmente a su agresor y el presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi lo indultó, con lo que fue extraditado a Turquía para culminar la condena por el asesinato de Ipekçi. Hasta ayer.
¿Bufón millonario?
En su nueva vida como hombre libre, Agca puede convertirse en bufón millonario, ya que ha prometido revelar en los próximos días más datos sobre el intento de asesinato de Juan Pablo II y sobre la misteriosa desaparición de la joven Emanuela Orlandi, otro siniestro episodio en el que presuntamente están implicados Agca, los Lobos Grises y el propio Vaticano. Además, según aseguraron sus abogados, ha recibido una oferta de Hollywood por llevar su vida a la pantalla, por lo que, de acuerdo a algunos medios turcos, recibiría ocho millones de dólares.
Para calentar su encuentro con la vida en libertad, el mediático pistolero turco ha enviado al exterior varias cartas en los últimos días en las que se describe como el «mesías eterno», aunque puntualiza que él no es Dios ni el hijo de Dios, sino «su más alto y eterno sirviente». «Declaro que el fin del mundo está por llegar. Todos los seres humanos morirán antes de que termine este siglo», afirma Agca. Además, critica la Biblia por estar «plagada de errores», por lo que se ha mostrado dispuesto a escribir una nueva. Entre otras cosas, también ha pedido un «nuevo imperio americano», que ayude a restablecer la paz mundial.

El problema es que, tras 30 años de actuar como un loco iluminado, resulta muy difícil responder a la pregunta que aún se hacen muchos turcos: ¿Quién es realmente Ali Agca?

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Y Turquía se siente avergonzada por el modo en que Ali Agca ha salido de la cárcel, convirtiendo su nueva vida en un espectáculo. LEER MÁS

Sobre la ignorancia en la información acerca de los países islámicos

Ayer se publicó en el diario La Rioja la siguiente carta que yo firmé criticando la información que se ofrece habitualmente en temas relacionados con el islam a raíz de este artículo de la columnista y directora del Centro Cultural Ibercaja en Logroño, Mayte Ciriza.
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"Opinar de oídas es deporte nacional en nuestro país, algo que mientras se ejerce en la barra del bar no tiene mayor trascendencia. Sin embargo, hacerlo en las páginas de un diario sin informarse lo más mínimo, no tiene perdón. El pasado 13 de enero, la columnista Mayte Ciriza afirmaba en un artículo titulado 'Bajo el burka' que en Turquía se ha eliminado la prohibición del velo y que, a causa de ello, «ha habido una enorme presión sobre las chicas que no lo llevaban para que se lo pusieran». Falso: si bien en febrero del 2008 el Parlamento turco aprobó el levantamiento de esta prohibición en las universidades -una iniciativa apoyada no sólo por los islamistas moderados del Gobierno, sino también por muchos intelectuales liberales laicos, la mayoría de la población de Turquía y las asociaciones de derechos humanos internacionales-, la disposición que revocaba la prohibición apenas estuvo vigente cuatro meses, pues el Constitucional la anuló y sigue estando prohibida la entrada a mujeres con velo en las universidades. Algo que demuestra que la señora Ciriza no se esfuerza mucho en documentarse para sus artículos.
Por otra parte, se trata de un artículo que mezcla la situación de países tan dispares como Irán, una teocracia chií, y Turquía, un país cuyo estricto laicismo importado a España provocaría urticaria en más de uno, con el uso de una horrible prenda propia de Afganistán -un país subdesarrollado y lastrado por decenios de guerra-. Más bien parece que se quiera atizar el miedo a lo musulmán.
¿Qué pensaríamos si para asustar sobre el Cristianismo (una religión practicada por más de 1.500 millones de personas en el mundo) hiciésemos un batiburrillo ad hoc con los casos de abusos de menores dentro de la Iglesia católica, las locuras disparatadas de los evangelistas norteamericanos y el subdesarrollo de un país de mayoría cristiana como Etiopía?
El Islam no es bueno ni malo 'per sé'. Como religión monoteísta es tan conservadora como el cristianismo o el judaísmo, pues todas estas religiones parten de un mismo tronco -el culto abrahámico- y los mismos mitos fundacionales: el génesis, la creación de la mujer derivada del hombre, el paraíso y el infierno, entre otros muchos. En los medios de comunicación de nuestro país, muchas veces se confunde por pura ignorancia lo que son aberrantes prácticas locales o interpretaciones interesadas del Islam con la propia religión, creando así un peligroso poso antimusulmán."

