18 octubre 2007

Conflicto entre Turquía e Irak por la presencia del PKK - 1

En construcción
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Turquía fija el punto de mira en el norte de Irak (El Periódico, 09/10/07)
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Soldados turcos transportan el ataúd con los restos de un compañero, ayer, en los alrededores de Sati. Foto: REUTERS / OZGUR AYAYDIN
ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
Turquía está "dispuesta a combatir el terrorismo de forma decidida" y se plantea, más que nunca, una operación militar en el norte de Irak tras la muerte en 48 horas de 15 soldados en varios ataques de los separatistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Esta fue la conclusión de la reunión de urgencia de ayer entre el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, el presidente de la República, Abdulá Gül, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Yasar Büyükanit. Ayer mismo murieron dos soldados en sendos atentados en el sureste turco, de mayoría kurda, y el domingo otros 13 fueron abatidos en una emboscada del PKK, el ataque más sangriento contra el Ejército en la última década. Estas acciones, cuya autoría confirmó la agencia nacionalista kurda Firat, se añaden a la reciente matanza de 12 personas en el sureste y a las bombas en Izmir, de las que se acusó también a los kurdos pero sobre las que aún hay dudas. El creciente número de "mártires", como se denomina a los soldados caídos en combate, hiere la susceptibilidad de los turcos tanto por la juventud de las víctimas --por la discutible estrategia del Ejército de utilizar a reclutas del servicio militar-- como por el peso de la institución. Por eso, la intervención militar contra las posiciones del PKK en el norte de Irak gana adeptos y la oposición se ha sumado a la presión de los generales sobre el Ejecutivo islamista moderado de Erdogan. Falta saber si el pragmático Erdogan cederá a las exigencias belicosas o logrará torear a los militares como hizo la pasada primavera con declaraciones ambiguas hasta que llegaron las elecciones. "Nuestra lucha contra el terrorismo continuará de forma diferente", aseguró el primer ministro tras el atentado del domingo. Puede tratarse de la luz verde definitiva a una operación militar o de un nuevo modo de ganar tiempo antes de la publicación del informe de la UE sobre los progresos de Turquía, que según fuentes diplomáticas en Bruselas se prevé favorable. DESPLIEGUE EN LA FRONTERA Por lo pronto, el Ejército aumentó su despliegue en la frontera de Irak y, según los medios turcos, aviones F- 16 se unieron al operativo. La agencia Firat informó de bombardeos procedentes de Turquía cerca de Zakho, en el Kurdistán iraquí. Algunas sedes del Partido de la Sociedad Democrática (PSD), nacionalista kurdo, fueron atacadas en incidentes aislados cuyos autores fueron detenidos. El turco de a pie no se explica por qué aumenta la violencia precisamente ahora que los kurdos han logrado tener voz en el Parlamento. El problema es si la tensión puede llevar a un nuevo deterioro de la convivencia, tras la oscura guerra no declarada de los años 90.

Un político pide que se siga el ejemplo de España con Batasuna

El brazo político del PKK, el Partido de la Sociedad Democrática (PSD), es legal y tiene una veintena de diputados en el Parlamento turco. Ayer, el líder de la oposición laica de Turquía, Deniz Baykal, pidió mano dura contra los nacionalistas kurdos "como en España". Baykal acusó al PSD de "subordinarse al PKK" y exigió su ilegalización. EL REFUGIO DEL PKK Turquía acusa al Gobierno iraquí y a las fuerzas de EEUU de tolerar la presencia de militantes del PKK en el norte de Irak. Según Ankara, los separatistas kurdos utilizan la montañosa frontera entre ambos países para tender emboscadas a los soldados turcos y luego huir al Kurdistán iraquí, donde el Gobierno turco considera que reciben apoyo. La base de operaciones del PKK se encuentra en las montañas Kandil, en la región de Zakho, en el interior de Irak. Turquía e Irak comenzaron a negociar en septiembre un pacto de seguridad mutua, pero a los dos días las discusiones se torcieron porque el Gobierno kurdo del norte de Irak se opuso a que el Gobierno central de Bagdad permitiera a los turcos perseguir al PKK en suelo iraquí hasta un máximo de 70 kilómetros. EL BLOQUEO Este llamado "derecho de persecución transfronteriza" se mantuvo en vigor de manera recíproca desde 1926 hasta el 2003, cuando en vísperas de la invasión de EEUU de Irak, el entonces líder iraquí, Sadam Husein, canceló el acuerdo con el Gobierno turco. La oposición de los kurdos iraquís a renovar un pacto que perjudique al PKK, que a pesar de todo goza de las simpatías de parte de los kurdos, impidió que Bagdad y Ankara pactasen renovasen el derecho a las operaciones transfronterizas exigidas por los militares turcos para acabar con los santuarios de los separatistas kurdos en Irak.

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Turquía autoriza al Ejército a actuar en el norte de Irak (El Periódico, 10/10/07)

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ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL

El Gobierno turco abrió ayer la puerta a las operaciones militares en Irak para combatir a los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) allí refugiados, tras los atentados que entre el domingo y el lunes acabaron con la vida de 15 soldados. Mientras el país enterraba a sus muertos, el Consejo Supremo de Lucha Antiterrorista, que reúne a ministros y jefes de las fuerzas de seguridad, dio luz verde a las operaciones militares transfronterizas, largamente solicitadas por el Ejército al Ejecutivo de Recep Tayyip Erdogan. "A fin de acabar con la organización terrorista PKK que opera en el país vecino Irak, se ha dado la orden de tomar todo tipo de medidas legales, económicas y políticas, incluyendo las operaciones transfronterizas si fuera necesario", señaló el Gobierno en un comunicado. Ello no significa una incursión militar inminente, ya que se necesita el permiso del Parlamento, que el Gobierno pidió ayer mismo. "Pero para las persecuciones transfronterizas no hace falta ese permiso", puntualizó el ministro de Defensa, Vecdi Gönül, en referencia a acciones limitadas tras los pasos de los terroristas. EEUU AVISA El Gobierno iraquí tardó poco en recordar el acuerdo de seguridad firmado por los dos países en septiembre, que no prevé operaciones transfronterizas. EEUU dio un toque de atención a Ankara porque "las incursiones unilaterales no son una solución", pero también a Bagdad para que controle al PKK. Mientras, los diputados nacionalistas kurdos de Turquía exigieron la apertura de un diálogo que ponga fin "a las muertes de nuestros muchachos". Es la primera vez que se refieren así a los soldados turcos.

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La crisis entre EEUU y Turquía se agudiza por la cuestión armenia (El Periódico, 13/10/07)

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  1. Ankara llama a su embajador tras la condena del genocidio por el Congreso estadounidense
  2. El Gobierno acusa a Washington de armar a la guerrilla kurda y prepara una intervención en Irak
 Un manifestante protesta contra la resolución aprobada por el Congreso de EEUU, ayer en Estambul. Foto:  REUTERS / OSMAN ORSAL
Un manifestante protesta contra la resolución aprobada por el Congreso de EEUU, ayer en Estambul. Foto: REUTERS / OSMAN ORSAL
ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
Las relaciones entre Washington y Ankara pasan por su peor momento a causa de las desavenencias sobre Irak. Ayer, las fricciones se agravaron con la aprobación, en la comisión de Exteriores del Congreso estadounidense, de una proposición que condena el genocidio armenio. Pero, principalmente, el "problema es de los estadounidenses" como aseguró tras la votación Egemen Bagis, consejero de política exterior del primer ministro turco, Racip Tayyip Erdogan. Y es que Ankara hace ya mucho que desconfía del otrora amigo americano, del que además sospecha que suministra armas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), refugiado en el norte de Irak. La Administración de George Bush trató por todos los medios de evitar que prosperase la enmienda del genocidio, sabedor de que sus relaciones con Ankara penden de un hilo, pero poco pudo hacer en una cámara controlada por el Partido Demócrata. La reacción no se hizo esperar y Turquía calificó la iniciativa como "inaceptable" por boca del jefe del Estado, Abdulá Gül. El Ejecutivo de Erdogan llamó ayer a consultas a su embajador en EEUU y prepara una respuesta más contundente. En EEUU saben que las amenazas de los turcos no son inocuas: Francia vio como Turquía vetó a su compañía de bandera Gaz de France de la participación en el gasoducto paneuropeo Nabucco tras la aprobación de una ley similar. LA BASE DE INCIRLIK Entre las iniciativas que baraja el Gobierno turco se halla la restricción de los vuelos en la base estadounidense de Incirlik, en la provincia turca de Adana, un punto clave para el abastecimiento de las tropas de EEUU en Irak. Por ello, el vicesecretario de Estado de EEUU, Nicholas Burns, se apresuró a pedir disculpas a los turcos: "Estamos muy apenados por esta votación. Continuamos respetando al pueblo turco y esperamos poder mantener nuestras relaciones". Pero el daño ya está hecho y Turquía --a la que un político republicano definió el miércoles como "el mejor aliado de EEUU en la región durante los últimos 50 años"-- ya no está para disculpas. Según la última encuesta del Pew Global Attitudes Project realizada en 47 países --entre ellos Palestina y Jordania-- los turcos se declararon los más antiestadounidenses: solo el 9% apoyan a EEUU. Bagis cree que "los dirigentes de EEUU aún pueden dar pasos importantes para salvar sus relaciones con Turquía". Uno sería detener la resolución sobre el genocidio armenio antes de que sea aprobada por el pleno de la Cámara; el otro, "dar un paso firme en la lucha contra el PKK". CONTACTOS CON EL PKK La acusación de que EEUU hace la vista gorda ante los santuarios de los separatistas kurdos en Irak es un hecho para los turcos, que expresan su rabia contra el Gobierno de Bush y lo acusan de ser cómplice de las muertes de decenas de soldados en los enfrentamientos con el PKK. Fuentes del Parlamento turco aseguraron a EL PERIÓDICO que tienen constancia de los contactos entre EEUU y el PKK, y del apoyo de Washington a su socio kurdoiraní, el PJAK. Así las cosas, la intervención militar turca en el norte de Irak parece irremediable, después de que Erdogan anunciase ayer que, tras el fin de semana, el Parlamento votará la autorización de una incursión bélica en el país vecino.

