Foto: The New Anatolian
03 noviembre 2006
Olli Rehn: "Nuestras relaciones con Turquía son esquizofrénicas"
Foto: The New Anatolian
Mehmet Alí Birand: "La UE debería avergonzarse de Chipre"
Antes de la votación del Plan Annan [sobre la reunificación de Chipre, en 2004], pensaba personalmente que los turcochipriotas estaban frente a una oportunidad histórica e hice todo lo posible para asegurar que el plan resultase exitoso. Creía que así, la República Turca del Norte de Chipre (KKTC) podría permanecer en pie. La KKTC hubiese entrado en la Unión Europea junto a los grecochipriotas y, por tanto, el tema de Chipre no sería un obstáculo para las aspiraciones europeas de Turquía. Aún mantengo la misma opinión.
La razón por la que pensaba esto es porque creía que la UE se tomaba seriamente este asunto. Las instituciones de la UE y sus países miembros hicieron promesas a la parte turca. Si el plan resultaba aprobado, tendríamos delante un mundo de oportunidades.
Esta idea hizo que los turcochipriotas respaldasen abrumadoramente el plan [Annan] en referéndum. Todavía creo que el apoyo turcochipriota al plan fue correcto porque permitió a Turquía comenzar las negociaciones de adhesión. Los turcochipriotas arguyen que ellos han hecho todo lo que podían.
Los grecochipriotas, por su parte, están a punto de salir ganando gracias a su astucia. Rechazaron el Plan Annan en referéndum y le cerraron la puerta a la UE en sus propias narices.
Pero a la vez que engañaron a la UE, se aseguraron un puesto en ella [entró el 1 de mayo de 2004]. Ahora quieren que la parte turca, que creía en la Unión Europea, sea castigada.
Eso es demasiado.
Sí, legalmente, Turquía tiene cumplir los acuerdos que ha firmado y finalmente abrir sus puertos [a la República de Chipre]. Sin embargo, ese día aún no ha llegado. No puede acceder a esta demanda a través de tamaño chantaje.
No, la UE no puede usar una política tan infantil.
Si el único objetivo es suspender las negociaciones con Turquía, no tienen por qué utilizar esas argucias de principiante. Pueden buscar otras excusas mucho más simples que conseguirían el mismo resultado.
La Unión Europea está perdiendo su credibilidad.
Quizás no se estén dando cuenta, pero lo que están haciendo es situar a Turquía fuera de la UE y perdiendo el apoyo de los turcos.
La política del líder grecochipriota, Tassos Papadopoulos, es bastante obvia. Y las demandas del líder turcochipriota, Mehmet Ali Talat, se limitan a facilitar el fin del aislamiento de la República Turca del Norte de Chipre.
Turquía no debería mostrar ninguna flexibilidad respecto a una política tan idiota.
Si Europa tiene una pizca de visión o de autoestima, debería poner fin a esta vergüenza. Debería parar de amenazar a Turquía para que abra sus puertos. Debería posponer este tema hasta que se encuentre una solución. Si no, veremos que su intención real no es establecer unas buenas relaciones con Turquía, sino dañarlas.
Padopoulos quiere controlar la KKTC
El presidente del Chipre Griego, Tassos Papadopoulos, es un individuo muy afortunado.
Accedió a la presidencia justo cuando más podía sacar partido de su puesto. Incluso intenta ganar un segundo mandato capitalizando ciertos temas con los que no tiene nada que ver.
El otro único líder que consiguió chantajear de esta forma a Europa para que le aceptase como miembro, que yo sepa, fue el presidente de Malta, Don Mintoff, en los años ochenta.
Podríamos resumir la política de Papadopoulos, tras la adhesión de Chipre a la UE, con una sola frase: “Tomar el control de la República Turca del Norte de Chipre”.
Simplemente, si hacemos una lista con las declaraciones que ha hecho hasta ahora y evaluamos sus relaciones con la parte turca, llegaremos a la misma conclusión. Su único objetivo es provocar que la parte turca se rinda.
