16 abril 2007

Esperando a Erdogan: ¿conflicto religión-laicismo o lucha de poderes fácticos? (III)

---------- El Ejército y la oposición se unen para cerrar el paso a Erdogan (El Periódico) ----------
ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL
A medida que se aproxima la elección del próximo presidente de la República --que será designado por el Parlamento turco a principios de mayo-- el ambiente político en Turquía se caldea más y más. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado), que tiene mayoría absoluta, aún no ha desvelado si su candidato será el actual primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, lo que alimenta las especulaciones. El llamado establishment secular, formado por los militares, el funcionariado, ciertos empresarios y el principal partido de la oposición, no soportaría ver a un político de fuerte sentimiento religioso como Erdogan en el cargo que creó Mustafá Kemal Atatürk, considerado el padre de la patria y modernizador de Turquía. "El régimen político de Turquía nunca se ha visto sometido a un peligro tan grande como al que se enfrenta ahora", sentenció ayer el actual presidente, Ahmet Necdet Sezer. Estas declaraciones se sumaron a los avisos lanzados el jueves por el jefe del Estado Mayor, general Yasar Büyükanit: "Esperamos que el próximo presidente sea alguien que defienda los valores de la República, incluyendo el secularismo". Mientras tanto, la Asociación del Pensamiento Kemalista (ADD) convocó para hoy una manifestación en contra del Gobierno de Erdogan que se espera sea masiva y que ha recibido el apoyo indirecto del Ejército y del Partido Republicano del Pueblo (CHP), la principal formación de la oposición. En cambio, sindicatos y asociaciones patronales han rehusado participar alegando que la manifestación "crea la atmósfera para un golpe militar". PLAN GOLPISTA La ADD es una organización dirigida por el general retirado Sener Eruygur, un hombre que aparece en los planes para un supuesto golpe de Estado desvelados en marzo por la revista Nokta basandose en las anotaciones del diario del excomandante de la Fuerza Naval, Özden Örnek, quién negó que tales escritos le pertenecieran. Pese a las amenazas que llueven sobre el AKP, Erdogan se ha mostrado un político más liberal y pragmático que sus predecesores. Avalado por el progreso económico, el actual Gobierno ha emprendido medidas liberalizadores en consonancia con la Unión Europea.

Esperando a Erdogan: ¿conflicto religión-laicismo o lucha de poderes fácticos? (II)

--------- Los mercados siguen con inseguridad los últimos acontecimientos en Turquía (El Economista - EFE) ---------
Estambul, 13 abr (EFECOM).- El mercado de valores de Turquía sigue con inseguridad el desarrollo de los últimos acontecimientos en Turquía con constantes subidas y bajadas relacionadas con las declaraciones políticas sobre las elecciones presidenciales y la posible incursión militar en el norte de Irak.

El índice IMKB-100, que agrupa a las cien principales empresas de Turquía, se recuperó en su sesión de apertura de hoy de las pérdidas acusadas ayer tras las polémicas declaraciones del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Yasar Büyükanit, a favor de una intervención turca en el norte de Irak.

En los 15 primeros minutos de la rueda de prensa del general Büyükanit el índice turco cayó 200 puntos, que recuperó hoy tras la tibia acogida del gobierno turco a la propuesta del ejército.

"Los mercados han mostrado su miedo a una intervención en Irak", explicó Ozgür Altug, analista de James Raimond, en declaraciones al diario Sabah.

Este temor está relacionado con los grandes intereses que poseen las empresas turcas en la Región Autónoma del Kurdistán Iraquí, donde más de un millar de firmas turcas mueven en torno a los 1.600 millones de euros en diversos negocios, según datos publicados por la revista Tempo.

Desde principios de esta semana, el ejército ha llevado a cabo operaciones militares contra las posiciones del PKK en la frontera con Irak, lo que provocó cierta inestabilidad en los mercados.

Sin embargo, estas bajadas en la bolsa están siendo aprovechadas para nuevas compras de acciones, lo que minimiza las pérdidas, según Bano Kavca Tokali, analista de Finansinvest.

Los expertos pronostican que la inseguridad en los mercados turcos se prolongará hasta que se clarifique quién será el candidato del gobierno a la elección presidencial, una decisión que se espera sea pública entre el 18 y el 25 de abril. EFECOM