02 octubre 2007

El asesinato de Hrant Dink en los tribunales

---------- El caso del periodista asesinado en Turquía salpica a la policía (El Periódico) ----------
ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
El principal acusado del asesinato del periodista turco de origen armenio Hrant Dink, el joven de 17 años Ögün Samast, declaró ayer durante la segunda vista del juicio sentirse "arrepentido" y aseguró haber sido utilizado por otro imputado, Yasín Hayal. Según los analistas, ésta es sólo la punta del iceberg de la trama. Hasta ahora se sabe que Yasín Hayal adoctrinaba y practicaba tiro con un grupo de chavales de Trebisonda. También, que desempeñó funciones como encargado del té en la sede del partido ultranacionalista de la Gran Unión, donde había conocido a Erhan Tüncel, uno de los personajes más enigmáticos de la trama por ser informador de la policía. Hayal fue quien ofreció el arma e instó a Samast a matar al "traidor" Dink. LLAMADA INQUIETANTE El 19 de enero, dos horas después de que Hrant Dink fuese derribado por una bala traidora, sonó el móvil de Tüncel. "¿Cómo estás, capitán?". Era Muhittin Zenit, miembro de los servicios secretos y el hombre que lo había contratado como informador. "¿(Dink) ha muerto?", le preguntó Tüncel haciéndose el ignorante. "Claro", respondió el policía secreta. "No creo que tenga que ver con nosotros, pero habría que felicitar al que lo ha hecho", dijo Tüncel. "Eso desde luego", concluyó el policía. Tras la revelación en la prensa de estas conversaciones que demuestran que la policía conocía el plan del asesinato, Interior ha decidido investigar las cintas. Unas horas después de su conversación telefónica, Tüncel se dirigió a la Dirección de Seguridad, donde fue retenido durante medio día. Allí se le registró y se borró su tarjeta del móvil. "¿Qué sucedió, de qué hablaron? No lo sabemos, no ha quedado prueba de ello", criticó ayer el diario Radikal. IMÁGENES BORRADAS Poco después se capturó a Samast, el supuesto autor material del disparo y que fue tratado como un héroe por los policías, que no dudaron en grabar un infame vídeo del momento. Su detención fue posible gracias a las imágenes grabadas por una cámara de seguridad entregadas a la policía el mismo día del crimen. Pero ahora se han borrado los trozos que corresponden a la mañana del 19 de enero, según denuncian los abogados de la acusación particular. Fethiye Çetin, abogada de la familia Dink, culpa además a la policía de la obstaculización a la investigación así como de la destrucción de pruebas.

El Ramadán en Turquía

---------- Historias del Ramadán turco (El Periódico) ----------
Andrés Mourenza
ESTAMBUL Se nota que estamos en Ramadán. Su llegada se dilucida a través de la observación del noveno cuarto creciente lunar del año, aunque en Estambul es mucho más fácil darse cuenta de la llegada del mes santo musulmán gracias al anuncio de Coca-Cola, a la tradicional subida de precios y al ambiente festivo y familiar que reina en los hogares y en la publicidad. El ayuno en Ramadán --que incluye comida, bebida, tabaco y sexo-- es una obligación para los creyentes, pero está muy lejos de ser cumplido por los turcos: algunos empiezan pero lo dejan a mitad de la primera semana, otros ni se lo plantean y otros lo cumplen a rajatabla. Por eso, no es de extrañar que hasta al pío presidente Gül se le olvidase el mes en el que estaba y delante de las cámaras de televisión se llevara a la boca un vaso de agua. Tras darse cuenta de su error, dijo contrariado a los presentes: "¿Por qué no me habéis avisado? Estaba ayunando". Lo que sí es obligado es el iftar, la comida de ruptura del ayuno a la puesta del sol, ya que estas cenas a menudo pantagruélicas son importantes citas familiares incluso para los que no ayunan. Ese, el ocaso, es el momento en el que se percibe con más fuerza el Ramadán en Estambul, por las calles casi desiertas y en un silencio solo turbado por el entrechocar de cucharas y tenedores. La iluminación festiva de las mezquitas alumbra como luciérnagas la muerte del día que, con destellos rosas y dorados, se convierte en noche sobre minaretes y parabólicas. En los barrios más tradicionales (Sultanahmet, Fatih, Üsküdar), el Ramadán toma la calle con ferias coloristas y ruidosas que se alargan hasta el amanecer, cuando los tamborileros --gente sin trabajo que llega del paupérrimo sureste a las grandes ciudades-- anuncian con estruendo el sahur, el potente desayuno antes de la nueva jornada de abstinencia. Estambul está empeñado en recuperar los ramadanes de antaño, mientras otras ciudades se esfuerzan por eliminarlos, como Adana, que ha decidido prohibir los tamborileros: "No estamos contra las tradiciones, sino contra la contaminación acústica. La tecnología se ha desarrollado. Así que el que quiera se puede despertar con la alarma del reloj", sentenció el alcalde, Aytaç Durak. El Ramadán es, en esencia, un tiempo de recogimiento y eso lo sabe también la prensa rosa, que rebaja el contenido sensacionalista (y sexual) de su programación. Por eso es también cuando se hacen más operaciones de cirugía estética: las famosas turcas aprovechan el parón para aumentarse los pechos. Pero, como todas las historias, la del Ramadán turco tiene su parte triste. Como la Navidad, el Ramadán saca de la gente su bondad y generosidad momentáneas. Cada distrito de Estambul ofrece cenas de iftar gratuitas a los necesitados para que nadie pase el Ramadán en penuria. El problema es cuando termina la limosna pública. Ahmet, un obrero con mujer y dos hijos a quien su salario de 300 euros no le da para subsistir y que debe acudir al reparto de comida, se quejó al diario Vatan: "Nosotros ayunamos durante 11 meses; en Ramadán, gracias a la beneficencia, nos hinchamos a comer".