Se podría justificar a Papadopoulos en sus políticas. Tiene derecho a explotar esta situación en provecho de su país.
En cambio, Turquía debe asegurarse de que no consigue lo que quiere.
No podemos hacer otra cosa.
La apertura de los puertos y aeropuertos al comercio con el Chipre Griego sin el fin del aislamiento de la KKTC –o al menos algunas facilidades– sería equivalente a dejar que Papadopoulos tomase el control [de la parte turca].
Talat está en lo correcto.
Turquía debe resistir.
Si es necesario, Turquía incluso podría dejar que se enfriasen algo las relaciones con la UE a cambio de resistir a la presión. Pero no debería permitir que estas estratagemas consigan resultado.
Papadopoulos no debería conseguir un segundo mandato de una forma tan rastrera.
Turquía no puede dejar la isla entera a merced de Papadopoulos.30 octubre 2006
Premio Guinness a las cejas de un turco
En Turquía, los habitantes de Kars (noreste) son famosos por tener las cejas gruesas y pobladas. Pero a esta zona cercana al Caúcaso y que el escritor Orhan Pamuk describió en su novela Nieve, le ha salido un feroz competidor en plena Capadocia.
Mehmet Ali Altuntas, vecino de Nevsehir de 55 años, entrará en el Libro Guinnes de los Récords gracias a sus tremendas cejas, informó el diario turco Radikal. "En medio de la frente de Mehmet Ali Altintas [...] se juntan estas cejas de 18 centímetros de largo y 2'5 de espesor a las que apenas puede dar forma con la ayuda de un peine".25 octubre 2006
La ciudad de los festivales de cine
Apenas terminado el Film Ekimi (Octubre de Película) el pasado día 19 de octubre -con los estreno de Transylvania, El viento que agita la cebada, Algunos días de septiembre o La cueva del perro amarillo, entre otros-, comienza el Uluslararasi Komedi Filmer Festivali (Festival Internacional de Películas de Comedia) desde el 27 de octubre al 2 de noviembre. El programa comenzará con el estreno en Turquía del film Volver, del director español Pedro Almodóvar. Algunas de las películas que se podrán ver son: French for begginers, C.R.A.Z.Y., Schnitzel Paradise o Qui m'aime me suive. El cine español, además de por el film del director manchego, estará representado por Tapas, de Juan Cruz y José Corbacho, y Reinas, de Manuel Gómez Pereira.17 octubre 2006
Francia tensa la cuerda
Los rotativos turcos, sin excepción, calificaron la propuesta francesa de “atentado contra la libertad de expresión” y, aunque algunos políticos turcos se han mostrado más comedidos, asociaciones de consumidores, sindicatos y agrupaciones empresariales han llamado al boicot de productos franceses. Se calcula que las empresas francesas podrían perder 10.000 millones de dólares en contratos e inversiones de Turquía y que se paralizarán numerosos proyectos comunes, según el diario económico Referans.
“A pesar de que Francia fue un modelo para la joven república turca, perderá todos sus privilegios e influencia”, señaló un alto funcionario del ministerio de Asuntos Exteriores al diario The New Anatolian.
Ni siquiera los armenios presentes en Turquía han acogido con satisfacción esta propuesta. Según un reportaje emitido el viernes en el canal privado Star, los ciudadanos de origen armenio que han emigrado a Turquía huyendo de la pobreza de su país piensan que esta ley podría perjudicarles y no están de acuerdo con ella.
El doble juego de Paris
Desde el comienzo de las negociaciones de adhesión a la UE de Turquía el 3 de octubre del pasado año, Francia se ha distinguido como el mayor oposición a su entrada. Presumiblemente, Paris teme la pérdida de influencia que provocaría la entrada en la UE de un país con mayor número de población y situado en el sur de Europa.
