24 diciembre 2011

La respuesta de Erdogan a la ley francesa sobre el Genocidio armenio: Francia masacró a los argelinos (El Periódico)

Andrés Mourenza
Atenas
"Francia masacró a cerca del 15% de la población de Argelia a partir de 1945. Eso es un ge-nocidio". Con estas duras palabras incriminó ayer el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, al Estado francés, elevando la tensión un grado más después del anuncio de sanciones tras la aprobación el jueves en el Parlamento francés de una ley que penaliza la negación del genocidio armenio. Es un tono que comparten gran parte de los turcos, a juzgar por los titulares de la prensa: incluso la más liberal y menos nacionalista tildó el voto francés de «estúpido» y «miserable».
Erdogan, además, animó al presidente Nicolás Sarkozy a «preguntar a su padre» sobre los desmanes cometidos por los franceses en Argelia. Según los turcos, Pal Sarkozy, padre del actual mandatario francés y húngaro de nacimiento, fue entrenado en torno a 1945 en Sidi Bel Abbès, en los cuarteles de la legión extranjera en Argelia, aunque luego fue declarado no apto para el servicio poco antes de ser enviado a Indochina. El líder turco recordó también el origen judío sefardí de la familia materna de Sarkozy, acogida por el Imperio otomano cuando miles de hebreos fueron expulsados de la España de los Reyes Católicos.
Pal Sarkozy aseguró ayer que no «había estado jamás en Argelia». «Nunca pasé de Marsella. Y estuve durante cuatro meses en la legión», dijo. «Basta con comprar mi libro Tanta vida; están todos los documentos; todo esto es ridículo», añadió.
RACISMO E ISLAMOFOBIA / Erdogan acusó a París de utilizar «el odio hacia musulmanes y turcos» por motivo electoralistas: «Esta votación muestra claramente hasta qué punto el racismo, la discriminación y la islamofobia han alcanzado un peligroso nivel en Francia y en Europa».
Pero Sarkozy tampoco se quedó callado e instó a los turcos a «respetar» las creencias de los franceses. «Francia no da lecciones a nadie, pero tampoco le gusta que se las den. Francia establece sus políticas de un modo soberano», dijo en declaraciones a la prensa durante el funeral del expresidente Václav Havel en Praga: «Francia no pide permiso. Tiene sus propias opiniones y respeta los derechos humanos y la memoria».
El presidente turco, Abdullah Gül, denunció ayer que durante toda la semana Sarkozy se ha negado a atenderle al teléfono: «Los jefes de Estado hablan entre ellos incluso en tiempos de guerra». Gül criticó los «prejuicios» franceses respecto a Turquía y reclamó que París se retire del llamado Grupo de Minsk, en el que, junto a Rusia y EEUU, trata de mediar por una paz entre Armenia y Azerbaiyán.
La disputa amenaza con dañar el diálogo entre Turquía y Armenia
El duelo de egos entre Erdogan y Sarkozy amenaza con dañar algo mucho más importante: el diálogo iniciado en el 2008 por Turquía y Armenia. Aunque el proceso ha sido aparcado, por las presiones de Azerbaiyán, el deshielo turco-armenio es imprescindible para la población de la paupérrima república caucásica.
Atrapada por el oeste y el este a causa del cierre de sus fronteras con Turquía y Azerbaiyán, sus únicas salidas por tierra son Irán y Georgia, pero este último país mantiene muy malas relaciones con el tradicional valedor de los armenios, Rusia.