15 enero 2010

Estambul se estrena como Capital de la Cultura de Europa

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Estambul estrena su estatus de Capital de la Cultura europea, un título importante para la principal ciudad de un país candidato a miembro de la Unión Europea. LEER MÁS

Öcalan da vía libre para actuar al PKK si no mejoran sus condiciones carcelarias (EFE - La Rioja)

Miembros del PKK el pasado noviembre en las montañas Kandil (Irak), donde el grupo armado mantiene su base central (foto: Andrés Mourenza)
El líder histórico del grupo armado Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, anunció hoy que da vía libre a los rebeldes kurdos para actuar si no se mejoran sus condiciones en la isla-prisión de Imrali, donde cumple cadena perpetua.
Según informó hoy la agencia de noticias pro-kurda Firat, Öcalan no se encuentra bien en la nueva prisión a la que fue transferido a finales del 2009 y en la que, por primera vez en una década, tiene la compañía de otros cinco presos. "En el exterior de mi celda funciona a todas horas un generador que hace mucho ruido, lo que me provoca muchas molestias. La ventilación es mala, apenas puedo dormir", se quejó a través de sus abogados. Además, Öcalan denunció que no se respeta el tiempo que tiene disponible para hablar con sus abogados, ni se permite a los presos hablar kurdo.
El líder del PKK acusa al gobierno del islamista moderado, Recep Tayyip Erdogan, falta de voluntad para solucionar el conflicto kurdo a pesar de su anuncio de la llamada "iniciativa democrática", un paquete de medidas destinadas a poner fin a 25 años de un conflicto que se ha cobrado más de 40.000 vidas.
En un mensaje emitido hoy Öcalan advierte de que no dará órdenes al PKK a partir de los meses de febrero y marzo. "No pediré que luchen ni que lleguen a un acuerdo de paz. No doy instrucciones. Que ellos mismos tomen las decisiones", agregó.Los medios de comunicación turco interpretan el anuncio como un 'vía libre' al grupo armado para que retome sus atentados tras un año de tregua unilateral.
Sin embargo, las nuevas directrices de Öcalan también podrían ser interpretadas como una actitud defensiva ante la pérdida de control sobre el grupo que él mismo fundó. Según fuentes del espionaje de Turquía y Siria, el PKK está dividido entre los militantes más radicales, los llamados 'sirios' y los denominados 'turcos', partidarios de llegar a algún tipo de acuerdo de paz con Ankara.
Algunos comandantes del PKK leales a Öcalan reconocieron en noviembre pasado en declaraciones a Efe en el norte de Irak que no son capaces de controlar la actuación de ciertos militantes, puesto que el ejército turco no suspende sus ofensivas militares.Este hecho se puso de manifiesto cuando varios miembros del PKK atacaron en diciembre pasado una patrulla militar matando a siete soldados en la provincia de Tokat (norte de Turquía). El ataque se produjo la misma semana que la Corte Constitucional debía decidir sobre la ilegalización del Partido de la Sociedad Democrática (DTP) por supuestos lazos con el PKK, considerado una organización terrorista por Turquía, la UE y EEUU.La dirección del PKK en el norte de Irak reconoció, posteriormente, la autoría del atentado pero afirmó que se trataba de un grupo que organizó el ataque sin seguir órdenes del comando central.

Entrevista a Ahmed Rashid, experto en la situación de Afganistán y Pakistán

Mi colega en EFE Igor G. Barbero ha entrevistado al que probablemente es uno de los mayores expertos en la situación de Afganistán y Pakistán: Ahmed Rashid (cuyo libro Descenso al Caos deberían tener en cuenta unos cuantos políticos. La entrevista, que no tiene desperdicio, se puede leer aquí.