En las últimas semanas, la presidencia finlandesa de la UE ha buscado una solución al conflicto que Turquía mantiene con Chipre, país al cual aún no ha abierto sus puertos aéreos y marítimos. El plan finlandés propone la apertura del puerto turcochipriota de Famagusta bajo el auspicio de la ONU -lo que supondría un cierto grado de reconocimiento del gobierno de la República Turca del Norte de Chipre, algo que siempre ha buscado Ankara- a cambio de la apertura de Turquía al comercio con Chipre. Aunque el plan ha sido acogido con cierta tibieza por el gobierno turco, no hay duda que supone un paso adelante en las negociaciones para la resolución del contencioso, más aún, en vista a la presentación el próximo 8 de noviembre del informe de la Comisión Europea sobre el desarrollo de las negociaciones con Turquía.
Sin embargo, la presión de los grupos nacionalistas turcos podría hacer saltar la propuesta finlandesa. ¿Y que mejor modo de fortalecer a estos grupos que tocando la fibra nacionalista altamente irritable en lo que respecta a las reivindicaciones armenias?12 octubre 2006
Orhan Pamuk galardonado con el Premio Nobel de Literatura
La Academia Sueca acaba de fallar el último Premio Nobel de Literatura a favor del novelista turco Orhan Pamuk, "quien en la búsqueda del alma de su ciudad natal ha descubierto nuevos símbolos del choque y la unión de las culturas", según publica la página oficial de la Fundación Nobel.
Se trata del primer escritor de nacionalidad turca galardonado con este premio. 09 octubre 2006
‘Genocidio’ como arma arrojadiza

Según publica The New Anatolian, el presidente turco, Ahmet Necdet Sezer, se habría comunicado con su homólogo francés, Jacques Chirac, para pedirle que se retire la propuesta. El ministro de Asuntos Exteriores, Abdullah Gül, advirtió de que su aprobación podría enturbiar las relaciones entre ambos país y de que el acuerdo franco-turco para construir una central nuclear conjunta quedaría paralizado. También el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, reunido con empresas francesas presentes en Turquía, pidió que hiciesen de intermediarias para que se rechace la proposición. Incluso el jefe del Estado Mayor, Yasar Büyükanit, amenazó con revisar las alianzas militares con Francia. Tanto el gobierno, como el presidente y los militares usaron una serie de argumentos comunes para intentar convencer a la parte francesa: “la ley resultaría extremadamente dañina para las relaciones bilaterales; provocaría un aumento de las ideas anti-occidentales y nacionalistas entre el público turco y minaría seriamente los intentos de reconciliación entre Armenia y Turquía”, informa el rotativo turco. Pero, además, los diputados turcos han contraatacado presentando hasta tres proposiciones diferentes (finalmente unidas en una sola en la comisión de Justicia del parlamento) para criminalizar la negación del “genocidio cometido por los franceses en Argelia”. Una descendiente otomana en la corte francesa La escritora y periodista Kenizé Mourad -francesa de ascendencia turco-india y nieta del sultán otomano Murat V- publicó ayer en Hürriyet un durísimo artículo contra la iniciativa de la Asamblea Nacional francesa que calificó de “terrorismo intelectual” por “asustar a la gente y poner obstáculos para escribir o hablar sobre un tema”. La autora de De parte de la princesa muerta tambien recoge en su columna parte de la carta que algunos historiadores franceses han remitido al parlamento francés posicionándose en contra de la propuesta.
Parte del artículo publicado en Hürriyet por Kenizé Mourad bajo el título "Basta ya París" 08 octubre 2006
Un paso adelante y otro atrás: un año de negociaciones
El 3 de octubre de 2005 la Unión Europea y Turquía decidieron comenzar las negociaciones de adhesión en una maratoniana jornada de tira y afloja entre los países miembros de la UE.
A la espera del informe de la comisión encargada de negociar las condiciones de adhesión de Turquía (que será publicado el próximo 8 de noviembre), es un buen momento para echar un vistazo al camino recorrido en estos doce meses de contactos entre ambas partes.
