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30 julio 2008

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 3

Erdogan promete desenmascarar a los responsables del atentado

  1. La oposición critica la ambigüedad del Gobierno e insiste en acusar al PKK
  2. Los nacionalistas kurdos apuntan a la red golpista Ergenekon
Negras nubes planean aún sobre la autoría del atentado que el domingo causó la muerte de 18 personas y heridas a más de 150 en el barrio de Güngören de Estambul. La paternidad del ataque no ha sido reivindicada y la investigación todavía no ha llegado a resultados satisfactorios, lo que ha añadido más leña al habitual rifirrafe político de Turquía. El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, se comprometió a desenmascarar a los culpables. La principal fuerza de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (PRP, nacionalista laico), y sus medios afines dan por hecho que el ataque terrorista fue obra del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Los nacionalistas kurdos y el propio PKK señalan hacia la red golpista Ergenekon, en la que confluyen exmilitares y ultranacionalistas turcos. Y calla el Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, islamista liberal). En la comparecencia ante su grupo parlamentario, Erdogan prometió "desenmascarar el rostro que se esconde tras los atentados" y advirtió a los terroristas de que "no podrán cumplir sus sucios propósitos". Pero continuó sin concretar los sospechosos: "Serán nuestras fuerzas de seguridad quienes den a conocer su nombre". El líder del PRP, Deniz Baykal, que continúa empeñado en que los turcos salgan a la calle a condenar el terrorismo "como en España", criticó la posición ambigua de Erdogan y exigió "poner un nombre al terrorismo para poder condenarlo". "¿O es que no queréis condenar a los autores?", preguntó desafiante. RÉPLICA KURDA El líder de los nacionalistas kurdos democráticos, Ahmet Türk, censuró las palabras de Baykal: "¿A quién criticaréis en las marchas? ¿A los kurdos?". Türk volvió a negar que el PKK esté detrás de la matanza de Estambul. También ayer, aviones turcos bombardearon una cueva en la que se encontraban unos 30 militantes del PKK en las montañas Kandil, la zona del norte de Irak donde se encuentra el campamento central del grupo armado. Todo indica que este ataque no está relacionado con el atentado sino con las incursiones periódicas del Ejército turco en Irak. Mientras, la policía continúa sus investigaciones y el ministro del Interior, Besir Atalay, informó de que el explosivo utilizado en el atentado era TNT, a pesar de que varios diarios habían mantenido que se trataba de RDX, utilizado en varios atentados sin resolver. "Tenemos importantes datos. Confíen en nosotros", pidió el ministro. La policía ha requerido los vídeos de las cámaras de seguridad de los establecimientos del barrio, además de los que grabaron los vecinos. Según el diario Vatan, la policía busca a un joven con barba de entre 20 y 25 años que vestía una camiseta verde, y de acuerdo con el rotativo Yeni Safak, la policía descubrió en las imágenes de vídeo captadas por un teléfono móvil a un joven que rondaría la veintena corriendo segundos antes de que explotase el segundo artefacto.

El veredicto sobre el partido del Gobierno se espera esta semana

El Tribunal Constitucional se reunió ayer por segundo día consecutivo para debatir la ilegalización del partido de Erdogan, acusado por la Fiscalía de actuar contra el laicismo oficial. El periodista de NTV Gökhan Gerçek aseguró que el trabajo de los jueces ha avanzado mucho y pronosticó que el veredicto se conocerá en los próximos días si se absuelve al PJD o, en caso de que se decante por la ilegalización, el próximo viernes por la noche, para mitigar el efecto en la bolsa.

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 2

El atentado de Estambul agrava la crisis turca (EL PERIÓDICO)

ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL

A pesar de las más de 24 horas transcurridas desde el atentado que en la noche del domingo acabó con la vida de 18 personas e hirió a más de un centenar en el barrio obrero de Güngören de Estambul, nadie sabe a ciencia cierta a quién corresponde la autoría de la masacre. Ayer se sucedieron las declaraciones y los desmentidos, que no hicieron sino arrojar más sombras sobre una tragedia que para buena parte de los estamentos oficiales y de la prensa turca solo tiene un culpable visible: el separatismo kurdo. Los atentados se han producido en un momento de máxima tensión en Turquía, en plena cruzada judicial de los sectores laicos contra el partido islamista en el Gobierno, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD). Al juicio por la ilegalización del PJD se suma además la decisión de los tribunales de investigar la llamada red Ergenekon, de ideología ultranacionalista y acusada de intentar crear el caos para forzar también la caída del Gobierno. "El terrorismo no diferencia entre sexos, razas o religiones. Debemos estar unidos y ser solidarios contra el terrorismo. La organización terrorista debe perder el apoyo popular y nosotros debemos luchar contra quienes la apoyan", afirmó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, desde el lugar del atentado, donde le rodeaba una muchedumbre que coreaba: "¡Abajo el PKK!". Algo que hacía pensar que el político islamista liberal se refería al grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), pero Erdogan en seguida corrigió a los periodistas: "Al terrorismo, llamémoslo solo terrorismo. En el momento que le ponemos nombre hacemos propaganda de la organización terrorista". ACUSACIÓN DIRECTA Quienes sí acusaron directamente al PKK fueron la prensa turca, el gobernador de Estambul, Muammer Güler, y Deniz Baykal, líder del Partido Republicano del Pueblo (PRP, nacionalista y laico), el principal grupo de la oposición. Baykal acusó al PKK de estar detrás del atentado porque, según dijo, un policía le aseguró que los explosivos usados en Güngören coinciden con los utilizados por el grupo kurdo en otros atentados. Por ello instó a los ciudadanos a colocar banderas de Turquía en sus ventanas y a reaccionar al atentado "como en España": con manifestaciones multitudinarias. Pero el PKK condenó el acto terrorista y se desvinculó de él y acusó a Baykal de "esconder a los verdaderos culpables". También el líder del Partido de la Sociedad Democrática, Ahmet Türk, calificó el ataque de "traidor" --aún cuando no suele condenar las acciones terroristas del PKK-- y pidió que se investigue "en todas direcciones". La profesora de la Universidad Bahçesehir y experta en terrorismo Deniz Ülke Arbogan explicó en declaraciones a la cadena NTV que este tipo de masacres "no es coherente" con la estrategia del PKK ya que "provocaría un descenso del apoyo internacional" a la organización, considerada terrorista por la UE, EEUU y Turquía. Según la experta, podría tratarse de un grupo subcontratado por Al Qaeda o del ya famoso Ergenekon, la red formada por altos mandos militares retirados, políticos y periodistas ultranacionalistas y mafiosos cuyo objetivo es provocar el caos a base de atentados y así forzar la sustitución del Gobierno por una junta castrense. "Creemos que este atentado tiene que ver con el juicio contra el PJD (Partido de la Justicia y el Desarrollo, en el Gobierno) y con Ergenekon y que ha sido llevado a cabo por fuerzas oscuras", declaró el dirigente del PKK Zübeyir Aydar. De acuerdo con la información del diario Sabah, el explosivo utilizado por los terroristas fue del tipo RDX, aunque el dato no ha sido confirmado por la policía. De ser así, se trataría del mismo utilizado en otros dos atentados cuya resolución presenta lagunas. El primero de ellos ocurrió en mayo de 2007 en el mercado de Anafartalar, en Ankara, y el otro tuvo lugar el pasado enero en Diyarbakir. El PKK pidió perdón y acusó a un grupo radical autónomo de haberlo perpetrado, aunque los analistas consideran que se trató de un episodio más de la lucha por el poder en el interior de la organización armada kurda entre los llamados sirios (más radicales) y los turcos (partidarios de la negociación). La cuestión se agrava más si se tiene en cuenta que, según los documentos presentados por la Fiscalía en el juicio contra la organización golpista Ergenekon, el PKK también "fue utilizado" en algunos casos por esta oscura red a la sombra del Estado. Los lazos entre el PKK (independentista kurdo) y Ergenekon (ultranacionalista turco) se encontrarían en el contrabando de armas y droga que ha enriquecido a mafias y organizaciones criminales en el sureste del país. VÍCTIMAS INMIGRANTES En medio de esta batalla de acusaciones en la que es difícil saber dónde empieza la verdad y acaba la propaganda, la cadena NTV citó a varios testigos que aseguraron que la policía patrullaba desde hacía una semana las calles de Güngören en busca "de algo sospechoso", aunque este extremo tampoco fue confirmado oficialmente. Mientras tanto, en el barrio de Güngören se sucedieron las muestras de dolor durante los funerales de las víctimas, que a partir de mañana serán trasladadas a sus respectivos pueblos de origen (la mayoría eran inmigrantes de Anatolia) para ser enterrados. Miles de personas ocuparon las calles desde primeras horas para condenar el atentado y la muerte de las 18 personas, en especial la de los niños como Seyma, de 12 años, quien corrió a su balcón a ver qué sucedía en la calle y la explosión le arrebató la vida. O la de los tres menores de 5 años que habían salido a tomar un helado que nunca se terminaron. O la de la joven Filiz Ikiz, de 25 años, que murió embarazada. En Güngören, un barrio de clase obrera, ayer todos se preguntaban: "¿Por qué aquí? ¿Qué hemos hecho nosotros?".