Turkish Airlines capea el temporal y se gana un hueco entre las grandes aerolíneas europeas

La aerolínea de bandera de Turquía, Turkish Airlines, ha capeado bien el temporal de la crisis gracias a que el número de sus pasajeros ascendió en 2009 hasta los 25 millones, un 11 por ciento más que en 2008, lo que le convierte en la séptima aerolínea europea. Además, ha emprendido un proceso de renovación de la flota y prevé aumentarla de 132 aviones a 168 para 2013. Sin embargo, los sindicatos turcos se han quejado que todo el dinero y el esfuerzo que se está poniendo en la mejora de la compañía (que ya no es sólo pública) no se ha invertido en sus trabajadores. LEER MÁS

14 enero 2010

Ali Agca: ¿astuto mercenario o loco de atar?

Mehmet Ali Agca, el pistolero ultraderechista turco que intentó asesinar al Papa en 1981, pide ahora un nuevo imperio americano. Agca, que fue miembro de la banda armada ultranacionalista Lobos Grises y actualmente cumple condena por el asesinato del periodista turco Abdi Ipekçi, saldrá de la cárcel el próximo lunes 18 y, aunque un informe psiquiátrico le ha diagnosticado "un desorden de la personalidad", promete hacerse millonario a base de contar sus vivencias y responder a enigmas ya clásicos de las teorías del complot: ¿Estuvieron implicados el KGB y el gobierno de Bulgaria en el intento de asesinato de Juan Pablo II? ¿Quién ordenó el secuestro de la adolescente vaticana Emanuela Orlandi? LEER MÁS

Turquía e Israel dan por zanjada su última crisis en aras de un contrato militar

Ankara ha aceptado las disculpas que ayer ofreció Israel. Detrás de esta pronta pacificación de los ánimos está la adquisición por parte del ejército turco de los aviones autopilotados israelíes Heron (en la foto) que se tratará en la visita a Turquía del ministro de Defensa hebreo, Ehud Barak, el próximo fin de semana. LEER MÁS

13 enero 2010

Turquía e Israel: de aliados estratégicos a alarmante escalada de tensión (EFE-Abc.es)

Fragmento subtitulado en inglés de la serie Ayrilik (Separación) de la televisión pública turca TRT1 que en octubre despertó duras críticas de Israel.

Dogan Tiliç

El deterioro que acumulan en los últimos tiempos las relaciones entre Turquía e Israel, hasta hace pocos tiempo socios estratégicos, sigue creciendo con nuevas acusaciones mutuas que están elevando la tensión a niveles no vistos en años.

Las televisiones turcas emitieron hoy sin descanso una foto tomada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel durante una reunión con el embajador turco en ese país, Oguz Çelikkol, en la que el diplomático aparece sentado a un nivel inferior que el viceministro de exteriores israelí, Danny Avalon, y sus ayudantes. Avalon se negó además a estrechar la mano del diplomático turco y dejó claro a los periodistas su intención: "hacer que (Çelikkol) se sentase por debajo de nosotros".

El embajador había sido convocado por el Gobierno israelí para exigir una explicación por la emisión de un capítulo de la famosa serie turca 'Kurtlar Vadisi' (El Valle de los Lobos) en el que un agente del Mossad aparece asesinando a un niño. Esta serie de acción y espionaje, aderezada con un contenido fuertemente nacionalista, es una de las más vistas en Turquía y es también emitida en varios países de Oriente Medio. Además, no es la primera vez que un programa turco irrita a Tel Aviv, ya que el pasado octubre se produjo un fuerte encontronazo diplomático cuando un canal estatal de Turquía emitió una teleserie sobre el conflicto palestino-israelí en la que los soldados hebreos aparecían matando a civiles inocentes. Entonces, el ministro de Exteriores de Israel, el ultraderechista Avigdor Lieberman, afirmó que "ni siquiera un país enemigo" hubiese emitido un programa de televisión semejante.