25 septiembre 2007

Arte, crítica, ideología

---------- La Bienal de Arte de Estambul busca rescatar la utopía de las ideologías (EFE - El Mundo) ----------
ANDRÉS MOURENZA (EFE)

ESTAMBUL.- Rescatar la utopía de las ideologías del Siglo XX podría parecer un acto de locos o nostálgicos en la despolitizada aldea global actual, pero no en la décima edición de la Bienal Internacional de Arte de Estambul. 'No sólo posible sino necesario, optimismo en la era de la guerra global', es el título que acompaña a una Bienal que cumple 20 años y que bajo la dirección del chino afincado en París Hou Hanru presenta este año un diseño bien estructurado, compacto y radical. La muestra de arte de Estambul se ha caracterizado en todas sus ediciones por su imbricación con la arquitectura de la ciudad del Bósforo, lo que siempre ha dado buenos resultados, pero el objetivo en esta ocasión ha ido más allá. La Bienal ha abandonado sus tradicionales localizaciones en los barrios históricos (Sultanahmet y Pera) para expandirse a los barrios que no aparecen en las guías turísticas y para recuperar el espíritu utópico de los edificios que un día fueron imagen del sueño modernizador de la joven República turca. Hoy catalogados como "viejos", "feos", "de estética soviética" u objetivo de la piqueta de un ayuntamiento liberal-islamista, el Centro de Cultura Atatürk (AKM), construido en los años 60, el Mercado de los Manufactureros de Estambul, de los años sesenta y el decadente almacén portuario Antrepo No.3 son los escenarios de esta nueva muestra de arte comprometido. "(Estambul) ha ido creando una historia única a través de la invención de su propia modernidad. Es un ejemplo perfecto de modernización más allá de la perspectiva eurocéntrica. Esta es la ocasión de ayudar a su reposición local como un actor significativo en la actual estructura geopolítica y cultural del mundo", afirma Hou Hanru en su presentación de la exposición. Por eso, situar parte de la muestra en el centro AKM -cuyo futuro, según los organizadores es "ser sustituido por un complejo más bello, posmoderno y de carácter corporativo"- supone toda una declaración de intenciones, aún más teniendo en cuenta el título que la acompaña: 'AKM: ¿quemarlo o no?'. Los trabajos que acoge la exposición del AKM, se centran en los significados arquitectónicos de edificios similares: la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el Hotel Rosiya de Moscú, la Biblioteca de París o los edificios abandonados a medio construir en la ciudad de Gyumry en la Armenia de la época comunista. "Uno no puede dejar de pensar en el brillante futuro que se les reservaba y el aura utópica que estos edificios llevan consigo", explica el artista armenio Vahram Aghasyan.

La arquitectura, 'un gesto ideológico'

Todos están impregnados de ideas que suenan a "idealismo, utopía, progreso tecnológico, solidaridad, justicia social y democracia", y eso es lo que pretenden recordar los trabajos del AKM, porque, como afirma el grupo AIR "la arquitectura es un gesto ideológico". Otro de los proyectos exclusivos de esta edición es 'Nightcomers', una serie de vídeos-denuncia rodados por profesionales y aficionados de todo el mundo que pretenden imitar en forma electrónica la "democracia radical de los Dazibao", periódicos murales en los que los ciudadanos escribían sus quejas u opiniones durante la Revolución Cultural China. El principal escenario de la Bienal -que agrupa a la mayoría de artistas y a todos los representantes españoles (Cristina Lucas, Fernando Sánchez Castillo, Grupo Democracia y Ramón Mateos)- es Antrepo No.3, que con su muestra 'Entre-polis' se centra más en la crítica del mundo actual en su "era de guerras globales y globalización del capitalismo liberal". La guerra convertida en una marca en los carteles de 'Fuego Amigo' del británico Jonathan Barnbrook o las 'Lecciones de amor' de la kuwaití Hamra Abbas en las que esculturas extraídas del Kamasutra practican el sexo alertando de que el miedo a la guerra global ha alcanzado todos los aspectos de la vida, son algunos ejemplos de esta ácida crítica. También apuntan directamente el español Ramón Mateos, con su Lenin retorciéndose en la tumba ante la pérdida de combatividad de una izquierda que ha dejado de ser revolucionaria y que escenifican ocho personas cantando de forma desacompasada y en diferentes lenguas la Internacional o el montaje de Democracia que convierte el derribo de una barriada de chabolas en un espectáculo similar a la Fórmula 1. Merecen una mención aparte la dura crítica al sistema político turco, y especialmente a su nacionalismo, realizada por el grupo Extramücadele (Lucha Extra), que juzga los inamovibles principios del Estado turco mostrando en una pegatina (que distribuye entre el público) a una 'Caperucita Roja' que en realidad es una estudiante con velo guiada a través de un bosque encantado por un maléfico Atatürk (el fundador de la República turca). La décima edición de la Bienal de Arte de Estambul, que abrió sus puertas el día 8 de septiembre, será clausurada el próximo 4 de noviembre.

20 septiembre 2007

El debate sobre la nueva constitución turca (II)

---------- Marcelino Oreja Aguirre: "Turquía recuerda a la transición en España" (El Periódico)
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LUGAR DE NACIMIENTO MADRID EDAD 72 AÑOS ESTUDIOS DERECHO Y DIPLOMACIA PALMARÉS MINISTRO DE EXTERIORES (1976-1980) MILITANCIA UCD Y PP JUBILACIÓN DE LA POLÍTICA 1999 ACTUALMENTE MIEMBRO DE LA COMISIÓN INDEPENDIENTE SOBRE TURQUÍA ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
Marcelino Oreja Aguirre, exministro de Asuntos Exteriores español (1976-1980) y miembro de la Comisión Independiente sobre Turquía (ICT) que monitoriza el proceso de adhesión a la UE, constató, tras un viaje de trabajo a Turquía, la voluntad reformista del nuevo Gobierno encabezado por Recep Tayyip Erdogan, y expresó la buena impresión que le causó el nuevo presidente turco, el islamista moderado Abdulá Gül. De Gül, Oreja dice, con una sonrisa: "Le conocí durante un almuerzo en el que se sirvió vino". La visita de la ICT a Turquía coincidió, además, con las discusiones sobre la redacción de una nueva Constitución que está preparando el Ejecutivo turco. --¿Cómo valora la situación actual de Turquía? --Me recuerda mucho a lo que sucedió en España durante la transición, sobre todo en esa inquietud de que las cosas no avanzan suficientemente deprisa. Todo esto forma parte de la incertidumbre propia de un proceso de cambio y lo importante es que quienes lo dirigen tengan la determinación de llegar hasta el final. La transición hacia un sistema totalmente democrático no es cosa de un día, sino que es un proceso. Lo importante es ver si va en la dirección correcta y, en el caso de Turquía, creemos que es así. Tanto el presidente como el primer ministro tienen la determinación de caminar por la senda marcada por la Unión Europea. Me han parecido gente seria y bien organizada. --¿Qué relación hay entre la ICT y la adhesión de Turquía a la UE? --En el 2004 concluimos en un informe que Turquía cumplía las condiciones necesarias para abrir las negociaciones de adhesión y el Consejo de Ministros de la UE decidió comenzarlas. Sabemos que el proceso será largo: España tardó nueve años y tenía un nivel económico, social y político superior al de la Turquía actual. Ahora que las negociaciones están en marcha, hemos querido saber cómo van en Turquía y la impresión que hemos tenido, después de varios días de intensas reuniones con grupos muy diversos, es que el proceso sigue adelante, aunque haya algunas dificultades. --¿Cuáles son esas dificultades? --En primer lugar, los militares deben someterse al poder civil. Esto debe quedar muy claro en la nueva Constitución: no hay más que un poder, el poder democrático. En segundo lugar, el laicismo. Un régimen democrático debe ser un régimen laico, lo cual no quiere decir que no haya un espacio, no solo privado sino también público, para las manifestaciones religiosas (actualmente en Turquía la religión se circunscribe al ámbito privado). La libertad religiosa es un ingrediente más de la libertad. En España se hizo con el artículo 16 de la Constitución, en el que se reconoce un estatus especial para una de las religiones, aunque desde la aconfesionalidad del Estado. Pero cuestiones como las relacionadas con el uso del velo no son los principales problemas. Lo que me preocupa más es el sometimiento al poder militar. --¿Cómo ve el futuro de la democracia en Turquía? --En España es difícil de explicar la contradicción de Turquía: hay un poder militar laico al que se contrapone un poder democrático islamista. Esta contradicción tiene que terminar con la imposición del poder civil sobre el militar y la preeminencia de un laicismo que respete la religión. La transición suele requerir una gran paciencia. En España es difícil señalar cuando comenzó la transición, pero aún lo es más decir cuando terminó.