El día que las negociaciones cumplieron su primer año, en una intervención en el simposio sobre “El modelo social europeo y los derechos de los sindicatos en el proceso de ampliación europeo”, el comisario europeo para la Ampliación, Olli Rehn [ver foto], enumeró los temas en los que Turquía deberá aplicarse para poder entrar a formar parte del club europeo: la libertad de expresión (criticando duramente el artículo 301 del nuevo Código Penal turco), la libertad religiosa, el conflicto kurdo (cuya solución pasa por enfocarlo de una manera “socio-económica”, dijo) y los derechos sindicales de los trabajadores.
Rehn afirmó que el proceso de adhesión no puede basarse sólo en la discusión de los diversos capítulos de negociación sino que se trata de una cuestión de “comunicación entre ambas partes”.
Precisamente uno de los problemas que durante este año ha afrontado el proceso de adhesión ha sido que “las decisiones y los informes de la UE son constantemente alterados, y los países miembros parecen competir unos con otros para introducir [en la negociación] su propia agenda de intereses”, según palabras del columnista de Turkish Daily News Orhan Kilercioglu.
Francia y otros países han aireado continuamente el tema del reconocimiento del genocidio armenio como requisito para proseguir las negociaciones, creando un ambiente de tensión política que ha dificultado el avance en otras cuestiones más técnicas. En Turquía este tipo de acusaciones, además de alterar la fibra nacionalista de cierta parte de la población, ha afectado a la percepción que los turcos tenían de los países de la unión.
El país liderado por Nicolás Sarkozy parece temer el peso que una Turquía integrada podría tener en las instituciones europeas, de ahí su recalcitrante negativa a que los turcos consigan la incorporación completa a la UE y la preferencia –al igual que otros líderes conservadores- de una “asociación privilegiada”.
Sin embargo, Rehn, en su intervención en la Universidad Bilkent de Ankara el pasado 4 de octubre, explicó que “ningún tipo de asociación privilegiada superaría el nivel de relaciones que han conseguido actualmente la UE y Turquía”. El paso que queda es, pues, la integración institucional, para el que se debe avanzar en los llamados “Criterios de Copenhague” y en la convergencia económica.
En este último punto es donde se encuentra el escollo mayor con el que se han topado los negociadores de ambas partes: la apertura de los puertos y aeropuertos turcos a mercancías procedentes de la República de Chipre, es decir, la parte griega de la isla, con la que la República Turca del Norte de Chipre mantiene un conflicto desde la invasión militar turca en 1974. Mientras la parte griega es reconocida internacionalmente y se integró en la UE en 2004, la parte turca permanece aislada.
El gobierno turco supedita el cumplimiento del Protocolo de Ankara –firmado en 2005 y que implica la apertura total del mercado nacional a todos los miembros de la UE- al reconocimiento de la parte turca de la isla.
Con todo, parece que en la visita que este fin de semana ha realizado la canciller alemana, Angela Merkel, a Ankara se han retomado las negociaciones sobre este asunto. Según informa la prensa turca existiría un acuerdo por el cual Turquía abriría sus puertos al comercio con la República de Chipre a cambio de la apertura, bajo supervisión internacional, del puerto turcochipriota de Famagusta. El distrito militarizado de Varosha (en Famagusta) quedaría bajo supervisión internacional.
Merkel prometió además que mantendrá la palabra dada a Turquía por la UE y el anterior gobierno alemán y apoyará la adhesión turca siempre y cuando se cumplan los criterios pactados.25 septiembre 2006
PRIMER ANIVERSARIO DE 'NOTICIAS DESDE: TURQUÍA'
03 septiembre 2006
Tebrikler Çocuklar!!
En un espectacular partido, España ha derrotado a Grecia 70-47 y ha conquistado la medalla de oro del Mundobasket de Japón. A partir del segundo cuarto, los españoles -que no contaban con su estrella Pau Gasol- han tomado una gran ventaja, gracias a su organizada defensa que ha provocado el nerviosismo y los errores de los jugadores griegos.