13 abril 2007

La música en Estambul

---------- El alma de las notas de un clarinete (El Periódico) ----------
ANDRÉS MOURENZA Descendiendo por la cuesta de Galipdede, en el distrito estambulí de Beyoglu, uno tiene la sensación de que la música en Turquía surge de las entrañas de la Tierra. Pero no, esa tibia melodía de una flauta ney o los nerviosos acordes de un violín proceden de los vendedores de instrumentos o de los clientes que los prueban en esta callejuela que desciende hasta el puerto plagada de tiendecillas de utensilios musicales. Si la música es el reflejo del alma de un país, la tumultuosa historia de Turquía no podía menos que resultar en una exuberante cultura musical, llena de ritmos mestizos. Dejando a un lado el pop con cierto toque oriental que atiborra la parrilla de las cadenas musicales, producto de Popstars y demás programas por el estilo, Turquía es un terreno fecundo para los melómanos. En las calles que rodean la avenida Istiklal se pueden encontrar pedazos de todas las Turquías, de todas sus músicas. Desde las tiendas de discos se filtra, como una sempiterna melodía suspendida en el aire, el sonido de Köprüler, un proyecto que reune a los mejores artistas del país. En la calle, trompetistas, acordeonistas o nuevos grupos rock que compiten entre sí bajo el edificio de oficinas Odakule. Al atardecer, garitos de mala muerte encienden sus luces mientras las parejas y los bebedores piden sus canciones poniendo un billete en las manos de un cantante ciego. O comienzan las fiestas fasil en las que los amigos se reúnen a tomarse unos meze (tapas) con raki (un licor de anís) y a cantar y bailar. Pero entre los reyes de la música y de la noche sobresalen los gitanos. Selim Sesler llega siempre a los conciertos con los zapatos relucientes. La forma de sentarse, repantingado sobre un taburete, su anillo de oro y su rictus silencioso le dan aspecto de patriarca. Él calla y toca el clarinete. Pero es que la música çingene (como llaman a los gitanos) es así: alguna sonrisa condescendiente con los aplausos y nada más. El resto se comunica con la música. Todo depende del público, si la gente baila, el tono sube, como si todo --músicos, instrumentos, público y bebida-- formasen parte del mismo pentagrama. Serkan Koçan, uno de los mejores percusionistas de Estambul y que acompaña a Sesler, golpea su darbuka sin parar hasta que el sudor le perla la frente y alguien debe pasarle un pañuelo. Su ritmo es frenético, impresionante, e incluso se permite escapar de la armonía del conjunto, improvisando con aire insolente. Mira a una joven morena que se contornea junto al grupo, ella le devuelve la mirada. La joven baila para él, él toca para ella. Pero incluso el rock crápula de los clubes nocturnos de Beyoglu o las fiestas fasil, tienen ese punto de melancolía, común a toda la música turca, que refleja el dolor de las separaciones, la tristeza queda de los atardeceres sobre los edificios herrumbrosos de la costa, las caras largas de los trabajadores que vuelven a casa apretujados en los autobuses. Esa melancolía, que pesa sobre las letras de las canciones como un aviso, solo permite olvidar por unos instantes que, a pesar de la alegría de las notas, del movimiento sinuoso del baile, la vida continúa con sus terribles miserias cotidianas.

11 abril 2007

Esperando a Erdogan: ¿conflicto religión-laicismo o lucha de poderes fácticos? (I)

----------- Los mercados turcos esperan con incertidumbre la elección presidencial (El Economista - EFE) -----------

Estambul, 10 abr (EFECOM).- La bolsa de valores turca IMKB abrió hoy con pérdidas moderadas que se espera sigan hasta que se clarifique en las próximas semanas el nombre del candidato oficial a la presidencia de la República de Turquía.

El índice que agrupa a las cien principales empresas del país se situó en los 45.279 puntos al comenzar la sesión vespertina, en una tendencia a la baja que se acentuará en los próximos días, según los analistas.

"Esperamos una debilidad moderada en los mercados hasta que se presente el candidato del gobierno a las elecciones presidenciales", afirmó Bano Kavca Tokali, analista de Finansinvest, en declaraciones a EFE.

El gobierno presidido por el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan anunció hoy que presentará su candidato tras consultar al Comité Central de su partido el próximo 18 de abril.

"Si el candidato es Erdogan, esperamos una caída de entre el 3 y el 4 por ciento en los mercados, que situaría el índice IMKB en torno a los 43.000 y 43.500 puntos", explicó Tokali.

"Pero esta caída podría ser también una oportunidad para nuevas compras de acciones y de esta forma la pérdida a finales de la semana sólo representaría un 1 por ciento", añadió la economista.

En cambio, según una encuesta publicada recientemente por el diario económico Referans, los expertos esperan una bajada aún mayor del IMKB, hasta los 39.000 puntos.

En el caso de que Erdogan presentase otro candidato, todos los analistas coinciden en que este hecho reforzaría la Bolsa turca y el índice IMKB se alzaría un 5 por ciento.

"Lo importante es que la presentación de otro candidato significaría que Erdogan liderará su partido en las elecciones generales (previstas para noviembre), lo que aumentaría la posibilidad de un gobierno monocolor y estable", vaticina Tokali.

La analista de Finansinvest explicó que los mercados siguen con atención las reacciones del llamado "establishment secular", formado por los militares, funcionarios, algunos partidos opuestos al gobierno y ciertas cámaras de comercio.

Tokali rechazó en cambio que la lira, una moneda de trayectoria bastante irregular, pueda sufrir depreciaciones importantes.

"Los inversores internacionales son optimistas respecto al periodo postelectoral, así que, a menos que haya cambios importantes en el panorama internacional, no esperamos una devaluación de la lira", concluyó. EFECOM