El debate sobre la nueva constitución turca (I)

---------- Erdogan planea abrir Turquía al uso del velo y a la enseñanza del kurdo (El Periódico) ----------
  1. Los islamistas apuestan por permitir el pañuelo en la universidad pese a la firme oposición laica
  2. El primer ministro promete consenso para una Constitución "liberal y en consonancia con la UE"
Viñeta de Ibrahim Sari en el diario Sabah que muestra la utilización del velo como argumento de lucha política entre ambos bandos.
ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
Levantar la prohibición del velo en las universidades y permitir la enseñanza del kurdo son dos asuntos espinosos en la laica y nacionalista Turquía que pueden hacerse realidad con la nueva Constitución, aún en sus borradores iniciales, que prepara el Gobierno islamista liberal dirigido por Recep Tayyip Erdogan. "Ha llegado el momento de que Turquía tenga una nueva Constitución moderna y para todos", proclamó Erdogan ayer en una rueda de prensa en la que se refirió a los preparativos del nuevo texto, "liberal" y "en consonancia con la Unión Europea", que sustituirá al actual, redactado por los militares en 1982. En los esbozos publicados hasta ahora por la prensa local se establece que "nadie puede ser privado de la educación superior por su modo de vestir", lo que permitiría a las mujeres que se cubren con un pañuelo (el 48% de las turcas) o con un velo islámico (el 12%) acceder a la universidad, un recinto prohibido hasta ahora para ellas. Sin embargo, según el diario Milliyet, se busca una redacción de consenso que impida el acceso con vestimentas más fundamentalistas, como las túnicas y el çarsaf, un mantón negro que cubre a la mujer de la cabeza a los pies. MALESTAR LAICO La iniciativa ya ha puesto en guardia al llamado establishment laico (militares, jueces, altos funcionarios y burguesía urbana), que ayer lanzó un duro aviso a Erdogan y amenazó con llevar a los tribunales e incluso a la Corte Europea de Derechos Humanos el levantamiento de la prohibición del velo. "Permitir que se vista libremente en la universidad no es posible desde el punto de vista legal", aseguró Erdogan Teziç, portavoz de los rectores y presidente del Consejo Superior de la Educación, órgano heredado de la dictadura militar y que puede desaparecer con la nueva Constitución. Su supresión es una histórica demanda de las organizaciones estudiantiles que reclaman más democracia en las universidades. Las asociaciones feministas y de defensa de los derechos humanos habían solicitado repetidamente el fin de lo que consideran una "discriminación injusta" de una importante porción de la población. El presidente, Abdulá Gül, quitó hierro al asunto y afirmó que, pese a no haber tenido acceso al borrador, está seguro de que la nueva Constitución respetará el laicismo: "Turquía no es Malasia, es un país que está en proceso de convertirse en miembro de la Unión Europea". DIVERSIDAD RECONOCIDA El establishment laico tampoco ve con buenos ojos la apertura del Gobierno en el tema de la educación en kurdo. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, gubernamental) anunció ayer que estudia el modo de permitir que esta lengua, hasta ahora arrinconada, pueda ser estudiada en las universidades, "aunque sea como lengua extranjera". La Constitución abrirá la puerta al reconocimiento de la "diversidad" de Turquía, un guiño a los kurdos, y en el actual artículo 3, que afirma que "la lengua de Turquía es el turco", se introducirá el matiz de que es "la lengua oficial", lo que supone un reconocimiento de facto de la existencia de otras lenguas. "La nueva Constitución se preparará con el mayor consenso", prometió Erdogan.

El texto también plantea un recorte del poder de los militares

La nueva Constitución de Turquía reducirá el poder de los militares turcos. El Ejército se aseguró una serie de prerrogativas en la Constitución de 1982 que fueron restringidas en sucesivas reformas constitucionales, pero que serán eliminadas en el nuevo texto. El jefe del Estado Mayor pasará a depender del Ministerio de Defensa en lugar del primer ministro y perderá la inmunidad judicial. Los tribunales militares no podrán juzgar a personal civil y se abrirá el camino para procesar a los responsables del golpe de Estado de 1980, al levantarles la inmunidad. Las funciones del Consejo de Seguridad Nacional, un órgano con representación civil y militar, quedarán menguadas o incluso se baraja su desaparición.

La historia

DESDE LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA TURCA (1923) HASTA LA ACTUALIDAD, EL PAÍS HA TENIDO TRES CONSTITUCIONES. LOS PRINCIPIOS La Constitución de 1924 fue diseñada por el líder turco Mustafá Kemal, Ataturk. Estableció los principios republicanos y laicos y sirvió de base para el inicio de las reformas modernizadoras. LA MÁS MODERNA En 1961, tras un golpe de estado de la baja oficialidad del Ejército contra un Gobierno conservador, los militares redactaron, paradójicamente, la Constitución más progresista que ha tenido Turquía, y que puede servir de ejemplo para la que se proyecta ahora. Reconoció por primera vez derechos colectivos como la huelga o los sindicatos y aumentó las libertades, lo que favoreció el florecimiento de partidos de diverso signo. Por primera vez reconoció como fundamental el respeto de los derechos humanos. GIRO CONSERVADOR En 1980 el Ejército turco dio el golpe de estado más sangriento de su historia y reprimió con dureza toda actividad política, sobre todo la de izquierdas. Durante los tres años siguientes de dictadura militar, la Junta redactó la Constitución de 1982, aún vigente, muy conservadora y nacionalista. Su objetivo fue acabar con las libertades del anterior periodo. Establece que el Ejército turco es el "garante" del orden laico y republicano, eliminó todo vestigio de los derechos de las minorías étnicas y, curiosamente, instituyó una asignatura de religión obligatoria que ahora los islamistas moderados quieren eliminar.

14 septiembre 2007

¡Señor Gül, que las manos van al pan!

---------- Al presidente 'islamista' turco Abdullah Gül se le 'olvida' el ayuno de Ramadán (EFE-El País)
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El presidente de la República de Turquía, el islamista moderado Abdullah Gül, olvidó su ayuno en el primer día de Ramadán.
En su primera visita como nuevo jefe de estado turco, que le ha llevado a una gira por el pobre y tradicionalista sudeste del país, Gül se llevó sin darse cuenta un vaso de agua a la boca, algo que junto al comer, fumar y practicar relaciones sexuales, está prohibido por la tradición musulmana durante el ayuno de Ramadán.
Además, el flamante presidente tuvo la mala suerte de que este hecho ocurrió durante una reunión televisada por todas las cadenas del país.
"¿Por qué no me habéis avisado? -preguntó contrariado Gül al darse cuenta de su error-. Estaba ayunando".
El Ramadán, noveno mes del calendario lunar musulmán (no oficial en Turquía) durante el cual los creyentes ayunan entre la salida y la puesta de sol, comenzó la noche del miércoles por lo que hoy fue el primer día de abstinencia para muchos turcos.
Con todo, su seguimiento es bastante desigual en un país laico como Turquía y lo más relevante de estas fechas es el ambiente festivo y familiar de las cenas de ruptura del ayuno, incluso entre aquellas personas que no lo practican.
La anulación involuntaria del ayuno, como en el caso del presidente Gül, provoca que el afectado deba añadir un día más de ayuno a los 30 del mes de Ramadán.
La elección de un musulmán practicante como presidente de la laica república turca despertó ciertos temores entre los círculos seculares del país.
Sin embargo, Gül ha procurado templar los ánimos desde su designación evitando aparecer en público con su mujer, cubierta por el velo islámico, y ofreciendo alcohol en todas sus recepciones oficiales.

06 septiembre 2007

Cabeza cubierta, mentalidad abierta

---------- Con velo y sin prejuicios (El Periódico, 02/09/07) ----------
Andrés Mourenza
Una falda negra de la que parten dos trozos de tela que, con forma de tulipán, cubren los senos. El resto del torso de la mujer queda al desnudo, solo cubierto por una leve malla de rejilla. Lo último que imagina la mente cargada de prejuicios de un europeo occidental es que la diseñadora de este sensual traje de noche es una musulmana practicante que se toca la cabeza con un türban (velo islámico) y lleva un sencillo pero elegante vestido que la cubre casi por completo. "Diseño mis trajes para todas las mujeres del mundo, independientemente de sus creencias y de su nacionalidad", explica convencida Rabia Yalçin, modista de alta costura, en su estudio situado en un bello edificio de Nisantasi, uno de los barrios más elitistas de Estambul. Prohibida la entrada Yalçin, toda sonrisa, se muestra partidaria de que cada mujer pueda vestir en público lo que quiera, sea provocativo o recatado, algo que no está tan claro en Turquía, donde las mujeres que usan el velo tienen prohibido entrar en las universidades o desempeñar funciones en la Administración del Estado. También obtener un trabajo cara al público es más difícil para las musulmanas practicantes. Las creaciones de Rabia Yalçin abundan en escotes y espaldas al descubierto, también en vestidos largos, pero todo con un estilo especial que cautivó en la Semana de la Moda de Nueva York, uno de sus últimos éxitos internacionales, tras su debut en 1996. La diseñadora turca confiesa que su inspiración procede "del interior de la mujer" y está influida por el esplendor del Imperio otomano, por los antiguos reinos de Europa y por el pasado glorioso de Oriente Próximo, de un tiempo "en el que los diseñadores se prodigaban en la creación de vestidos". "La herencia otomana es de una riqueza increíble. Si una persona no reconoce su pasado, no puede haber futuro, por lo que hay que integrar ambas cosas. Los turcos somos nietos del Imperio otomano e hijos de la República", subraya Yalçin, ejemplificando la síntesis de tradición y modernidad que define la esencia contemporánea de Turquía. Yalçin razona su idea de la sensualidad en la moda: "Introduzco muchos escotes, aunque pienso que deben ser abiertos, pero no demasiado. No hay que mostrar mucho, sino que es mejor insinuar". Entre sus clientes figuran empresarios, artistas, políticos y miembros de la realeza; y tanto personas de sensibilidad laica como religiosa. Para las mujeres más tradicionales diseña modelos igual de exuberantes pero acompañados con una chaquetilla o algún otro tipo de prenda que les permita cubrirse en el exterior y destaparse durante reuniones familiares o en ambientes femeninos. "La moda debe nutrir la individualidad de cada mujer y favorecer su belleza única y su espíritu. Lo más importante para mí es reflejar el alma de mi cliente en cada vestido que diseño", afirma. La modista turca defiende que trabaja "para toda la sociedad". Eso sí, solo para aquellos que pueden permitirse los costosos trajes (entre 2.200 y 11.000 euros) de la línea Rabia Yalçin Haute Couture. Con todo, sus ideas sobre la tolerancia son encomiables en los tiempos que corren. "Hay que pensar que, aparte de lo que crea una, hay otras personas que piensan y viven de manera diferente y hay que respetarlo. Yo amo a todas las personas y por eso diseño para gente que es diferente de mí. Soy una artista y no hay que poner barreras al arte". Pero hay una pregunta mordaz que el periodista no puede aguantar en la boca. ¿No es un pecado diseñar estos vestidos tan atrevidos siendo una musulmana practicante? Rabia Yalçin ríe a carcajadas. "Todos me preguntan lo mismo. Pero yo creo que no puede serlo, ya que no obligo a nadie a cubrirse o a destaparse".
Foto: Agata Skowronek (El Periódico)