El Constitucional comienza a debatir la disolución del partido gobernante

El Tribunal Constitucional se reunió ayer para comenzar a debatir la eventual ilegalización del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, al que la Fiscalía acusa de intentar "islamizar" el estado laico. Se espera que los magistrados tomen una decisión en unas dos semanas, aunque el tribunal ha especificado que no hay una fecha tope. El proceso, que ha sido duramente criticado por los dirigentes de la Unión Europea, ha levantado tensiones también en Turquía, ya que el PJD accedió al poder en 2002 con el 34% de los votos y renovó su mandato en julio del año pasado con un histórico 47% de los sufragios emitidos. Además se trata del partido político que ha liderado las reformas legales proeuropeas.

Calma absoluta entre los turistas españoles

  1. La tragedia no se notó en el barrio monumental de la ciudad
ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL
"Nos hemos enterado esta mañana porque nos han llamado desde España para preguntar cómo estábamos". Esta era ayer la frase más repetida entre los turistas españoles que visitan Estambul. Las distancias de la globalización son tan maleables que ya es más fácil saber qué pasa en otro continente que lo que sucede a unos pocos kilómetros de tu hotel. Así ha sido con el atentado del domingo. "Nos hemos enterado porque nos han enviado un SMS. La verdad es que no lo hemos vivido para nada", explicaban Inmaculada y Manuel, un matrimonio que pasa sus vacaciones en la ciudad del Bósforo con sus dos niñas. "¿Dónde ha sido el atentado?", preguntaba Alberto, un joven valenciano que lleva unos días "pasándolo bien" en Estambul con sus amigos, tras visitar la Capadocia. COMO SIEMPRE Güngören, un barrio residencial y comercial de clase obrera, está en el sur de la parte europea de Estambul, al menos a 10 kilómetros de las zonas turísticas. Sultanahmet, donde se concentran los principales monumentos de la ciudad, amaneció ayer como siempre: Santa Sofía en obras, los comerciantes vendiendo las "mejores falsificaciones del mercado" y amuletos contra el mal de ojo, dos guardias fumando y mirando de reojo a las chicas nórdicas y la gente paseando y guareciéndose del sol de tormenta. Los japoneses hacían fotos, los americanos compraban bonetes bordados al estilo oriental que hace siglos que nadie usa en Turquía y la voz de los españoles e italianos resonaba por encima del resto, solo superada por la llamada a la oración en las mezquitas. Un día más, casi como si nada hubiese sucedido. José María, un turista valenciano, voló ayer desde Adana (sur de Turquía): "La guía nos ha comentado que se trata de una zona fuera de los circuitos turísticos, por lo que nadie se ha preocupado". Una calma en la que coincidía la burgalesa Carmen, que hace dos días llegó desde Uzbekistán: "Nos ha llamado la atención que todo está muy tranquilo y no hay más policía de lo normal". "Los lugares turísticos son aún más seguros que el resto, porque hay el doble de policía y además hay muchos de paisano", decía Ridvan, uno de los muchos guías que hablan español en Estambul. Y un policía añadió: "Ha sido un atentado traidor, como sucedió en España con los trenes 11-M. Pero la calma en esta zona es total y los turistas no están preocupados. Lo único a lo que tienen que poner atención es a sus bolsos, como en todos los lugares turísticos del mundo". DESTINO DE MODA Cada vez son más los españoles que visitan Turquía. Casi 100.000 lo hicieron en los primeros cinco meses del año, un 25% más que en el 2007, que se cerró con 290.000. Para este año, el objetivo de los responsables de Turismo turcos es alcanzar los 350.000 viajeros españoles. De ellos, un 35% se concentran en julio y agosto, y un 20% son catalanes. Al presidente de la Associació Catalana d'Agències de Viatge (ACAV), Francesc Carnerero, no le constaban ayer cancelaciones, y cree que el atentado "no debería tener efectos" en la contratación de viajes a Turquía porque la situación del país "es conocida" y los turistas "tienen asumidos" los posibles riesgos, "que tampoco hay que exagerar".