09 abril 2007

Vuelve a Estambul el tiempo de los tulipanes

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Ocho millones de tulipanes revivirán en Estambul el esplendor otomano (Terra - EFE)
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El Ayuntamiento de Estambul, la mayor ciudad de Turquía, celebra estos días la llegada de la primavera con una plantación masiva de tulipanes y un festival internacional que elegirá las mejores variedades de esta flor nacional turca.Como cada abril, las calles y plazas de esta metrópoli se cubren de un sinfín de tulipanes blancos, rojos, naranjas, rosas o azules en un modo de revivir el esplendor de la antigua capital del Imperio otomano.
Para ello, la Gran Municipalidad de Estambul, que agrupa sus 33 distritos, ha plantado nada menos que ocho millones de bulbos de tulipán. 'En la vida cotidiana de la ciudad no sólo existen los problemas de transporte, sino que también hay otras cuestiones de índole estética. El cuidado del medioambiente y el embellecimiento de la ciudad pueden ayudar a los estambulíes a sentirse mejor', cuenta el alcalde de Estambul, Kadir Topbas, en declaraciones a Efe.
Además, se ha organizado el Segundo Festival Internacional de Tulipanes, en el que participarán varios países productores de esta flor, como Holanda o Japón. Durante el festival, que se prolongará hasta el próximo día 15, habrá un concurso en el que se premiará a los productores de las mejores variedades de tulipán y tendrá lugar un simposio en el Centro de Cultura Atatürk en el que participarán historiadores y profesores especializados de todo el mundo.
Y es que el tulipán no es sólo una flor decorativa en Turquía, sino una planta que ha influido en la cultura y el arte durante siglos. Según el historiador turco Turhan Baytop, los tulipanes llegaron a Anatolia durante el siglo XIII importados desde el sur de la península de Crimea (en la actual Ucrania).
Para los musulmanes otomanos, el tulipán era un símbolo de perfección, pues su nombre en caracteres árabes, el alfabeto anteriormente utilizado en Turquía, se escribía de forma similar que 'Allah' (Dios) y 'hilal' (luna creciente). Además, cada flor del tulipán crece de un solo bulbo, con un solo tallo y sólo produce una floración, por lo que simboliza la unicidad de Dios. De esta forma, el tulipán fue objeto de culto entre sultanes, pintores y poetas, siguiendo el ejemplo del famoso místico musulmán Mevlana.
Aunque hoy en día Holanda es el país más famoso en cuanto al cultivo de tulipán, no fue hasta el siglo XVI que se empezó a plantar en Europa occidental esta flor. Su difusor fue Oghier Ghislain de Busbecq, embajador holandés ante el sultán Solimán el Magnífico (1494-1566), un gran amante de los tulipanes, quien solía ofrecerlos a las cortes europeas como símbolo de amistad. En aquellos tiempos existían unas 2.000 variedades de tulipanes gracias al trabajo de los floristas de la corte otomana, pero muchas de ellas se han perdido.
'El tulipán es tan importante para nosotros que, en el Imperio otomano, la etapa de mayor esplendor cultural se conoció como el Período de los Tulipanes', explica el alcalde. El Período de los Tulipanes, que va de la Paz de Passarowitz (1718) tras la guerra con el Imperio austro-húngaro al alzamiento de Patrona Halil Isiyani (1730), fue una etapa de reformas modernizadoras y desarrollo cultural en el imperio durante el cual, entre otras cosas, se estableció la primera imprenta turca. Las familias pudientes de la época construyeron palacios en el estilo Rococó en boga en otras capitales europeas y se dedicaban al cultivo de los tulipanes como pasatiempo.
Tal era la afición que el sultán Ahmet III instituyó una fiesta de los tulipanes que celebraba la floración de los bulbos y que tenía lugar en los primeros días de abril, tal y como ahora pretende emular el Ayuntamiento de Estambul. Ahora como entonces, el alcalde de la ciudad pretende convertir a Estambul 'en una ciudad de importancia mundial'.
En estos días en los que numerosos turistas visitan la antigua capital otomana, se puede advertir la pasión de los turcos por el tulipán: incluso los vasos de té poseen forma de tulipa.

04 abril 2007

Las pescadoras de Gökova

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La bahía de las lobas de mar (El Periódico)
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ANDRÉS MOURENZA
A las mujeres de la bahía de Gökova les duele la espalda por el viento y los golpes de mar; sus rollizos brazos están tostados y las manos, hinchadas por el trabajo. Pero sus ojos brillan de un modo especial porque son dueñas de su destino.Al menos eso asegura Özlem Yeniay, una joven antropóloga turca que realiza su tesis sobre las mujeres pescadoras de esta porción de mar que se extiende entre la península de Datça y el cabo de Bodrum, justo en la esquina suroccidental de Turquía. A Yeniay le picó la curiosidad cuando descubrió estas comunidades donde las mujeres se hacen a la mar y comenzó a investigar qué sucede en esos pueblos: Akçapinar, Akbut y Akyaka.
"En Portugal y en la India también hay importantes comunidades de pescadoras, pero solo salen al mar de día y regresan por la noche. Las de Gökova son las únicas que se embarcan durante largos periodos", aclara Yeniay. Ahora, los barcos salen al atardecer y se internan en el golfo de Gökova, donde echan las redes para regresar por la mañana o un par de días después. Pero años atrás, cuando armar la flota era más complicado, las marineras permanecían semanas en sus embarcaciones. "Recuerdo una vez que estuvimos ocho meses en la mar", narra la tía Dudu, veterana del oficio.
En realidad la pesca no es tanto femenina como familiar, pero las mujeres realizan los mismos trabajos que los hombres y ejercen la misma responsabilidad. La cofradía de Akçapinar está formada por 21 pescadores, de los que 11 son mujeres, y 7 de ellas forman el consejo directivo. "Hace 40 años nos reíamos de las mujeres que salían a pescar, pero ahora hemos aprendido de ellas", confiesa Bayram, el patrón de la cooperativa de Akbuk.
Aprendizaje
De hecho, las pescadoras de Gökova no siguen una tradición demasiado antigua. Durante el último siglo del Imperio otomano, nómadas de Anatolia --turcos y gitanos-- comenzaron a asentarse en la Gökova, la llanura del cielo, pero era propiedad de grandes terratenientes y los campesinos se vieron sin tierras para hacer pastar su ganado o cultivar sus huertos. Entonces comenzaron a aprender las artes de los pescadores griegos. Al terminar la guerra, en 1923, se produjo un intercambio de población entre Grecia y Turquía en virtud de los acuerdos de paz. Y los otrora nómadas del interior se quedaron solos, con su llanura, sus nuevas enseñanzas y, allí enfrente, el mar esperándoles.
Semiha, apodada Focha Negra, es una leyenda viva tanto para los hombres como para las mujeres porque se trata de la única persona en todo el golfo que se atreve a hacerse a la mar sin compañía. Y eso que no sabe nadar. Hace siete años murió su marido, con quien salía a pescar desde que se casaron, así que tras enviudar siguió haciéndolo, pero ella sola. El trabajo en la mar forjó el carácter decidido de Focha Negra, así que cuando supo que su hija era maltratada por el marido fue inmediatamente al hogar de la pareja y se la llevó a casa junto a su nieto.
Sólo dos o tres hijos
A diferencia de otros pueblos de Turquía, donde en cada familia hay nueve o diez hijos, estas mujeres pescadoras sólo tienen dos o tres porque no están dispuestas a pasar el tiempo en casa cuidándolos. Al contrario, se los llevan al mar y allí los educan, cuenta Yeniay: "Los niños crecen en los barcos".
En contra de lo que se podría creer, y en un país donde el patriarcado y los roles sexuales están muy marcados, esta igualdad entre hombres y mujeres no produce roces en las familias y todos están contentos con la situación, según Yeniay.
Pero esta pesca familiar tiene un enemigo inesperado: la Unión Europea. En su camino hacia la adhesión, la UE obliga a Turquía a pasar una serie de estándares en la pesca, de los que los habitantes de la bahía tampoco se libran. "La política de la UE las está matando. Adquirir licencias pesqueras les es costoso y requiere mucha burocracia. Si no lo hacen se exponen a abultadas multas, por lo que solo se favorece a los grandes armadores", explica Yeniay.
Por ello la tradición se puede perder en las nuevas generaciones. Los niños ya no se quieren embarcar y crecer junto a sus madres a bordo de las barcas. "Ahora, los hijos se dedican a abrir hoteles y explotar el turismo".
En cambio, quienes nunca dejarán de salir a pescar cada tarde son las mujeres como Dudu, Sevgi, Gülay o Karameke. Ellas son felices con su trabajo y con la libertad que les da ganar su propio dinero: "Aunque fuésemos ricas no dejaríamos de trabajar. Quedarme en casa me produce depresiones", dice Gülay convencida.

