10 febrero 2009

La nueva posición turca en Oriente Medio (Cambio 08/02/09)

Mi columna de opinión para el diario Cambio (Bolivia):

Andrés Mourenza

Durante el ataque israelí a Gaza, las calles de los países árabes se llenaron de retratos del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a quien se ve como el único líder regional que denunció las operaciones militares de Israel y su saldo asesino. Fueron actos espontáneos de la población árabe harta de unos dirigentes que se aferran desde hace décadas a su sillón y no critican a Israel por miedo a perder los millones que paga EEUU a cambio de su silencio.

Imagínense el sentimiento de los mismos palestinos cuando vieron a Erdogan decir al presidente israelí, Shimon Peres, “Ustedes sí que saben bien cómo matar”. Al día siguiente, el grupo islamista palestino Hamas organizó un acto multitudinario en la Franja de Gaza en apoyo a Erdogan, en el que se gritó “¡Somos Otomanos!”, en referencia al antiguo Imperio Otomano, antecesor de la actual República de Turquía, que, hasta 1918, se extendía por el sudeste de Europa y Oriente Medio, incluida Palestina. Este eslogan tiene mucha importancia.

En el siglo XX, la imagen que los árabes tenían de los turcos, tras siglos de dominación otomana, era francamente negativa. Ahora -me lo comentó hace unos días el corresponsal de una televisión árabe-, esa imagen de Turquía y el Imperio Otomano ha cambiado drásticamente. En primer lugar, decía mi colega árabe, porque las nuevas generaciones de Oriente Medio ya no recuerdan la dominación turca y han terminado por idealizarla como un periodo en el que convivían en paz diferentes pueblos y religiones. Y, en segundo lugar, por el activo papel diplomático que persigue Turquía en la región de un tiempo a esta parte.

Turquía tiene una posición peculiar en el tablero de Oriente Medio. Es el principal aliado regional de Israel: le suministra energía y agua, es el destino turístico preferido por los israelíes y los lazos militares son estrechos (compra de armas a Israel y entrenamientos conjuntos). Pero Turquía también mantiene buenas relaciones con los actores musulmanes: desde Irán a Egipto, pasando por los partidos palestinos Hamas y Al Fatah. Esto le ha permitido patrocinar el acercamiento entre Israel y Siria, cuyo objetivo es la devolución a Damasco de los Altos del Golán, ocupados por Israel en 1967, y el establecimiento de relaciones pacíficas. Además, medió entre Pakistán e Israel, entre Egipto y Hamas y en el contencioso nuclear con Irán.

A lo largo de la Guerra de Gaza, el gobierno turco de Erdogan hizo de enlace entre Hamas y los emisarios de la Unión Europea, que no se puede reunir con el grupo palestino pues lo considera una organización terrorista. Tras más de una semana de gira diplomática por las capitales de Oriente Medio, el enviado turco, Ahmet Davutoglu, se presentó ante los periodistas y dio un claro mensaje: sin tener en cuenta al gobierno de Hamas, que fue elegido democráticamente por los palestinos, jamás se logrará la paz.

Esta es la nueva política de Turquía en Oriente Próximo: aprovechar sus relaciones con todos los estados y grupos de la región. De esta forma, Turquía ha pasado de ser un peón de los EEUU a desarrollar una verdadera política exterior multilateral. Davutoglu, que a la sazón es el arquitecto de esta estrategia, lo explica así: “Turquía es un país de Europa, de Asia, del Cáucaso, de los Balcanes y de Oriente Medio, por eso debe tener una política integrada”. No en vano, esta política exterior es definida como neo-otomanismo, ya que busca recuperar la influencia en todas aquellas zonas que, una vez, pertenecieron al extinto Imperio Otomano.

2 comentarios:

dudo dijo...

joder, y se están montando el chiringo de puta madre, con perdón.
Me da por pensar (desde la osadía de mi incultura), que si en vez de Obama estuviera Bush, igual se le inflaban los janders y le daba un toque a Erdogan, por hablar de más.
Aun así, sigo de acuerdo con la postura turca. por lo menos más de acuerdo que con otras, y creo que están sabiendo colocarse bien.

Lunatica!! dijo...

bien por Erdogan, bien por Turquia, demas esta decir que queda grande el que un pais que ha pisoteado tanto una cultura como lo es la kurda, encuentre grande el maltrato a los palestinos,deja ver que israel realmente hizo polvo una nacion y los suenos de esta,
bien por turquia al fin se da cuenta que no es aplastando al pequeno que uno gana.

y que conste no estoy ni a favor ni en contra de turquia ni de ningun otro pueblo que use las armas como medio,