27 agosto 2007

"¡Que se fastidie Hamilton!"

---------- Un circuito que trae suerte en los momentos difíciles (Meridiano, Deportes Motor... - EFE) ----------
Andrés Mourenza -ESTAMBUL
El circuito Istanbul Park parece ser un amuleto para el piloto español Fernando Alonso (McLaren) en los tiempos difíciles. Los resultados de Alonso en el Gran Premio de Turquía no son para echar cohetes pero para los seguidores españoles fueron "espléndidos" estando las cosas como están. "Ya desde el principio las cosas se decantaban para los Ferrari y no pintaban nada bien para Alonso, así que estamos contentos con la tercera plaza", aseguró Raúl, venido desde Madrid. De hecho una revista de humor turca, 'Penguen', pronosticaba unos días antes de la carrera que el bicampeón mundial iba a sufrir una de las mayores lacras de Turquía, el tráfico, e incluso que se iba a dar de morros ¡contra un camión de agricultores temporeros!, uno de los accidentes más típicos en el país euroasiático en estas fechas del año. No andaban desatinados los caricaturistas turcos en cuanto a lo del tráfico, pues tras la mala salida del asturiano se vio metido en un embotellamiento con los BMW, más propio del Puente del Bósforo a media tarde que del rápido circuito estambulí. Pero si los dibujantes de 'Penguen' hubiesen consultado bien los posos del café (la forma turca de adivinar el futuro) se habrían dado cuenta de que quien iba a sufrir percances de mayor gravedad iba a ser el compañero de la escudería McLaren y rival de Alonso, el inglés Lewis Hamilton. El incidente del actual líder del campeonato fue recibido con júbilo por los seguidores españoles, quienes ya dejaban claro desde el principio con sus pancartas que no le tienen mucho aprecio. "Hamilton, llorón tramposo, nunca serás el mejor", se leía en una sábana junto a la bandera de Asturias, o "Ron Dennis: ¿Dónde está la igualdad de derechos? Cría cuervos que te sacarán los ojos", en perfecto inglés, aunque no se sabe si el patrón de la escudería anglo-alemana entiende de refranes ibéricos. "El equipo no se está portando bien. Ayuda mucho al inglés (Hamilton) y al de fuera (Alonso) nada. Al menos eso es lo que vemos nosotros", se quejaban Sergio y Margarita, aficionados de Zaragoza. "Después de una mala salida, la suerte nos ha ayudado un poco", reconoció contento Jaime, otro madrileño que viajó a Estambul para apoyar aAlonso. Tras un duro fin de semana dentro y fuera de la pista, llegó el momento de hacer cuentas para todos, desde los vendedores de roscas de pan, chorizos y alfombras que hicieron su agosto en la entrada del circuito a todo el mundillo que rodea la Fórmula 1, aunque la diferencia entre unos y otros sea más que patente. ¿Pero quién dijo que la Fórmula 1 es un deporte de elite y que sus miembros no sufren los mismos contratiempos que el resto de la gente?. El caluroso verano que han padecido todos los turcos con intermitentes cortes de agua, también lo tuvo que aguantar el manager del piloto japonés Takuma Sato (Super Auguri), Matthew Winter. Probablemente no esperaba tener que compartir el sufrido destino de los turcos de a pie reposando en un lujoso hotel de cinco estrellas de Estambul, pero incluso allí se produjeron cortes de agua durante todo el fin de semana, según la revista 'Red Bulletin'. Este panfleto bromista del equipo Red Bull es considerado una suerte de "contrapropaganda subversiva" por McLaren, que no permite a los periodistas entrar a sus instalaciones con la publicación bajo el brazo. Claro que, en medio de la 'guerra civil' que vive McLaren, incluir en las páginas centrales del Red Bulletin un montaje fotográfico de la escudería Ferrari con la cara de Ron Dennis en una diana y a FernandoAlonso entre bambalinas dispuesto a dar el salto al constructor italiano es considerado un gravísimo atentado contra la dignidad de los anglo-alemanes. El mismo Alonso, con mucho más sentido del humor, lee esa propaganda de Red Bull, "la inmundicia" según las palabras de Ron Dennis. Es de suponer que en McLaren no van a ahondar, con regañinas estúpidas, la herida de la polémica entre los dos pilotos del equipo y en la cual el público español no duda en señalar a los culpables: "Fernando, tú les ayudaste a ganar y ahora ellos te ayudan a perder", rezaba en una última pancarta. Tras el Gran Premio de Turquía, los españoles volverán a su casa con el dulce sabor de la "delicia turca" en la boca, no así los fans ingleses, a quienes se les amargó el postre otomano. "¡Que se fastidie Hamilton!", grita con júbilo María, española por supuesto. .-EFE