26 marzo 2007

Este-Oeste: o el problema centro-periferia en Turquía

Vivo en la Calle de las Fresas de Árbol (Agaç Çillegi Sokak) que, como todas las calles, los nombres y los apellidos turcos, tienen siempre un claro significado. Una vez me quedé con un extravagante nombre: La Calle Sin Salida del Hijo del Yogurtero Mayor (Basyogurtçuoglu Çikmaz Sokagi). A pesar de su florido nombre, la Calle de las Fresas de Árbol se encuentra en el barrio de Tepebasi. Uno de esos lugares, según la descripción de Orhan Pamuk en su libro Estambul, “por los que todavía vaga ese espíritu de blanco y negro (…). Las mañanas brumosas y cubiertas de humo, las noches de lluvia y viento, las bandadas de gaviotas instaladas en las cúpulas de las mezquitas, la contaminación del aire, las chimeneas de las estufas, que se alargan desde las casas a las calles como si fueran cañones de artillería que despiden un humo sucio, los contendores de basura oxidados, los descuidados parques, que en los días de invierno se quedan vacíos, y la prisa de la gente que regresa a sus casas las noches invernales entre el barro y la nieve”. La Calle de las Fresas de Árbol hace las veces de frontera. De una de esas fronteras borrosas tan típicas de Estambul y de Turquía en general, entre la pobreza extrema y la riqueza, entre la modernidad y la tradición. Colina arriba se halla la zona conocida como Taksim, cuya arteria principal —la avenida Istiklal— sembrada de tiendas de música, bares, salas de conciertos, galerías de arte, cines y restaurantes, no tiene nada que envidiar a los centros culturales y comerciales de cualquier otra ciudad europea. Sin embargo, cuando se desciende la colina, en dirección al barrio de Kasimpasa, uno se encuentra esa sensación de “blanco y negro” que describe Pamuk. La gente vive en antiguas casonas otomanas, ahora destartaladas y en edificios construidos por sus propios inquilinos. Muchos de ellos son emigrantes del interior de Anatolia. Hay quien dice que Estambul no es Turquía, pero eso no es del todo cierto... (seguir leyendo en Libro de Notas)

