20 octubre 2011

Un duro ataque del PKK pone a Turquía en pie de guerra (El Periódico)

Andrés Mourenza
Estambul
Fue un ataque perfectamente organizado. Pasaban 45 minutos de la medianoche cuando unos 200 militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) abrieron fuego en ocho puntos diferentes de la provincia de Hakkari, limítrofe con Irak. Los objetivos fueron cuarteles del Ejército y de la policía y puestos de vigilancia fronterizos. Los combates se prolongaron durante cuatro horas. En total, 24 militares turcos murieron y 18 resultaron heridos.
Es una zona en la que el PKK se mueve libremente gracias al apoyo de buena parte de la población –«por desgracia, no los ven como terroristas sino como guerrilleros», explica un policía de Hakkari a EL PERIÓDICO– y a la orografía, pues las abruptas cordilleras se internan en Irak hasta las montañas Kandil, donde está la base del grupo armado.
En cuanto se conoció la magnitud del atentado, el peor en casi dos décadas, el presidente turco, Abdulá Gül, prometió «venganza», una palabra que pocas veces se escucha de este político de ademanes moderados. Y la respuesta no se hizo esperar: los comandos de montaña turcos, con apoyo de helicópteros Cobra, persiguieron a los atacantes hasta cuatro kilómetros en territorio iraquí. Por otro lado, cazas turcos bombardearon los campos logísticos del PKK a lo largo de la frontera turco-iraquí. Según diversos medios, una veintena de rebeldes kurdos murieron en la operación militar turca.
«El enemigo debe saberlo: no cederemos un milímetro de esta tierra, regada con sangre de los mártires», advirtió el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, a la vez que se preguntaba: «¿Quién alimenta, quién apoya a la organización terrorista?». Aunque aún no hay pruebas que lo certifiquen, una fuente cercana a los servicios secretos explicó a este diario que trabajan con la hipótesis de que sea Israel quien suministre armas y apoyo logístico al PKK, sobre todo desde el enfriamiento de relaciones entre Ankara y Tel-Aviv. La tesis tiene sentido, ya que el PKK nunca ha hecho ascos al apoyo extranjero (Rusia, Siria e Irán) y, según diversas fuentes, Israel ha colaborado con el PJAK, organización hermana del PKK que actúa en Irán.
CRÍTICAS / Los nacionalistas kurdos del Partido de la Paz y la Democracia (BDP) exigieron tanto al Gobierno como al PKK que «detengan la guerra» e inicien un «proceso de paz dialogado», algo que fue muy criticado por Erdogan: «Quienes son incapaces de llamar terrorista [al PKK] no deberían hablar de paz».
La tensión es máxima en la frontera. La población permanece encerrada en casa y apenas se oye otra cosa que los helicópteros y los cazas que sobrevuelan constantemente la zona, explican por teléfono desde Hakkari. Se espera que en los próximos días o semanas Turquía lance una importante ofensiva militar terrestre en Irak con el objetivo de acabar con la presencia del PKK. La pasada semana, Erdogan ya había avisado a las autoridades iraquís que, o se encargan ellos del problema, o serán los turcos quienes limpien la zona de terroristas.

2 comentarios:

diana dijo...

que bueno que nos mantengas informados y hagas referencia a la historia de esta guerra tan absurda como todas las que están ocurriendo en el mundo.

Andrés Mourenza dijo...

Es mi trabajo y lo hago con gusto, aunque el panorama actual sea bastante negro. Me alegra de que leas el blog y espero tu participación a través de dudas, preguntas, aportaciones o críticas. Un saludo desde Estambul.