Los medios de comunicación turcos hablan del "final feliz" de la selección española que jugaba la final de un campeonato mundial de baloncesto por primera vez en su historia (también se puede escuchar la noticia, en la página de Sabah). La cadena televisiva NTV titula: "Potanin en buyugu, Ispanya" (España, los más grandes del baloncesto).
La selección turca, que en la liguilla previa quedó segunda del grupo de Grecia, ha quedado finalmente sexta del mundo, tras perder hoy contra Francia.
Igualmente, Tebrikler Çocuklar!! (¡Gracias Chicos!)
28 agosto 2006
Turquía e Irán atacan al PKK en el norte de Irak
Turquía e Irán han lanzado desde el pasado miércoles varias operaciones conjuntas contra las posiciones del PKK y del PEJAK en el norte de Irak. Se trata de dos organizaciones armadas que reivindican la independencia del llamado Kurdistán turco y del iraní, respectivamente.
A pesar de que el gobierno turco dirigido por Recep Tayyip Erdogan, se había mostrado dialogante respecto al tema kurdo, el incrementeo de la violencia por parte del PKK desde la pasada primaver le han llevado a declarar la ofensiva a las posiciones de los milicianos del PKK en el norte de Irak.
La opinión pública turca estaba ciertamente soliviantada por la pasividad del gobierno estadounidense que ha respetado los santuarios del PKK mientras apoyaba la invasión de Líbano o bombardeaba a Al-Zarqawi en Irak. Sin embargo, la necesidad del alíado turco en Líbano han volcado otra vez la balanza hacia Ankara y el mes pasado George W. Bush y Condoleeza Rice prometieron mano dura hacia los separatistas kurdos.
Las gestiones diplomáticas a tres bandas entre Turquía, Irak y EEUU parecen haber dado sus frutos pues el gobierno de Bagdad ha comenzado a cerrar, una tras otra, las oficinas que el PKK había abierto a lo largo y ancho del país árabe.
Desde mediados de la pasada semana, aviones F-16 de la Fuerza Aérea turca han bombardeado posiciones del PKK en las localidades de Kanimasi y Snaht. E Irán ha hecho lo propio en su frontera con Irak. Resta saber cómo manejará esta situación Washington pues se juega mucho entre sus alíados kurdos y turcos. Y resta también saber qué pensará de la intromisión iraní de última hora.
En los últimos tres días se han producido en Turquía una serie de atentados sin reivindicar que han dejado tres muertos y decenas de heridos, muchos de ellos turistas. Estambul y las localidades turísticas de Antalya, Marmaris y Adana han sido las castigadas con las acciones terroristas. Según la cadena televisiva turca NTV y el diario Hürriyet se sospecha que puedan haber sido cometidos por el PKK o por una organización afín.
Según el diario Turkish Daily News, el encarcelado líder del PKK, Abdullah Öcalan, manifestó desde la prisión su deseo de que la organización declare un alto el fuego si hay un intento "sincero" de acercamiento por parte de Ankara.
Por otra parte ocho milicianos del PKK se rindieron al ejército turco en el sudeste del país y declararon que hay muchos más miembros dispuestos a abandonar la lucha armada, informa Hürriyet. 19 agosto 2006
Un poquito de ética periodística
En recuerdo de esa gran sección dirigida por Juanjo de la Iglesia (foto) en el antiguo CQC, Noticias desde: Turquía en su versión estival propone para estos días un pequeño ejercicio de ética periodística para los informadores que durante el verano se han quedado en las redacciones.
La noticia de hoy tiene que ver, como no podía ser de otro modo, con eso que algunos estudiosos llaman “la percepción del Otro”. Se trata de dos informaciones sobre asesinatos cometidos por sendos cafres cuya mentalidad es digna de la edad de piedra, sólo que con una pequeña diferencia: el protagonista de la primera noticia es un inmigrante pquistaní (en Italia) y el de la segunda un nacional (en España). Veamos, pues.