25 marzo 2007

Newroz: el año nuevo kurdo

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La primavera kurda (El Periódico)
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ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL Cuenta la leyenda que hace 3.000 años, durante el reinado del asirio Zuhak, no existía la primavera para los kurdos, pues tal era la crueldad del monarca que cada día exigía el tributo de un joven del que se comía los sesos. Pero el herrero kurdo Kawa, quien se negaba a entregar a sus hijos al tirano Zuhak, organizó un ejército de jóvenes rebeldes que marchó contra el palacio del rey un 20 de marzo: tras derrotarlo, regresó la primavera al día siguiente. Y para avisar a los pueblos de Mesopotamia de que ya eran libres, Kawa armó un gran fuego. Por eso el Newroz, considerado el año nuevo kurdo, se celebra saltando hogueras en el equinoccio de primavera.
Esta historia, tomada de la mitología persa, fue recuperada por los kurdos para reafirmar su identidad oprimida y reivindicar sus derechos. Los nacionalistas kurdos la convirtieron durante los años 90 en un "día de resistencia" frente al Estado turco y en esa década cada llegada de la primavera se convertía en la reanudación de los sangrientos combates entre el Ejército y los seguidores del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), grupo armado considerado terrorista por la UE, EEUU y Turquía.
Pero las cosas han cambiado en los últimos años. Hoy, los municipios de Turquía ceden lugares para las celebraciones del Newroz, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, salta su propia hoguera e incluso el Ejército ha impreso carteles felicitando el Newroz de este año. Es un modo de intentar despolitizar la fiesta kurda reclamando que también otros pueblos turcomanos en Asia Central la celebran.
Pero el tema kurdo sigue levantando ampollas y las celebraciones del Newroz se realizan rodeadas de grandes medidas de seguridad. En Estambul, una de las ciudades a la que muchos kurdos se ven obligados a emigrar huyendo de la situación de pobreza del sureste de Turquía, unas 50.000 personas festejaron el miércoles el Newroz vigilados por varios miles de policías. "Nosotros venimos aquí pidiendo paz. ¿Ellos qué piden?", se queja Diyar señalando a la policía.
"Esta es nuestra fiesta, un día de felicidad para mostrarnos todos unidos y reclamar nuestros derechos", explica Adurrahim, un hombre que viene acompañado de su mujer y su hijo pequeño. Sentados en la enorme explanada de Kazliçesme, las familias improvisan un picnic, bailan en corro canciones tradicionales kurdas emitidas por los enormes altavoces de la organización o enarbolan banderas con los colores rojo, verde y amarillo, la bandera del Kurdistán.
Cuando se acerca el momento de encender las hogueras, un grupo comienza a lanzar eslóganes a favor del líder del PKK, Abdulá Ocalan, encarcelado en Imrali: "Los jóvenes somos los fedayines de Ocalan" y la organización se esfuerza por acallar los gritos y pedir, en turco y en kurdo, que no se provoque.
"Espero que algún día podamos ver un Kurdistán independiente", reclama Baran, uno de los participantes. E Isset: "Queremos vivir en hermandad bajo el mismo techo, no importa si en Turquía o en el Kurdistán", aunque dice preferir un Estado kurdo.
Pero no todos opinan igual. Ismail, Davut y Mehmet se consideran "ciudadanos turcos" y no quieren un Estado independiente, pero piden que se respete la lengua kurda para que sus descendientes puedan estudiar en el mismo idioma que hablan en sus casas. "Tenemos cierta libertad, por eso nosotras podemos estar aquí bailando --concede Seve--, pero no podemos hablar libremente nuestra lengua. Queremos más libertad".
Los nombres, prohibidos
Aunque existen publicaciones en kurdo como el periódico Amadiya Welat y, desde el año pasado, emisoras legales en esta lengua, el kurdo no está permitido en lugares oficiales ni en actos políticos (los nacionalistas kurdos del partido DTP han sido condenados por utilizarlo). Incluso poner nombres kurdos está prohibido.
El tema más sangrante es la situación social en el sureste, donde se concentra la mayor parte de los 12 millones de kurdos de Turquía. Los más de 20 años de guerra entre el PKK y el Ejército turco provocaron el desplazamiento de tres millones de personas y la destrucción de miles de pueblos. La economía de esta región no termina de salir a flote y el paro está muy extendido.
Diyar tenía solo 12 años cuando el Ejército turco asesinó a su tío y a tres de sus primos mientras llevaban a pastar a las ovejas, además de destrozar su aldea, por lo que tuvo que emigrar a Estambul. "Esto no se puede olvidar, pero ya estamos cansados de tantas muertes --afirma--. Necesitamos paz y una política más social, pero para el Gobierno seguimos siendo ciudadanos de segunda. Se debe encontrar una solución: un Estado federal o crear una región especial para los kurdos".

17 marzo 2007

Fast Food allaturka

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La comida rápida a la turca gana la partida (El Periódico)
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ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL Cuando Orhan Pamuk habla de la modernización de Turquía como una mala copia de la cultura occidental que ha provocado la pérdida de la cultura tradicional otomana es, en cierto punto, injusto con su país. Turquía es, probablemente, uno de los países mediterráneos que mejor ha sabido preservar sus tradiciones y su cultura popular a la vez que emprendía un ingente proceso de modernización. Dos elementos son muy importantes en ello: uno es la música; el otro, la gastronomía.
La elaboración de la comida es muy importante en este país, de tal modo que las amas de casa pasan horas y horas delante de los fogones preparando deliciosos platos. Pero los ritmos de la globalización, las larguísimas jornadas de trabajo (hasta 50 o 60 horas semanales) y las enormes distancias en las ciudades de Turquía caminan en una dirección contraria al tempo reposado de la cocina tradicional.
Uno de los resultados es la proliferación de McDonald's, Burger King, Pizza Hut y otras cadenas de comida rápida estadounidense, también en el país euroasiático; pero además, en un ejercicio de ingenio comercial y dialéctica propia de los turcos, han surgido las cadenas de comida rápida a la turca.
Desde la mañana, los vendedores callejeros recorren las calles con bandejas sobre la cabeza repletas de simit, unas roscas de pan cubiertas de semillas de sésamo cuya receta se remonta a la época otomana.
El negocio actual --sin que hayan desaparecido los comerciantes tradicionales-- consiste en grandes cadenas de comida rápida, a semejanza de las americanas, pero cuyos productos proceden de la cocina turca. Simit rellenos de queso o salchichas; bollos con ensalada de tomate, pepino y queso fresco; empanadas de patata, carne o espinacas; dulces de almendras, pistachos o chocolate. "Los clientes nos prefieren a los McDonald's porque aquí te tomas un té y algo de comer por mucho menos dinero, ofrecemos más calidad y es un sabor más turco", dice Muhsin, propietario de una franquicia de la cadena Simit Sarayi (Palacio del Simit).
Pero comer fuera de casa es un rito colectivo mucho más extendido: desde las lokanta (pequeñas casas de comidas) que ofrecen comida casera a un precio mucho más económico que los restaurantes y son frecuentadas por los trabajadores de las oficinas, a los vendedores callejeros de patatas asadas rellenas, bocadillos o döner. Los jóvenes reinterpretan las costumbres dándoles un uso nuevo: por ejemplo, atiborrarse de mejillones rellenos o kököreç (bocadillos de callos picantes de cordero) tras una noche de juerga.Negocios como el de Muhsin han prosperado rápidamente en las grandes ciudades del país, como Estambul, Izmir, Ankara, Van, Trebisonda, Bursa y Adana. Situados habitualmente cerca de sus competidores globalizados, los Simit Sarayi reciben a todo tipo de clientes y en mayor número que las hamburgueserías estadounidenses. La fórmula tiene éxito, e incluso visos de exportación: "A los árabes, a los turcos y a los griegos nos gustan estas cosas, porque ya se habrá dado cuenta de que los turcos y los griegos comemos lo mismo".