Travestis, modelos & raki

---------- La noche es golfa en Estambul (Cuaderno del verano, El Periódico) ----------
Texto: ANDRÉS MOURENZA Fotos: AGATA SKROWNEK
Estambul: bocinazos, atascos, estrés. Pero cuando llega la noche, la ciudad de los dos continentes no se retira a descansar. El sol comienza a caer, dorando las cúpulas de las mezquitas y recortando los minaretes mientras refulge en el Cuerno de Oro con una paleta de tonalidades amarillentas. En esos momentos hasta la más triste morada se levanta hacia el cielo con el aspecto orgulloso de un palacio y es entonces cuando se empiezan a llenar las terrazas de los bares. Puede ser una forma de divertirse o de matar la melancolía que produce esta ciudad, sucia, contaminada, avejentada, pero cuya esencia, hecha de las mil y una tragedias y heroicidades de la historia, te atrapa de tal manera que, cuando al abandonarla, se siente un inmenso dolor en el alma hasta que se consigue volver a recorrer sus calles. El lugar perfecto para refugiarse de las penas es la terraza del restaurante Ponte (Istiklal, 365), situada en el tejado de un edificio de oficinas del centro de la ciudad. Aquí se puede abrir el apetito con una copa de vino y una tabla de quesos turcos y halloumi de Chipre a la parrilla o deleitarse contemplando el panorama del Cuerno de Oro, el Bósforo y el Mar de Mármara. Los barcos cargueros se mueven acompasadamente, como empujados por la brisa del atardecer y la música, mientras las maravillas del cabo del Serrallo --Topkapi, Santa Sofía y la Mezquita Azul-- comienzan a iluminarse. Miradas indiscretas Ponte tiene unos de los mejores excusados del mundo, al menos en lo que respecta a sus vistas. Disponen de una gran cristalera que permiten al usuario contemplar el Bósforo sin ser visto en sus menesteres. "Los baños son muy importantes, por eso puse mucho cuidado en ellos", subraya el diseñador Rasim Orbay. Cuando todas las luces de la calle Istiklal se encienden, es el momento de adentrarse en la noche de Estambul. Istiklal es una avenida peatonal que recorre de norte a sur el barrio conocido como Taksim por la plaza que le da nombre. Repleta de históricos palacios, la anteriormente conocida como Ciudad de Pera era habitada por marineros, prostitutas y comerciantes europeos. Excepto en lo que respecta a la nacionalidad de los comerciantes y a los hombres del mar, no ha cambiado mucho: sigue siendo la ciudad de las ilusiones. Por el lugar pasean desde mujeres veladas y recios hombres anatolios a jóvenes de estética neogótica, travestidos o punks con sus perros. Velos, minifaldas, escotes y camisetas ajustadas conviven de forma inteligente. Hay otros centros para la diversión en Estambul pero ninguno es tan abigarrado y castizo como Taksim. Toda buena noche comienza con una bella canción cantada por la deliciosa voz de una türkücü (tonadillera tradicional). Juntarse con los amigos en torno a una mesa bien provista de raki y acompañado por un buen surtido de meze (tapas) o de pescado mientras se charla, se canta y se baila es toda una institución. El mejor lugar para este tipo de reuniones, las noches fasil, son las tabernas de la calle Balik Pazari, recorridas por bandas de música tradicional que acompañan a los comensales. A la misma velocidad que los turcos se llenan el coleto de raki, las alegres melodías del clarinete, la cítara, el laúd y la darbuka aumentan su ritmo y no es raro ver a muchos que terminan la cena bailando encima de mesas y sillas. La juerga continúa en los vecinos bares de Nevizade sentados en banquetas a ras de suelo con una jarra de cerveza Efes Pilsen sobre la mesa. La música se prolonga, en cada local de acuerdo a su ambiente, e incluso bailarinas de la danza del vientre pululan por los bares restregando sus carnes entre los hombres en busca de billetes para sus escotes y poniendo en aprietos a más de una pareja. Rubias platino, dorados, brillantes son los colores de la noche en los clubes nocturnos a la orilla del Bósforo, a los que hay que optar si se dispone de crédito suficiente. Reina y Sortie son las discotecas más famosas (unos 40 euros por entrada y 15 por consumición) y están situadas en el barrio de Ortaköy. "¡Esto parece una película de James Bond!", exclama una joven turca al entrar por primera vez a Sortie y ver como los ricos de Estambul llegan al club en lanchas que les trasladan desde sus fastuosos yates. Las discotecas del Bósforo son los puntos de encuentro del famoseo turco y objetivo de las cámaras de los programas del corazón. Incluso uno se puede topar con la nueva adquisición del Fenerbahçe, el exmadridista Roberto Carlos, quien parece haberse integrado rápidamente en el ambiente de la noche estambulí. Bandejas de fruta, azafatas con bandejas de cigarrillos, anuncios de yates, todo terrenos y deportivos, altos tacones, rubias de escándalo (resulta difícil encontrar a una turca que no lo sea, real o teñida, en estos lugares), modelos, actores, rudos hombres que no pueden ocultar su aspecto de mafioso a pesar de los costosos trajes en que se embuten, ricos hindúes o rusos acompañados por vedetes. Si se quiere sentir como el famoso espía británico, aquí lo tiene todo para vivir una velada plena de glamur y precios astronómicos. Pero si se prefiere una noche tan agitada como revuelta, es mejor optar por el ambiente crápula de Taksim. En las mil calles que se abren desde la avenida Istiklal, es posible disfrutar de bares con diferentes tipos de música, desde el duro rock anatolio y las canciones desvergonzadas de Duman, al ska de Athena o Kurban, el pop alegre de Aylin Aslim o el sensual de Nil Karaibrahimgil, el dance y el techno industrial. Pero en toda la música turca, también en la moderna, están muy presentes los ritmos tradicionales. Cuando la madrugada y los tragos avanzan, se ve a los jóvenes borrachos bailando entre risas el popular halay, la danza de Anatolia que se ejecuta en corro al sonido de dulzainas y tambores. Es divertido pasear por las mil callejuelas de Taksim en busca de nuevos garitos, a través de callejones cuyos antiguos palacetes han sido ocupados del primer al último piso por bares y discotecas. En cientos de tejados-terraza miles de personas, sobre todo jóvenes (el 70% de los turcos tienen menos de 30 años), se divierten como si bailar en el techo de la ciudad diese una increíble sensación de libertad y permitiese olvidarse de las mediocridades cotidianas. Bajos fondos Pero cuidado con perderse en ciertos lugares donde los edificios pintados de vivos colores no pueden disimular su aire decrépito: chulos, prostitutas, transexuales que se ofertan en las paradas de autobús e incluso algún que otro piso franco de los separatistas kurdos. En los bajos fondos de Taksim, donde el hedor dulzón de la basura acumulada en la calle se mezcla con el olor a fritanga, cantantes ciegos tocan el organillo en locales de mala muerte y cantan melodías para decadentes enamorados a cambio de un sobado billete de cinco liras. Las noches de Estambul no pueden terminar sin una buena tradición de los jóvenes turcos: lanzarse a devorar los exquisitos mejillones rellenos de arroz que ofrecen los vendedores callejeros o beberse una sopa de lentejas o callos. El estómago está suficientemente lleno y los ojos hinchados por el alcohol ya no permiten ver nada más que un extraño juego de luces en movimiento, los gestos de la gente se asemejan a las marionetas de sombras turcas Karagöz. El sonido de un casete con la voz grabada del muecín llamando a la oración acompaña el caminar de los últimos noctámbulos, los gatos se adueñan de las aceras. Raya el alba. Es hora de irse a la cama. EL RAKI, LICOR NACIONAL DE TURQUÍA El raki es un licor anisado típico de Turquía que rebajado con agua adquiere un color blanquecino que le hace ser conocido como la leche del león. El raki es tan importante en Turquía que la reciente propuesta de la Unión Europea para que Turquía establezca los impuestos de las bebidas en base a su graduación alcohólica ha despertado un mar de quejas ya que elevaría su precio el 14% al equiparar el licor turco, de 40 grados, a otras bebidas como el whisky. "Consumir raki junto a las comidas es un placer, pero ¿quiere la UE que bebamos whisky en las comidas?", critica Erdogdu Sentürk, un productor licorero. Turquía es un país musulmán, sí, pero el alcohol está bien presente en buena parte del país. "Comer cerdo es un pecado como dice el Corán, pero el alcohol- bueno, eso es otra cosa", afirma contemporizador Cengiz, un joven turco que, como tantos otros, aprovecha el fin de semana para perderse en la algarabía de Estambul. Incluso se sospecha que Mustafá Kemal Atatürk, el padre de la actual Turquía, falleció a causa de una grave cirrosis, aunque se debe tener mucho cuidado a la hora de sacar este tema en una conversación con un turco. Lo cierto es que Kemal Atatürk, como muchos otros turcos, amaba sentarse junto a sus amigos a comentar la existencia con un vaso de raki en una mano y el cigarrillo en la otra.

Los habitantes del altiplano

---------- Crónica desde Niksar: Cura de oxígeno en la yayla (El Periódico) ----------

Al contemplar las solitarias paradas de autobús cubiertas de descoloridos carteles electorales, uno se da cuenta de que se adentra de lleno en el mundo rural. Si se pasa demasiado tiempo en Estambul o en Ankara, conviene huir de vez en cuando de los perennes atascos, de la polución y del bullicio extremo y, como dicen los turcos de ciudad, "subir a la yaylaaltiplano a tomar oxígeno". El objetivo de esta excursión es Niksar, una ciudad de 40.000 habitantes en la llanura que forma el río Kelkit, en la frontera entre la Anatolia Central y el Mar Negro. La zona ha sido siempre un cruce de caminos, ahora de líneas de autobús, entre las rutas del otrora Imperio Otomano que conectaban las posesiones orientales en Irán con Estambul. Los habitantes de esta zona proclaman orgullosos que su ciudad ha visto el paso de 15 civilizaciones (desde los griegos y los romanos a los danishmend y los otomanos) y ha sido capital de reinos e imperios en tres ocasiones, con su consiguiente herencia de bellas construcciones. Pero a medida que uno comienza a ascender a la yayla --pasando de 350 metros de altura a 1.300 en apenas 20 minutos--, el paisaje humano y natural cambia por completo. La naturaleza se vuelve agreste, los regatos de agua purísima descienden entre bosquecillos y el aire sopla fresco aun en pleno verano. Los campesinos y los pastores viven en su tiempo aparte, el del campo, marcado por las estaciones y el regreso, de tanto en tanto, de los hijos pródigos que hicieron carrera en la ciudad. Últimamente, las yaylas turcas tienen nuevos habitantes: con el desarrollo económico, la gente de la ciudad comienza a comprarse chalets a donde van a hacer sus "curas de oxígeno". Es la "cultura de la yayla": "Se viene al altiplano y debe de ser por el oxígeno, pero se come y se bebe bien y se duerme mejor", dice Nursen, residente capitalina. La vida tradicional de la yayla difícilmente cambia a pesar de la llegada de nuevos residentes. En Özalan, donde habitan grupos de alevís (chiís heterodoxos), las paredes del café continúan adornadas con imágenes kitsch del profeta Alí y de los 12 imanes del islam y se vota, tradicionalmente, por los socialdemócratas. En el interior, verdes valles que recuerdan a la estampa de la Galicia profunda, donde los campesinos crían vacas entre campos de maíz y reciben al visitante con el agudo sonido de la zurna (dulzaina) y los tambores. La yayla reserva sus secretos en sus zonas más altas, de nombre tan extraño como la Meseta del Jueves, cubiertas de verdes prados y de aire inhóspito aunque sobrecogedoramente bello, solo disturbado por alguna muchacha que guía a los animales de vuelta a casa. El día de fiesta, la yayla cobra vida cuando todos los habitantes de la provincia se reúnen en torno a una gran campa: los de la ciudad en vaqueros y gafas de sol, las mujeres de los pueblos con sus mantillas de flores al aire y las jóvenes de la montaña con sus velos cuidadosamente bordados. Viendo el abigarrado colorido que se forma y escuchando la alegre música del Mar Negro, uno se olvida por completo del estrés y de los bocinazos de Estambul. Debe de ser también por el oxígeno.