La primera noticia fue publicada el día 18 de agosto en la edición Catalunya de Metro (ojo, que el ser de este diario gratuito no quiere decir que no se repita habitualmente el modo de hacer en otros periódicos considerados más “serios”):
13 agosto 2006
Alparslan Arslan reconoce ser el autor del ataque al Consejo de Estado
El abogado Alparslan Arslan reconoció el pasado viernes ser el autor de los disparos que acabaron con la vida del juez del Consejo de Estado (Consejo General del Poder Judical en España) Mustafa Yücel Özbilgin el pasado mayo. En la primera sesión del juicio el principal acusado por el ataque a una de las más altas instituciones judiciales de Turquía, se declaró también culpable del ataque con granadas al diario izquierdista Cumhuriyet y afirmó que además planeaba atentados contra un centro comercial de Bülent Eczacibasi (uno de los hombres más ricos de Turquía, que también es promotor de la principal fundación cultural de Estambul y "tiene raíces judías", según Arslan); contra Mehmet Ali Birand (famoso periodista turco) y contra Mehmet Ali Erbil (presentador del canal ATV y actor de cine). 02 agosto 2006
Los turcos quieren conseguir un acuerdo provechoso con los Estados Unidos


Líbano: todo cambia Entonces llegó el conflicto de Líbano. Con ésto, el caleidoscopio cambió de repente y nuevas formas comenzaron a aparecer a la vista de Washington. De la noche a la mañana, Washington sintió la necesidad de buscar a su largamente olvidado socio turco. Se dio cuenta de que Turquía había estado desarrollando una política de vecindad muy interesante en los últimos años, especialmente desde la llegada del actual gobierno al poder en 2002. Turquía fue el primer país en recibir a una delegación de Hamas después de que las elecciones los catapultasen a las oficinas de la Autoridad Palestina. Turquía protestó contra la política americano-israelí de imponer un boicot económico al nuevo gobierno de Hamas. Recientemente, las relaciones turco-iraníes también han mejorado de forma perceptible. Los dos países han calculado como mejorar la coordinación para acabar con los militantes kurdos. Los líderes de ambos países han mantenido una serie de reuniones. En unas declaraciones hechas el pasado abril a Fikret Bila, un importante comentarista turco, Abdullah Gül [ministro de Exteriores turco] puso atención en el inmenso cambio de las relaciones turco-iraníes: “No hay ni punto de comparación entre Irán e Irak como países independientes. Irán es un país auténtico. Con su historia, su cultura, su diplomacia, Irán es un país potente desde cualquier ángulo. Es un país con capacidad diplomática. Seguramente encontrará una solución [a la crisis nuclear] a través de vías diplomáticas. Irak tenía un líder [Sadam Hussein] al que ni siquiera se le podían enviar mensajes. Irán no es así”. Gül estaba subrayando entonces que el suelo turco no estaría a disposición de los estadounidenses para ninguna aventura contra Irán. De hecho, los intereses turcos se verían seriamente dañados por un posible intento de EEUU de imponer sanciones económicas a Irán. Se estima que 70.000 camiones recorren anualmente el territorio iraní transportando mercancías hacia y desde Asia Central. Turquía importa cada año 3.500 millones de dólares en gas iraní. Se espera que el comercio turco-iraní alcance este año los 6.000 millones de dólares, y más de un millón de turistas iraníes visitan Turquía cada año. El gobierno turco también diseñó una política exterior independiente respecto a Siria, el Caúcaso y la región del Mar Negro. Incluso en el conflicto de Líbano, Turquía se distinguió abiertamente de la postura estadounidense y pidió un alto el fuego inmediato por la urgencia del momento. Erdogan ha estado consultando a sus homólogos iraní y sirio sobre la crisis libanesa en un contexto en el que Washington desea aislar a estos dos países y ponerlos en la picota por apoyar a Hezbollah. Que Washington se haya visto obligado a recurrir a la largamente olvidadaza alianza