15 marzo 2007

"Los turcos del cielo" y del espacio

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Turquía pondrá en órbita su primer satélite de producción propia en 2008 (La Crónica de la Baja California - EFE)
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Turquía enviará al espacio a lo largo del año 2008 su primer satélite de manufactura propia, que llevará el nombre de "Rasat", informó hoy en Estambul el diario económico "Referans". Según Ugur Murat Leloglu, presidente del Departamento Espacial del Consejo Turco de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (TUBITAK), Turquía pasaría a formar parte de un club selecto de 20 países con capacidad de producir sus propios satélites y dejaría atrás su dependencia tecnológica de Francia, donde hasta ahora se producían los satélites de la empresa estatal "Türksat". Para ello TUBITAK está desarrollando un simulador espacial que se utilizará en el trabajo con los satélites."Seremos capaces de tomar imágenes de cualquier región del mundo con una resolución de 7,5 metros", explicó Leloglu, quien indicó que, de este modo, Turquía ahorrará "millones de dólares" en la compra de imágenes de satélites extranjeros. El proyecto tendrá un coste de 7,57 millones de euros de los que algo más de la mitad se destinarán a la construcción del "Rasat" y el resto a la estación terrestre.
El Ministerio de Defensa planea también abrir una licitación para la producción del primer satélite de espionaje turco, que se llamará "Göktürk", el nombre de uno de los primeros pueblos turcomanos de que se tiene constancia y que significa: "turcos del cielo". "Göktürk" estará destinado a la toma de imágenes de las fronteras turcas y, sobre todo, a la vigilancia del territorio limítrofe con Irak, en donde actúa el ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), considerado terrorista.

13 marzo 2007

El joven fichaje turco del Barcelona: Muhammed Demirci

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Muha: la curiosa historia de la nueva perla del Barça (Sport-EFE)
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Muhammed Demirci encarna a sus 12 años el sueño de muchos niños de Estambul de abrirse un futuro en el mundo del fútbol. La primera escala de su viaje es el Camp Nou, donde ha llegado con la aureola de asemejarse a Ronaldinho.
Gaziosmanpasa es un barrio obrero de Estambul, de casas modestas y familias pobres que llegan desde el centro de Anatolia para trabajar en cualquier cosa que les permita sobrevivir. Por eso, los niños del barrio sueñan con ser algún día estrellas del fútbol y no volver a preocuparse de las penurias sufridas. "En cada casa tienen 9 o 10 hijos, así que en cada familia hay un jugador en potencia y todos sueñan con el fútbol", explica Haydar Etik, un entrenador local.
Quien está a punto de conseguir ese sueño es Muhammed Demirci, un genio del balón de 12 años en el que ha puesto la vista el Barça. La historia de Muhammed es similar a la de casi todos los chavales de Gaziosmanpasa: nació en la provincia de Amasya -en el interior de Anatolia-, pero apenas hubo cumplido un mes, sus padres decidieron trasladarse con sus cinco hijos a Estambul para probar fortuna. El padre consiguió varios trabajos precarios, pero actualmente está en paro; el hermano mayor sobrevive con pequeños encargos y una de sus hermanas es dependienta de comercio. La suerte de la familia Demirci empezó a cambiar el día que Önder Karavelli, ojeador del equipo Gaziosmanpasa Gençlerbirligi, vio jugar a Muhammed mientras paseaba por el barrio y se dijo: "Tengo que llevar este crío a Seyit Ates".
Ates, que se dedica al fútbol con ojo empresarial, es el director del Gençlerbirligi, un club "piloto" que suministra jugadores a las categorías inferiores del Besiktas. "Llegó un día de la mano de su madre y dijo que quería jugar al fútbol en nuestra escuela. Me di cuenta de que el chico valía y durante tres años le entrené horas extras a él solo porque veía su potencial", cuenta a Efe el entrenador que lo educó, Haydar Etik. "Le hacía entrenar en espacios estrechos y repletos de rivales y así aprendió a regatear de la forma en que lo hace", afirma.
Pronto comenzó a ser conocido en el barrio por sus dotes futbolísticas. "Jugábamos partidillos juntos y aunque nosotros le llevamos cinco años nos plantaba cara. Al terminar, lo montábamos en alguna de nuestras bicicletas y lo llevábamos a su casa porque era demasiado pequeño para ir solo", recuerda Ismail Kaplan, quien ahora juega en otro equipo del barrio, el Albayrak.
Seyit Ates, que se ha convertido en su manager y una especie de "tío" para Muhammed, lo envió al Besiktas, donde se convirtió en la estrella del equipo y otros grandes clubes se interesaron por él, como el Fenerbahçe y el Galatasaray. Sin embargo el chico prefirió seguir en el Besiktas a pesar de las ofertas, hasta que llegó la propuesta del Barcelona.
El pasado 17 de febrero Muhammed viajó a Barcelona por primera vez y pasó 15 días a prueba en el equipo catalán. "Muhammed se encontró a gusto en el Barcelona y quiere quedarse por mucho tiempo", asegura Ates.
"Nosotros, los adultos, lo comparamos con Maradona, pero sus compañeros le llaman Ronaldinho", cuenta."Además es un chico muy inteligente y no hace falta decirle las cosas dos veces porque enseguida capta la acción del juego", añade Etik.
Fuente: Extraído de la web de Sport - Nota de EFE