El Ministerio de Exteriores turco, a su vez, ha llamado hoy a consultas al embajador israelí para pedir explicaciones sobre el que consideran humillante trato recibido por su representante en Israel.

En esa escalada de tensión, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, renovó ayer sus críticas a Israel por el bombardeo en la Franja de Gaza el pasado año y acusó a Tel Aviv de amenazar la paz en la región por usar una fuerza desproporcionada frente a los palestinos. Aquellos que advierten a Irán por las armas nucleares no hacen las mismas advertencias a Israel. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU deberían ser justos. Israel no ha negado la existencia de su arsenal nuclear, al contrario, la ha admitido", afirmó. Erdogan aseguró que mantendrá su promesa de no asistir a la cumbre del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) después de la polémica en la que se enzarzó el pasado año con el presidente israelí, Shimon Peres.

La reacción de Israel no se hizo esperar y llegó en forma de un comunicado en el que acusó a Erdogan de dañar las relaciones entre ambos países y advirtió de que los turcos son los últimos que pueden dar lecciones de ética al Estado y el Ejército de Israel.

Este nuevo incidente ha llevado a algunos analistas a calificar de "alarmante" el estado de las relaciones entre dos países, cuya cooperación militar era, hasta ahora, abundante pero que se enfrió tras la cancelación por parte de Turquía de un ejercicio conjunto de aviación militar que estaba previsto para el pasado otoño. La creciente tensión con Israel ha coincidido con un rápido incremento de las relaciones de Turquía con Siria, Irak, Líbano e Irán, lo que algunos medios de comunicación han considerado un cambio de la estrategia pro-occidental de Ankara.

09 enero 2010

Un regalo de reyes

Paisajes humanos de Bilbao a Kurdistán (El Periódico)

Andrés Mourenza
Erbil (Irak)

Cualquier español que se marchase hoy a estudiar a Irak sería tachado de loco. A Jangi Salai le ocurrió justo lo contrario. «¿Al País Vasco? Pero, ¡cómo te vas a ir al País Vasco si aquello está peor que Irak!», le dijeron sus amigos de Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, cuando anunció su decisión de estudiar en España. Durante el año 2000, el Gobierno vasco fue una de las primeras instituciones internacionales que reconoció al Gobierno kurdo, que luchaba contra Sadam Husein, y premió a varios estudiantes del Kurdistán iraquí con becas de estudios en las universidades de Euskadi. Entre ellos estaban Jangi y su mujer, Sahan.

«Tenía algo de miedo –recuerda Jangi–, porque lo único que veíamos en las noticias eran los atentados de ETA. Busqué algo de información y solo encontré un canal que ponía música muy vieja del País Vasco, por eso pensaba que iba a un país muy atrasado y peligroso. Pero nada más salir del aeropuerto me dí cuenta de que estaba equivocado». Tras siete años de estudio y trabajo en España, Jangi regresó a Irak con un doctorado en Medicina bajo el brazo y una especialización en Oncología, disciplina que cobra especial importancia en esta zona ya que la población aún sufre cánceres provocados por los ataques químicos a los kurdos.

Pero la ciudad a la que volvió Jangi no tenía nada que ver con la que dejó: los estadounidenses habían invadido Irak y los kurdos aprovecharon para crear su propio estado semiautónomo en el norte. La realidad de esta parte de Irak no es la que aparece en los telediarios, sino la de una región en plena construcción. Las grúas crecen por doquier, los camiones van y vienen y los zocos son amables y bulliciosos. Erbil se ha convertido en un inmenso centro comercial desde el que turcos y libaneses hacen sus negocios, aunque también hay alemanes, franceses e israelíes atraídos por las ventajosas condiciones que les ofrece el Gobierno kurdo. «¿Por qué no vienen los empresarios españoles?», se pregunta Jangi.