con Ankara es, en verdad, una muestra de su gran pérdida de influencia en Oriente Próximo en los últimos dos o tres años. El miércoles [25 de julio] Turquía fue invitada a Roma como participante clave en la conferencia de ministros de exteriores copatrocinada por Italia y EEUU. Gül rápidamente confirmó que asistiría a la reunión, donde se encontrarían todos los países importantes con voz en la crisis del Líbano –EEUU, Gran Bretaña, Rusia, Francia, Italia, Alemania, España, Egipto, Arabia Saudí y Jordania-, además de representantes del Banco Mundial, la Unión Europea y la ONU. Turquía, además, ha sido mencionada como posible candidato a dirigir una Fuerza de Estabilización Internacional (ISF) en el sur del Líbano. No es un secreto para los turcos que hay una conexión entre la nueva actitud conciliadora de Bush respecto a las actividades del PKK que están desangrando Turquía y la aguda necesidad por parte de Washington de un aliado fiable con influencia regional -tanto en la parte árabe como en la israelí- y con la capacidad militar y diplomática para llevar a cabo la difícil misión en el sur del Líbano. Si la ISF propuesta es, finalmente, una medida provisional que preceda a una eventual entrada de una fuerza de la OTAN –como ocurrió en Afganistán-, no hay mejor país que Turquía para facilitar la transición (Turquía ya jugó ese crucial papel en Afganistán). Puede afirmarse que, de hecho, sólo Turquía puede actuar como puente en una transición, manteniendo el simbolismo tan profundo de la palabra, en términos civilizatorios. Después de todo, el territorio de Levante está cubierto de la sangre de los Cruzados y en el caso de que la OTAN desembarcase directamente en el Levante se produciría una situación tan humillante en la historia moderna que seguramente agitaría las conciencias de los musulmanes. Dada esta gran dependencia de EEUU de su aliado turco, será fascinante observar en los próximos meses como Ankara atrae a Washington hacia sus posiciones respecto al problema kurdo. Hay algunas cuestiones delicadas en el espectáculo que se desplegará. Por supuesto, la crisis de Líbano ha hecho otra vez relevantes a los generales turcos, en un momento en el que los militares han recuperado cierto estatus en la política de Turquía. Los observadores de la democracia “posmoderna” turca tomarán nota de que la administración Bush está mejorando relaciones con los generales turcos sólo meses antes de la carrera presidencial –prevista para la primavera de 2007- y en la que el partido islamista[1] dirigido por Erdogan está bien situado para ganar. Igualmente, en agosto, el titular de la jefatura del Estado Mayor del ejército, el general Hilmi Özkök -de ideas liberales-, se retirará. Se especula abundantemente que su sucesor será alguien más “kemalista”[2], en el sentido clásico. Washington siempre ha tomado en cuenta quién dirige Çankaya (el palacio presidencial). Turquía es un poder regional demasiado importante como para dejarlo solo. Turquía estará atenta a las pistas sobre cómo la administración Bush pretende trasladar a la práctica su cooperación para frenar al PKK. Turquía mantendrá que, o bien EEUU aplasta por su cuenta al PKK en sus posiciones del norte de Irak, o bien le deja al ejército turco las manos libres. Pero esto tiene, a su vez, profundas implicaciones para las relaciones de los militares americanos con sus aliados kurdos en el norte de Irak[3]. Washington lo tendrá difícil para intentar calmar los sentimientos kurdos de haber sido traicionados por los EEUU. Las consecuencias en Kirkuk[4] son tan complejas que nadie puede pretender tenerla bajo control, en un momento en que la región camina hacia un referéndum sobre el Kurdistán en otoño de 2007. Con o sin Guerra Fría, EEUU necesita claramente a Turquía como socio militar y político. A pesar de los tratados de paz que Israel tiene con Egipto y Jordania, Washington sabe que Turquía es el único aliado significativo de Israel en esa región tan volátil. Además, Turquía necesita