11 marzo 2007

El gigante de ojos azules lleva al cine la vida del famoso poeta Nazim Hikmet

'Mavi gozlü dev' (El gigante de los ojos azules) es el título de la nueva película de Biket Ilhan que lleva al cine la biografía del poeta Nazim Hikmet, el más célebre de la literatura turca del siglo XX. La persecución sufrida por el poeta durante largos años de su vida lo convirtieron en un símbolo de la lucha por la libertad de expresión en su país y fuera de él.
El título del film procede del poema del mismo nombre en el que Nazim Hikmet se compara con un gigante de ojos azules, con grandes aspiraciones frente a la sencillez de la mujer a la que ama, lo que provocó a lo largo de su vida que sus relaciones amorosas fuesen desastrosas.
La cinta se centra en el período de reclusión de Nazim Hikmet en la cárcel de Bursa, condenado por sus ideas comunistas, aunque a través de varios 'flash-back' recorre la juventud del poeta y las actividades políticas que le llevaron a prisión. El film adolece de cierta falta de coherencia argumental, pues la película comienza dando excesiva importancia a los personajes de Ibrahim Balaban y Orhan Kemal (discípulos de Hikmet), que posteriormente se van diluyendo en una estructura narrativa que acaba centrándose en las relaciones personales del poeta. Los puntos más destacables de la película son, en cambio, la interpretación de Nazim Hikmet por parte de Yetkin Dikinciler, y la fotografía de Claudio Bolivar.
El actor, que guarda un extraordinario parecido físico con Nazim Hikmet, reconoció la dificultad de su papel, el de mayor importancia que ha interpretado hasta el momento. 'Siempre que lo necesitaba, sentía que Nazim Hikmet estaba a mi lado. Un solo verso de uno de sus poemas puede servir de guía a mucha gente', afirmó Dikinciler en una entrevista concedida al diario turco Milliyet.
La admiración que Nazim Hikmet causa aún en Turquía queda patente cuando el público rompe a aplaudir en el clímax de la película que muestra a los compañeros de prisión del poeta entonando los versos del poema 'Este es nuestro país'.
Nazim Hikmet nació en 1901 en la ciudad de Selanik (actual Tesalónica, Grecia), donde su padre era gobernador. Sin embargo, pronto abandonó los designios de su aristocrática familia y se interesó por las condiciones de vida de los campesinos de Anatolia. Entre 1922 y 1925 participó en los intercambios estudiantiles establecidos entre Turquía y la recién nacida Unión Soviética, donde Hikmet recibiría la influencia de Maiakowsky y los poetas futuristas rusos. En Rusia abandonó los metros de la poesía tradicional turca y comenzó a experimentar con el verso libre.
La participación en diversas publicaciones ligadas al Partido Comunista Turco le llevaron a la cárcel en 1933 y, posteriormente, en 1938, cuando fue condenado a 28 años y cuatro meses de reclusión. En esa época, que narra el filme de Biket Ilhan, Hikmet se había consolidado como un gran poeta de talla internacional gracias a su presentación en Francia por parte de Louis Aragon. En 1951 fue liberado gracias a la presión del Comité Internacional para la Liberación de Nazim Hikmet, formado entre otros por Pablo Picasso, Pablo Neruda y Tristán Tzara.Despojado de la nacionalidad turca, Hikmet hubo de refugiarse en la Unión Soviética, donde murió en 1963.
En un número especial del diario Radikal, el novelista Orhan Pamuk recordaba recientemente el ejemplo de Nazim Hikmet y la persecución de los intelectuales críticos en Turquía.
Se han publicado diez libros en castellano que recogen la obra de Nazim Hikmet, el más reciente 'Ultimos Poemas I' fue editado en 2000 por Ediciones del Oriente y el Mediterráneo.
Extraído de: Terra Actualidad - EFE. Fotografías extraídas de la edición online de Kelebek-Hürriyet.