Los Salai habitan en un hermoso chalet de las afueras de la ciudad, en una de las múltiples urbanizaciones que se están construyendo en lo que antes era una inmensa base militar del Ejército de Sadam Husein. Los dos hijos mayores del matrimonio, Rawa, de 16 años, y Nawa, de 13, se sientan de forma educada en uno de los sofás mientras sus progenitores preparan la mesa. Para Rawa la vida es como la de cualquier adolescente: «Paseo con mis amigos por el centro comercial, vamos a la pista de patinaje o a la piscina. Juego a la playstation y chateo. No está mal, es como España, aunque aquí no hay botellón», cuenta en castellano con un fuerte acento vasco. Nawa, por ser chica, lo ha tenido más difícil a la hora de acostumbrarse de nuevo al Kurdistán. Y algo que ambos añoran con locura es el heavy-metal.

Jangi y Sahan también evocan Euskadi y sus paisajes con ternura, pero saben que su futuro está en Irak. «En España nunca nos sentimos en un país extranjero, los niños estaban muy contentos y no querían volver. Pero nosotros habíamos ido allá para aprender algo y traer aquí esos conocimientos para contribuir al desarrollo de nuestro país».

En la primera capital del Imperio Otomano (El Periódico)

Andrés Mourenza

Aquí comenzó todo. Aquí, en las faldas del Uludag (la Gran Montaña, de 2.543 metros), establecieron su primera gran capital los sultanes del Imperio otomano. Orhan, hijo de Osman, conquistó Bursa a los bizantinos en 1326, convirtiéndola durante 40 años en la principal ciudad de lo que entonces era solo un señorío feudal en la orilla sur del mar de Mármara, pero pronto se transformaría en un gran reino con la conquista de los Balcanes y Grecia.

Hoy, Bursa es una inmensa urbe de más de 3 millones de habitantes en su área metropolitana con pocos restos de aquella época, pero aún conserva el orgullo de una capital otomana. Se nota en las conversaciones con la población y, sobre todo, en su altivo equipo de fútbol, el Bursaspor, cuya afición es capaz de no detener sus cánticos ni un solo minuto durante los partidos, coreando lo mismo himnos balompédicos que eslóganes nacionalistas.

La herencia otomana siempre ha sido un sujeto de polémica. La fundación de la República –moderna, secular y centralista– en 1923 suponía enterrar en el pasado todo lo que había significado el Imperio: monarquía, religión y pluralismo étnico. Durante las primeras décadas de la nueva era, liderada por Mustafa Kemal Atatürk, la historia otomana fue menospreciada como algo antiguo y reaccionario, mientras se ensalzaban las legendarias historias de los primitivos turcos de Asia Central, en busca de un nacionalismo laico que hiciese de cemento social para la Turquía republicana. Ahora se vive el proceso inverso: el Gobierno conservador de Recep Tayyip Erdogan y sus círculos intelectuales ensalzan la libertad religiosa del Imperio y critican los primeros años de la República y su herencia jacobina.

Sin embargo, para la mayoría de los turcos de a pie no hay ninguna contradicción en venerar tanto la imagen del republicano Atatürk como las glorias de los sultanes. Bursa es un buen ejemplo, pues muestra su orgulloso pasado imperial a la vez que es una moderna ciudad fabril que concentra la industria automovilística de Turquía.

Pero si algo hace famoso a Bursa, es su Iskender kebap (kebab Alejandro), un plato a base de fina carne adobada salteada con pan y salsa de tomate acompañado de yogur y mantequilla derretida, que fue inventado en el siglo XIX por el restaurador Iskender Efendi y perpetuado por sus descendientes. En cualquier restaurante de Bursa se puede encontrar este festival de calorías, pero es preferible degustarlo en las pequeñas fondas del barrio antiguo.

Elijo un restaurante cuyo letrero afirma remontarse a 1867, una casa de comidas de las de antes, de pomos y marcos dorados, cortinas de ganchillo, mobiliario de aglomerado y jarra de agua sobre la mesa. Como es tan diminuto, los nuevos comensales deben sentarse a la mesa con los que aún no han terminado, creando efímeras amistades de apetito. Al acabar, pregunto al cajero si el local es realmente propiedad de los herederos de Iskender Efendi –ya que son demasiados los restauradores que afirman serlo– y el hombre, con un «por supuesto» taxativo, me mira como si la duda ofendiese su orgullo de siglos.