a EEUU si quiere mantener el equilibrio de fuerza en la región porque, a menos que se modifique la situación actual, parece que un Irán más potente está inexorablemente en camino. A Turquía le gustaría que EEUU pusiese freno a las ambiciones iraníes pero sin ir a la guerra. Evidentemente, se producirá un intercambio de favores entre Washington y Ankara. EEUU querrá ver como Turquía mueve sus influencias con Irán, Siria y los grupos palestinos para estabilizar la crisis en el sur del Líbano. Dicho esto, Turquía estará muy presionada para que se distancie de cualquier empeño estadounidense de apoyar el fortalecimiento chií en Líbano, subvertir el régimen Baazista de Damasco o enfrentarse con Teherán. Turquía está preparándose para las elecciones parlamentarias de 2007. El actual partido en el gobierno espera dar una muestra de fuerza y revalidar su elección, así que será particularmente sensible a las oscilaciones de la opinión pública. Y la realidad es que la opinión pública turca se ha vuelto abrumadoramente crítica con EEUU e Israel (hace dos días, un inglés fue golpeado en Estambul por una pandilla iracunda que lo tomó por un israelí). Uno de los más sinceros amigos de Washington en los medios turcos, Mehmet Alí Birand, avisó el martes: “Estamos atravesando un momento muy peligroso. Los hechos están empujando a la sociedad turca a volverse más anti-EEUU y anti-Israel. Si las cosas continúan así, la ira pública impedirá al Gobierno mantener buenas relaciones con estos dos países. Volveríamos al ambiente de los 70, cuando se quemaban coches frente a la embajada americana y había grandes manifestaciones de protesta contra Israel. Sólo miren alrededor. El número de manifestaciones se está incrementando… con la finalidad de exaltar la ira y la furia de la opinión pública”. Pero Turquía tiene una vasta experiencia en tratar con EEUU. Ankara sabe que Washington es consciente de que el secreto reside en no buscar abiertamente las soluciones para todas y cada una de las cuestiones problemáticas. Esas son las indicaciones de los contactos a alto nivel militar (apartados de la presión de la opinión pública). Parece obvio para todos los implicados que es posible un arreglo entre los intereses turcos de un lado y aquellos de EEUU e Israel del otro –aunque nadie se atreverá a hablar de un “eje” como tal-. Washington y Jerusalén pueden contar con el miedo patológico de los militares turcos al islamismo. Así, en esencia, Washington espera utilizar un “juego situacional” con muchos actores al mismo tiempo. Estableciendo una virtual reciprocidad entre los intereses turcos sobre la amenaza del PKK y los intereses estadounidenses sobre el infierno en Líbano, Washington está repartiendo una carta a Ankara, a la vez que se ha asegurado otra para si.
[1] El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), islamista moderado al estilo de las democracias cristianas europeas. (N. del T.) [2] La ideología kemalista, también conocida como Kemalismo y como Las Seis Flechas, está basado en los seis principios que Atatürk formulados en su movimiento nacionalista. Los principios no fueron definidos como una ideología en vida de Atatürk, sino que fueron instituidos más tarde. La política kemalista es descrita como izquierdista. (N. del A.) [3] La región del Kurdistán es una entidad política autónoma y reconocida federalmente por Irak. Tiene frontera con Irán en el este, con Turquía en el norte y con Siria en el oeste. Su capital es la ciudad de Erbil. Los kurdos se han gobernado de forma autónoma en el norte de Irak desde las resolución de la Guerra del Golfo de 1991, cuando se creó una zona “aérea de seguridad” para proteger a los kurdos de Sadam Hussein. (N. del A.) [4] Ciudad petrolera del norte de Irak (en la región autónoma del Kurdistán). Kirkuk es una ciudad donde habitan diversos pueblos y etnias: kurdos, turcomanos, asirios, caldeos, árabes y armenios. (N. del T.)
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Traducción A. Mourenza

