30 noviembre 2006

Crónica de una ciudad tomada por la policía

Si hasta ayer la mayoría de los turcos se mostraban indiferentes a la visita papal, a partir de hoy los estambulitas le tienen un poquito más de tirria al líder católico. Desde la mañana de ayer, la policía turca comenzó a retirar los automóviles estacionados en las inmediaciones de la Vicaría Apostólica de Estambul, en el barrio de Harbiye, donde se aloja Benedicto XVI durante su visita a Estambul. Dos horas antes de que el Papa llegase a Estambul, las vías que van desde la zona de oficinas de Sisli hasta el nudo viario de Aksaray, pasando por el puente Atatürk, que cruza el Cuerno de Oro, fueron cortados al tráfico. El barrio de Fener, donde se ubica el Patriarcado Ortodoxo, y parte de los adyacentes Balat y Fatih, parecían ciudades fantasma, vacías de habitantes y vehículos y tomadas por la policía. También las vías marítimas y fluviales fueron impedidas al tráfico y vigiladas por naves de la policía marítima. Desde las cinco de la tarde y hasta las diez, las principales vías del centro de Estambul permanecieron cerradas al tráfico rodado y custodiadas por la policía. Resultaba impresionante ver a filas de centenares de personas caminando en silencio hasta diez kilómetros para tomar un medio de transporte hasta sus hogares. “El tráfico continuará así hasta que el Papa abandone la ciudad el próximo viernes”, declaró el alcalde de Estambul, Kadir Topbas. La ciudad sigue tomada por la policía, con una pareja de uniformados vigilando cada esquina de la ciudad. Al menos, los niños de mi calle han aprovechado las vallas de la policía como porterías para sus partidos de fútbol.
Las zonas oscuras indican las principales vías del centro de la ciudad cortadas al tráfico

1 comentario:

Peré Juliá dijo...

Han hecho bien los crios, sí señor, que aprovechen, que poco les queda para seguir jugando al fútbol ;), la verdad es que siempre he recomendado vivir en la parte asiática, por algo será ¿no?, jejeje

Acabo de hablar con rjcp, y en la zona circundante a su trabajo, despliegue impresionante, además de haber sufrido los inconvenientes que cuentas ayer y hoy en primera persona...yo, ni me he enterado, tan sólo a lo lejos intuía algo, desde la «colina de las antenas» ;) ji ji ji...me ha contado un pajarito que estuviste en Fener esperando en el Patriarcado ortodoxo...
Un saludo