20 agosto 2007

Yo no soy racista pero....

El ministro-presidente del estado de Baviera (Alemania), Edmund Stoiber (en la foto), es un tipo divertido. Stoiber es además el presidente de la Unión Social Cristiana (CSU) de Baviera, lo que viene a ser la versión cristiana del islamismo moderado. El 'cristianista moderado' Stoiber se desmarcó el otro día con unas declaraciones muy interesantes sobre los inmigrantes musulmanes en su país publicadas por los diarios Welt am Sonntag y Berliner Morgenpost. Vino a decir algo así como que "los alemanes quiere vivir en un país tolerante con las religiones" pero que "no quieren mezquitas más grandes que las iglesias". Muy bien Stoiber, eso es tolerancia. Lo que sucede es que estas declaraciones recuerdan mucho a esas frases de "Yo no soy racista pero...". El rapero congoleño-español Frank-T lo redondeaba en una buena canción con "... pero a los moros y a los gitanos no los quiero ni de vecinos". El debate en torno a la integración de los inmigrantes musulmanes en Europa está rodeado de una hipocresía que me saca de quicio, a mí que vivo en un país musulmán que me ha acogido sin problemas, facilitando mi integración.
Frank T, rapero hispano-congoleño cuyas canciones llaman la atención sobre el racismo cotidiano. A un amigo mío, sus padres, extremadamente cristianos, le prohibían escucharlo más de una vez a la semana porque decía demasiadas palabrotas.
Los fundamentalistas suizos, por ejemplo, ahora se dedican a realizar una campaña contra los minaretes después de que los musulmanes de una ciudad quisiesen ponerle una torre a la fábrica de pinturas abandonada donde rezaban. Y eso que los seguidores de Mahoma habían prometido no realizar la llamada a la oración. Vaya, yo que soy ateo nunca me he quejado por el repiquetear de las campanas ni he pedido la destrucción de los campanarios. Cosas veredes, amigo Sancho. El primero de los argumentos que se esgrimen es que los nuevos inmigrantes "no comparten el respeto por la democracia". Ahora bien, resulta difícil compartir ese "democratismo" del que se habla cuando ningún inmigrante dispone de el principio esencial de la democracia representativa: el derecho a voto, a pesar de que hayan vivido largos años en su país receptor. Una de las respuestas a estos argumentos ha sido la proposición de "soluciones" que rayan en la xenofobia más extrema: los exámenes de aptitud que se pretenden realizar a los nuevos inmigrantes. A pesar de que se ocultan en razonamientos más o menos civilizados, no se puede ocultar el doble rasero que subyace en estas propuestas. Parece lógico que los inmigrantes deban conocer la cultura y la lengua del país que los acogerá. Pero no lo es. ¿Por qué? Pongamos un ejemplo. En Turquía viven decenas de miles de inmigrantes de países europeos. No sólo trabajan en Turquía de forma ilegal ganando mucho más dinero que sus colegas turcos por hacer el mismo trabajo (ante lo que las autoridades hacen la vista gorda) sino que la mayoría ni siquiera se molesta en aprender turco -"una lengua difícil"- más allá de las cuatro palabras necesarias para hacer la compra en el colmado de debajo de casa. Muchos de estos "inmigrantes de primera clase" son alemanes, compatriotas de nuestro querido Stoiber. En segundo lugar, se pretende incluir en estos exámenes preguntas para comprobar si los inmigrantes "comparten nuestro valores europeos". Según me comentaba mi amigo y colega Ricardo Ginés, durante sus años en Alemania se propuso preguntar a los inmigrantes (muchos de ellos venidos del conservador interior de Anatolia) qué pensaban sobre la homosexualidad. ¿Qué pasaría en caso de que los mostachudos turcos y kurdos se mostrasen contrarios a las relaciones entre personas del mismo sexo? Claro, el tema suscitó comentarios jocosos sobre si se iba a preguntar lo mismo a los ciudadanos alemanes. Imagínense en España, uno de los pocos países donde el matrimonio homosexual es legal, si se pusiese en marcha un mecanismo de selección de la inmigración de esta guisa, ¿no deberíamos deportar, por ejemplo a Arabia Saudí, a todos esos miles reaccionarios que se manifestaron contra el matrimonio homosexual en las calles de Madrid? En fin, los que se posicionan contra la homosexualidad pueden ser unos burros, unos imbéciles, pero no son delincuentes. Otro razonamiento muy en boga es que los musulmanes no respetan a la mujer. El doble rasero en este tema es patente (como quedo demostrado con el caso del asesinato de una joven pakistaní en Italia el pasado verano). ¿Y qué hacemos con los animales patrios que se dedican a quemar vivas, acuchillar, golpear a sus mujeres?¿Los echamos del país? Ante toda esta lluvia de demagogia racista hay que responder con el sentido común. No se puede obligar a nadie a aceptar una cultura diferente a la suya, aunque viva en otro país (nadie en Marruecos obliga a los europeos que viven allá a vestir chilaba, o nadie en Turquía te obliga a aprender turco) . LO QUE SE DEBE EXIGIR ES EL CUMPLIMIENTO DE LAS LEYES DEL PAÍS DE ACOGIDA, simple y llanamente: el que maltrata a su mujer, a la cárcel, sea autóctono o foráneo. El esfuerzo por la integración lo deberán hacer las personas de ambos lados, olvidando prejuicios.

Las relaciones jefe de estado-militares en el nuevo periodo

---------- El ejército y el presidente turco tendrán una tensa cohabitación (El Periódico, 18/08/07) ----------
El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, ante un retrato de Ataturk, el jueves. Foto: AFP / ADEM ALTAN
ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL

"No puedo hacerme el sordo ante el mensaje que ha enviado la gente", afirmó Abdulá Gul tras la mayoría absoluta conseguida por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) en las elecciones del pasado 22 de julio. En la campaña electoral, el PJD esgrimió el bloqueo a Gul como candidato a la Presidencia de la República por parte de los militares y la oposición como un ataque a la democracia, así que los islamistas moderados no podían menos que volver a proponer al todavía ministro de Asuntos Exteriores como candidato a la jefatura del Estado. "La gente votó contra las injerencias del Ejército", opinó el columnista Cengiz Çandar. Pero la cuestión de quién ocupará el palacio presidencial no es baladí para los militares, ya que se trata de un puesto tradicionalmente ligado al laicismo y, además, el presidente es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. No es un secreto que los militares están descontentos con la nueva nominación de Gul y, el jueves, el jefe del Estado Mayor, Yasar Buyukanit, se reafirmó en sus declaraciones de que desea a un presidente "que defienda el laicismo en esencia y no solo de palabra". INQUIETUD Tras su reelección como candidato, Gul intentó templar los ánimos: "La protección del laicismo y la imparcialidad serán mis objetivos como presidente. Los principios de la Constitución serán mi guía". Pero los militares siguen inquietos, apoyados por el principal grupo de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (PRP). Los generales turcos, con una importante tradición golpista, publicaron el 27 de abril el llamado "memorando electrónico" dirigido contra la primera candidatura de Gul a la presidencia. Pero el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan fue el primero de la historia turca en reaccionar con dureza a una advertencia militar y recordó al Ejército que debe lealtad al primer ministro. "La victoria del PJD en las elecciones del 22 de julio no ha cambiado la opinión del Ejército respecto a Gul, pero ahora los militares saben que no pueden intervenir tan fácilmente porque no pueden ir contra la voluntad popular, así que no espero un nuevo golpe de Estado ni un nuevo memorando", explicó a este diario Lale Sariibrahimoglu, especialista en temas castrenses del rotativo Today's Zaman. PERIODO PELIGROSO La elección de Gul como presidente creará algunas tensiones, eso sí. "Los militares no acudirán a las recepciones del nuevo presidente y mandarán a oficiales de bajo rango para intentar desacreditar a Gul", vaticina Sariibrahimoglu. Los políticos del PRP actuarán del mismo modo y han anunciado que boicotearán de nuevo la votación presidencial. "Gul no respeta los principios básicos de la República, ni el laicismo ni los acuerdos nacionales. Es el comienzo de un peligroso periodo. En 10 ó 20 años, cambiará el aspecto de Turquía hacia un islam más conservador", auguró el líder del PRP, Deniz Baykal. Pero el resto de la oposición ha decidido esta vez optar por una actitud más moderada y no unirse al boicot del PRP. "Hemos hecho todo lo posible para bloquear la presidencia de Gul, pero ya no hay modo de pararlo", se lamentó el vicepresidente del CHP, Mustafá Ozyurek. Con el anuncio de los ultranacionalistas del Partido de Acción Nacionalista (PAN) y los kurdos del Partido de la Sociedad Democrática (PSD) de que participarán en el proceso parlamentario de elección presidencial que empieza el lunes, se deshace la posibilidad de que una falta de quórum impida seguir las votaciones, como ocurrió en abril. COLABORACIÓN KURDA "Nuestro partido no hace política a base de crear crisis", señaló Mehmet Sandir, vicepresidente del PAN, partido que considera que el PJD, como vencedor en las urnas, tiene derecho a postular a la Presidencia a quien quiera. También los kurdos del PSD se muestran dispuestos a colaborar, lo que enfurece al Ejército y a los círculos laicos: los islamistas y los separatistas, trabajando codo con codo. "La candidatura de Gul es respetuosa con la Constitución", dice Sariibrahimoglu. Y el "peligro islamista" es más un fantasma que una realidad: según las últimas investigaciones, en Turquía cada vez menos mujeres llevan velo.

08 agosto 2007

La foto de la tolerancia

Una foto que sorprendió gratamente a todos: el líder de los ultranacionalistas turcos, Devlet Bahçeli, y el de los nacionalistas kurdos, Ahmet Türk, intercambian un cortés saludo.
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Los kurdos evitan los desplantes al iniciarse la legislatura turca (El Periódico, 05/08/07)

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ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
Sin sobresaltos, comenzó la vigésimotercera legislatura parlamentaria de la democracia turca. Los 22 diputados kurdos, sobre los que estaban pendientes todas las miradas, actuaron con un sentido común digno de encomio. No solo se limitaron a leer su juramento --en el que prometieron respetar la Constitución y la integridad del Estado-- sin lanzar consignas en kurdo, como ocurriese 16 años atrás, sino que, en un bello gesto, los dirigentes del Partido de la Sociedad Democrática (PSD) intercambiaron un respetuoso saludo con el líder de los ultranacionalistas turcos del Partido de Acción Nacionalista (PAN), Devlet Bahçeli, uno de sus mayores enemigos políticos. El nuevo Parlamento salido de las urnas del 22 de julio será, además, uno de los más representativos de la historia turca tras la recomposición de los grupos políticos, y habrá delegados desde la izquierda comunista, el Partido de la Libertad y la Solidaridad, a la extrema derecha, el islamista-ultranacionalista Partido de la Gran Unidad. Aparte de estos dos extremos, con tan solo un representante cada uno, dominarán de nuevo la Cámara los 341 islamistas moderados del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), dirigido por el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. Enfrente, tendrán la dura oposición del Partido Republicano del Pueblo (PRP), que se queda en 99 escaños tras la defección de 13 diputados del Partido de la Izquierda Democrática (PID), también socialdemócratas, que habían accedido a las elecciones en coalición con el PRP pero ahora formarán su propio grupo. Los ultranacionalistas del PAN contarán con 70 diputados, que se sentarán en la Asamblea junto a los 22 nacionalistas kurdos del PSD. AUSENTES EN LA CEREMONIA Los grandes ausentes a la ceremonia parlamentaria fueron el presidente de la República, Ahmet Necdet Sezer, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Yasar Büyükanit, quienes no debieron encajar bien la amplia victoria electoral de Erdogan. Ambos dirigentes asistieron a la reunión bianual del Consejo Militar Supremo, en el que se decidieron ligeros cambios en la cúpula militar y se aprobó la expulsión de 23 soldados supuestamente ligados a "actividades fundamentalistas". La disciplina en el Ejército turco es extremadamente dura y la lectura de ciertos libros de pensadores musulmanes puede ser causa de expulsión. Mañana, Sezer recibirá a Erdogan para encargarle la formación del nuevo Gobierno, en el que se esperan nuevos nombres, sobre todo de entre los sectores socialdemócratas recientemente incluidos en el PJD. En cinco días, se deberá proceder además a la votación del presidente del Parlamento, aunque la decisión más importante del Ejecutivo de Erdogan será la elección del sustituto del presidente de la República, para la que el PJD aún mantiene al ministro de Asuntos Exteriores, Abdulá Gül, aunque no se esperan mayores crisis políticas.

Su mascarilla facial, señor

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El orgullo turco por los mostachos (El Periódico 03/08/07)

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ANDRÉS Mourenza
¿Le preparo una mascarilla facial?. Esta pregunta no solo se oye en las peluquerías de señoras, sino que es habitual en cualquier barbería de Estambul ya que, a pesar de lo que se pueda pensar, los turcos son extremadamente presumidos y, tanto hombres como mujeres, gustan de cuidar su aspecto externo. Un buen mostacho es todo un símbolo de estatus para cualquier turco que se precie, y su mantenimiento no es cosa baladí. A pesar de que Mustafá Kemal Atatürk, el padre de la república turca, se afeitó el bigote en la última etapa de su vida para darse un aire más europeo, esta fue una de sus ideas que menos prosperó. Los mostachos no solo son un adorno, sino que pueden llegar a marcar la orientación política de cada cual. Por ejemplo, un bigote bien definido que se extiende por debajo de las comisuras de la boca, en un estilo similar al de los moteros estadounidenses, denota una militancia ultranacionalista; mientras que los comunistas prefieren bigotes que caen con un ligero toque desarreglado por encima del labio. El bigote en ciernes del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, se ha convertido en un modelo a imitar por sus seguidores, a pesar de encontrarse muy lejos de los orgullosos mostachos anatolios, de varios dedos de grosor. Por lo tanto, las visitas al berber (barbero) o al kuaför (peluquero) son toda una tradición. Y bastante placentera, además. Lo primero que hace el barbero, como todo buen turco, es ofrecer un té --o una cerveza, los más atrevidos-- y cigarrillos a su cliente, mientras charla sobre lo divino y lo humano o entabla un duelo de puyas con alguno de los comerciantes vecinos. Todo transcurre en un ambiente de franca camaradería masculina. Por eso, lo más divertido, es ver a esos hombres con pinta de patriarca con la cara cubierta de masilla verde para suavizar el cutis. Y es que, aunque entre los turcos todavía predomine el machismo, puede más la coquetería. El cuidado estético del cuerpo, con una tradición de siglos, es algo que no se oculta, al contrario de lo que sucede entre los hombres del resto de Europa. Jóvenes y viejos se dejan hacer: el barbero extiende la cera en la periferia de las cejas y sobre la barba, sirve otro té y espera que se enfríen los afeites. Paciencia y aguante. El barbero termina su trabajo con las pinzas y quema con un mechero los pelillos que sobresalen de los orificios nasales y las orejas. Loción y masaje. Las barberías ocupan para los hombres turcos el mismo lugar que el hammam para las mujeres, un espacio donde acicalarse en comunidad. Así no es extraño que después de que a uno le afeiten bien la cabeza, le diga al barbero: "Maestro, páseme también la maquinilla por el pecho". Y así, de esta forma, se acaba igualmente con el vello corporal que con el cabello. "¿Sabes que en Europa y Estados Unidos les llaman metrosexuales a los que se depilan los sobacos?", le comenta un joven turco a su amigo. "¡Pues que no se piensen que nosotros somos maricas!", le responde afectado el otro.