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 1

Dos bombas causan 14 muertos y más de 100 heridos en Estambul

ANDRÉS MOURENZA Un atentado en el barrio de Güngören, en Estambul, produjo anoche un cómputo de víctimas de al menos 14 muertos y más de 140 heridos, mucho de ellos de gravedad. Aunque en un principio se especuló con la posibilidad de que se tratase de un escape de gas, el delegado del gobierno en Estambul, Muammer Güler, quien se desplazó de inmediato al lugar de la explosión, aseguró que se trataban de dos bombas y que fueron colocadas para causar el mayor daño posible. La policía turca sospecha que el doble atentado puede ser obra del ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). "Ha sido una acción traidora, inhumana, en un lugar muy concurrido y dirigida a matar al mayor número posible de personas", condenó Güler. El explosivo utilizado en el atentado era plástico, aunque anoche se desconocía si fue accionado por control remoto. "Decenas de personas estaban esparcidas por el suelo; cabezas, brazos volaban por los aires", declaró a Reuters un testigo presencial. "Hemos recibido unos 30 heridos", declaró Abdulá Toker, director del hospital Güngören Kolon. Las imágenes de televisión mostraron a ambulancias transportando personas malheridas como consecuencia de la explosión. TÍPICA NOCHE DE VERANO Se trataba de una típica noche de verano en Güngören, un barrio obrero, con cierto número de pequeñas oficinas y fábricas, situado en la parte suroeste de la zona europea de Estambul y muy lejos del centro y de los lugares turísticos. Debido al calor estival, los vecinos habían salido de sus casas y cientos de personas paseaban o hacían la compra por la calle Menderes, que había sido cerrada al tráfico para mayor comodidad de los viandantes. Hacia las 21.45 horas se produjo una leve detonación junto a un cubo de basura, lo que provocó que una multitud de personas saliese de tiendas y cafés para enterarse de lo que había pasado. Según el gobernador Güler, hasta 1.000 personas se concentraron en el lugar. Y 10 minutos después, a unos 50 metros de la primera explosión, estalló el segundo artefacto, mucho más potente, que rompió vidrios de edificios y vehículos de los alrededores y provocó la totalidad de los muertos y de los heridos que se encuentran graves, según publicó anoche la edición electrónica del diario Hürriyet. La segunda explosión causó pánico entre la concurrencia, que temía una tercera. El lugar se llenó de ambulancias, policías y artificieros que cerraron la zona al tránsito. El gobernador Güler, junto al jefe de la Dirección General de Seguridad, Celalettin Cerrah, se personaron de inmediato en el lugar de los hechos y el ministro del Interior, Besir Atalay, viajó desde Ankara a Estambul. CAUTELA ANTE EL TERROR Güler pidió a los medios de comunicación turcos no mostrar las imágenes grabadas inmediatamente tras el atentado para "no extender el terror entre la población" ya que eran de una gran dureza, pues algunas víctimas habían resultado despedazadas por la potencia de la explosión. El último atentado terrorista en Estambul se produjo hace pocos días, cuando tres agentes murieron en un tiroteo frente al consulado de Estados Unidos.

El atentado sorprendió a un barrio obrero sin objetivos terroristas

La elección del barrio de Güngören, una zona obrera residencial sin potenciales objetivos para el terrorismo, resulta un tanto extraña, lo que hizo que los medios de comunicación turcos dudasen hasta el último momento de que se trataba de un atentado terrorista.

Por eso es también tan difícil atribuir desde un primer momento la autoría a algún grupo armado. En la zona de Güngören habita un considerable número de ciudadanos de etnia kurda y la cadena NTV fue la primera en especular con una acción de la organización armada Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en respuesta a los ataques del Ejército turco a las bases del grupo kurdo en Irak. Esta organización, además, vive una guerra interna entre los sectores más radicales (los llamados sirios) y los moderados (los turcos), a los que representa el actual líder, Murat Karayilan, por hacerse con el liderazgo. Entre los grupos terroristas que se mantienen activos en Turquía hay que destacar a Al Qaeda y al Hizbulá turco, sin relación con su homónimo originario del Líbano. Tampoco cabe olvidar el agitado momento político que vive Turquía, ya que hoy comenzará la deliberación del Tribunal Constitucional en el proceso contra el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, en el gobierno) al que se acusa de ser un "núcleo de actividades antilaicas" y que podría culminar con su ilegalización. Finalmente, durante los últimos meses se han producido decenas de detenciones de personas relacionadas con la red terrorista Ergenekon, cuyo objetivo es crear el caos. Muchas de ellas eran altos mandos militares retirados, mafiosos y políticos de tintes ultranacionalistas.