Turquía es el tercer país europeo con más tarjetas bancarias

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Endeudados hasta las cejas (El Periódico)
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ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL En Turquía casi todo se puede pagar con dinero de plástico y a plazos. Unos pantalones, la mochila del colegio para los niños, el almuerzo en la casa de comidas. Incluso en los mercadillos que todas las semanas se organizan en cada barrio y en cada pueblo. Los puestos se montan con un par de tablas y una lona, las frutas o las prendas están perfectamente dispuestas y el vendedor vocifera la mercancía a los mejores precios. Y hay un cartel: se aceptan tarjetas de crédito.
En Turquía hay 32,4 millones de tarjetas de crédito y 53,4 millones de tarjetas de débito. Con casi 86 millones de tarjetas bancarias, se ha convertido en el tercer país de Europa con más dinero de plástico en circulación, según el Centro Interbancario de Tarjetas (BKM) de Turquía.
Al pagar una falda o una blusa, el dependiente siempre pregunta: "¿En cuántos meses quiere pagar?". Pueden ser cuatro, seis, un año, dos. Algunos continúan pagando prendas cuando ya no se las pueden poner porque se les han quedado pequeñas o ya no sirven. Pero los plazos se acumulan.
Aunque en el pasado las tarjetas eran un símbolo de estatus, hoy los turcos pueden disponer sin problemas de una o varias. Al principio los bancos las otorgaban solo a aquellos que disponían de un crédito suficiente para afrontar sus gastos, pero tras la liberalización de finales de los 80 bajo el Gobierno de Turgut Özal y aún más en los últimos años, los nuevos bancos privados, como Garanti, Yapikredi o HSBC, se han lanzado a la caza del cliente ofreciendo tarjetas sin preguntar por las posibilidades económicas del usuario. En los centros comerciales, en las universidades y en la calle, estos bancos ponen estands en los que se puede abrir una cuenta con tarjeta solo rellenando un formulario.
Sueldos bajos
El problema es que en Turquía el sueldo medio no supera los 600 euros, en familias de cinco miembros en las que solo trabaja una persona. El boom de las tarjetas se produjo sobre todo a partir de la crisis del 2001. Entonces los turcos necesitaban dinero de plástico para sus compras diarias a la espera de que se les pagasen los sueldos atrasados. "Durante la crisis la inflación alcanzó el 100%, por lo que la gente prefería tener sus ahorros en el banco, aunque fuesen solo 30 días más", recuerda Ertugrul Bayraklar, director de desarrollo de BKM.
Ahora que la macroeconomía turca es boyante --no tanto la de las familias--, sigue siendo costumbre aplazar los pagos lo máximo posible. "Los turcos estamos locos, pensamos que con las tarjetas de crédito no gastamos dinero y compramos y compramos", bromea Ayse, una usuaria habitual.
Pero el interés de las tarjetas de crédito en Turquía es alto: un 5,5% mensual, y los plazos no son ningún regalo. "El interés aplicado es siete veces superior a la inflación. Este método lo utilizan los bancos para forzar a pagar rápido", explica Bayraklar. En el 2006, la deuda impagada de las tarjetas era de 891 millones de euros y cada turco debía, de media, 600 euros. Por ello, 700.000 tarjetas y los bancos que las expidieron están bajo investigación, según la Cámara de Comercio de Ankara.
"Si a una persona que gana mensualmente 1.000 liras (530 euros) le das una tarjeta de crédito que permite gastar 5.000 o 10.000 liras (2.650 o 5.300 euros), no puedes decir que tienes buenas intenciones porque estás explotando los sueños de esa persona empujándola a endeudarse lo máximo posible, y al final cae en tus manos", escribía hace un tiempo el columnista de Hürriyet Oktay Eksi acerca del modo de actuar de los bancos.
En un lustro, el número de endeudados por las tarjetas en Turquía ha aumentado hasta más de 300.000 personas. Hace un año, el interés de las tarjetas de crédito suscitó una viva polémica cuando se descubrió que cuatro personas se suicidaron en apenas dos semanas por no poder afrontar las deudas contraídas.
Al poco tiempo, el Parlamento aprobó una ley sobre las tarjetas que redujo del 22 al 18% el interés anual sobre las deudas. Sin embargo, los expertos criticaron las lagunas del nuevo texto porque el interés mensual no se tocó. De momento las vitrinas de las tiendas y negocios siguen anunciando en pegatinas de vivos colores morados, verdes y naranjas: "Pague aquí con Maximum en varios plazos", "Aquí están las oportunidades de HSBC" o "Gane puntos comprando con la tarjeta Bonus".

10 marzo 2007

Chipre derriba el muro de Nicosia

Una buena noticia: tras la retirada del puente con el que patrullaban los soldados turcos sobre la misma calle Ledra por parte del gobierno de la RTNC, ahora el gobierno de la República de Chipre retira el muro que separaba ambas comunidades (con todo, las familias de ambas partes del muro habían comenzado a poder reunirse desde 2003 en base al Plan Annan). Noticia de EL PERIÓDICO, foto de Antena 3. ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL La Guardia Nacional de Chipre derribó en la madrugada del viernes el muro que separaba las partes griega y turca de la ciudad de Nicosia en un "gesto de buena voluntad", según el presidente del Parlamento, Demetris Christophias. Sin embargo, la policía acordonó la zona y el portavoz del Gobierno grecochipriota, Christodoulos Pashiardes, aclaró que la calle "no será abierta al público a menos que las fuerzas militares turcas sean retiradas".
Desde Bruselas, el presidente de la isla, Tassos Papadopoulos, propuso que las fuerzas turcas se alejen a 100 metros de los puntos de control griegos o que toda Nicosia sea desmilitarizada. "Una vez retiren las minas y los soldados, los puntos de control grecochipriotas serán desmontados en 24 horas", añadió.
"Ese muro no podía quedarse ahí. Se debía encontrar una solución en el marco de la democracia y los principios de la UE", aplaudió el primer ministro de la República Turca del Norte de Chipre (RTNC, solo reconocida por Ankara), Ferdit Sabit Soyer, en declaraciones al rotativo Kibris Gazetesi.

02 marzo 2007

Los generales tenían un plan: ¡Federal!

El mapa "federal" de Turquía diseñado por Evren, imagen de Sabah.
Las declaraciones del ex-general Kenan Evren, antiguo jefe de Estado entre 1980 y 1989 y dirigente del golpe de estado del 12 de septiembre de 1980, han supuesto un shock para la política turca. Evren desveló que durante los años ochenta existió un plan para convertir a Turquía en un país regional-federal dividido en ocho estados de manera que Ankara devolviese competencias a las Delegaciones del Gobierno que existen actualmente. Según Evren Ankara no es capaz de gobernar correctamente las 81 provincias turcas y este sistema sería mucho más racional. En cambio el militar aseguró que tras proponer en 1983 el plan al gobierno dirigido por el liberal Turgut Özal, este lo rechazó.
Según un mapa distribuído por el periódico Sabah, los estados hubiesen sido Estambul, Izmir, Konya, Kayseri, Erzurum, Adana, Diyarbakir y Ankara.
Además Evren se mostró partidario de que en las próximas elecciones los parlamentarios del DTP (pro kurdo) entren al parlamento, para lo que utilizarán listas independientes por no poder este partido superar el 10 por ciento de barrera electoral a nivel nacional.
Igualmente el ex jefe de Estado insinuó a Ankara que reconozca la posible independencia de una Región Kurda del Norte de Irak en caso de que se conforme como país independiente.