14 agosto 2008

La maraña energética del Cáucaso se tambalea (I): la guerra entre Rusia y Georgia vista desde Turquía

ANDRÉS MOURENZA

Lo primero en que pensé cuando comenzó la guerra entre Rusia y Georgia por las regiones independentistas de Abjazia y Osetia del Sur fue en mi querido amigo georgiano Misha y su familia. En su prima Elene, que con 15 años habla un español casi perfecto, en su madre y sus tíos emigrados a Estambul. En las reuniones de bailarines y pianistas del restaurante La Flecha Dorada cerca de Taksim. En cómo cada uno de ellos sabe tocar un instrumento musical casi a la perfección. En el padre de Elene al teclado, tocando canciones de compositores clásicos españoles. En los deliciosos hígados con granada, el pollo frío con almendras y el vino peleón. Afortunadamente, para entonces Misha se había resguardado en su ciudad de origen Batumi (situada en la otra república autónoma de Georgia, la de Adjaria, esta sin aspiraciones independentistas). Pero el mensaje que me envió cuando le pregunté por su situación no me reconfortó en absoluto: “La situación es muy mala. Nosotros estamos bien y listos para luchar”. Mientras Misha y yo coincidimos en Estambul nunca hablamos demasiado de política. Cuando nos conocimos en 2005 le pregunté por la situación de Georgia dos años después del acceso al gobierno del actual presidente, el pro estadounidense Mijeil Saakashvili, tras la llamada Revolución de las Rosas, que depuso a Eduard Shevardnadze, quien también actuó como aliado occidental aunque no eran un ferviente anti-ruso como el actual jefe de estado y se mostraba partidario de trabajar también con los rusos. Mi amigo me respondió que tenía “muchas esperanzas” en el nuevo presidente (Saakashvili) y en que solucionase la corrupción y pobreza del país. Dos años después volvimos a hablar del mismo tema y reconoció que la situación económica apenas había mejorado con el líder del Revolución Rosa, eso sí, el nacionalismo anti-ruso de Misha había aumentado. Por lo que no hace falta ser un genio para descifrar cuál ha sido la política de Saakashvili en sus cinco años de gobierno: explotar las diferencias con sus regiones irredentas, organizar expediciones que mosqueasen a los rusos y concursos de tiro al plato con los aviones de Moscú.

Nadie sabe aún qué se le pasó por la cabeza a Mijeil Saakashvili cuando ordenó a su ejército entrar a sangre y fuego en Osetia del Sur el mismo día que se inauguraban los Juegos Olímpicos de Pekín. Osetia del Sur es una zona formalmente dividida entre varias regiones administrativas de Georgia pero de facto forma una región de funcionamiento independiente desde el conflicto que la enfrentó con Tbilisi en 1991 y 1992 que comenzó cuando los osetios del sur proclamaron su independencia en el marco de la URSS a raíz de la prohibición del gobierno georgiano de los partidos regionales. Esta guerra culminó con un alto el fuego forzado por Rusia, que envió a un contingente de paz de 2.000 soldados a proteger a los osetios (que llevan tiempo sintiéndose más cerca de Moscú que de Tbilisi, como demuestran las elecciones y el referéndum de independencia celebrados en 2006 . La zona se mantuvo en relativa calma hasta que en 2004, el recién elegido Saakashvili comenzó a intentar devolver por la fuerza el control de Osetia del Sur a Georgia. La historia de Abjazia es similar con la salvedad de que esta sí es reconocida como República Autónoma dentro de Georgia. De facto, ambas regiones han vivido de forma independiente desde 1993 de un modo similar a la independencia tutelada y no reconocida internacionalmente de la República Turca del Norte de Chipre.

Saakashvili acojonado tras sobrevolar Tbilisi un caza ruso. Foto de la web de NTV

El resultado de la actual intervención de Georgia en Osetia del Sur y a su vez de Rusia en Georgia es de sobra conocido. Según la cadena turca NTV, fuentes rusas aseguran que los soldados georgianos mataron a unas 2.000 personas en su asalto a Tshinvali, la capital osetia, y los georgianos acusan a Rusia de la muerte de 200 personas, de ellos 14 civiles. Además tres periodistas (dos georgianos y un holandés) murieron en los bombardeos rusos, dos periodistas rusos murieron en ataques georgianos y dos periodistas turcos fueron heridos por disparos de independentistas osetios. Lo peor es la cantidad de desplazados que ha provocado el conflicto: según el Comité de la ONU para los Refugiados (UNHCR), unas 100.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares y refugiarse en zonas seguras. Y la consecuencia de la escalada bélica es que la acción del gobierno georgiano le ha servido a la perfección a Moscú para conseguir sus objetivos. El alto el fuego firmado por las dos partes incluye la exigencia rusa de llevar al debate internacional la situación de Osetia del Sur y Abjazia, lo que parece un proceso muy similar al que llevo a la independencia de Kosovo sólo hace unos meses. Sentado un precedente sobre la independencia sin reconocimiento internacional…

La posición turca

En todo este jaleo Ankara se ha mantenido bastante neutral por algunas razones que explicaremos más adelante. Es cierto que el presidente turco, Abdullah Gül, hizo antes de ayer un llamamiento al respeto de la integridad territorial de Georgia, pero no lo es menos que Turquía, uno de los miembros más antiguos de la Alianza Atlántica, no es favorable a la entrada de Georgia en la OTAN, pues es obvio el componente desestabilizador que supondría para la zona debido al malestar que esta opción crea en Moscú. Para entender esta posición, debemos tener en cuenta el triple juego de alianzas que rige en los países del Cáucaso:

-Azerbaiyán es un aliado fiel de Turquía -Georgia es, actualmente, un claro aliado de EEUU -Armenia es un aliado dependiente de Rusia

Pero aún hay un par de factores territoriales que complican más el tablero caucásico:

-El enclave azerbaiyano de Nagorno-Karabaj está controlado de facto por Armenia desde 1993 -Las regiones georgianas de Osetia del Sur y Abjazia están controladas de facto por Rusia desde 1992-93. Turquía ejerce de país garante de la Región Autónoma de Adjaria (en Georgia) aunque nunca ha explotado sentimientos independentistas. -Las fronteras terrestres armenias con Turquía y Azerbaiyán permanecen cerradas desde la guerra armenio-azerí de 1993. (Aunque actualmente hay indicios de que Turquía y Armenia podrían estar intentando solucionar sus problemas)

Es por eso que la posición neutral de Turquía ha complacido a Rusia, según declaró un representante de la Embajada Rusa en Ankara, y puede que eso mismo haya facilitado que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, viaje en una visita relámpago a Moscú y Tbilisi ya que su posición lo convierte en un buen árbitro, de confianza para las dos partes, para mediar en el conflicto. El proyecto presentado a los rusos, y que según el periodista Cenk Baslamis del diario turco Milliyet fue acogido favorablemente por el primer ministro ruso, Vladimir Putín, y el presidente Medvedev, es establecer una Plataforma de Estabilidad y Cooperación para el Cáucaso. Aunque aún no han trascendido muchos detalles del proyecto, la plataforma parece que estaría integrada por los 3 países del Cáucaso más Rusia y Turquía (y quizás algunos estados observadores más, para darle legitimidad internacional). Queda claro que así se reduce la influencia de Estados Unidos, y Ankara y Moscú refuerzan sus posiciones como “garantes de la estabilidad política de la zona”. El proyecto vendría a ser como un apéndice de la Organización para la Cooperación Económica en el Mar Negro (BSEC), aunque más restringido –y práctico- y con una vertiente mucho más política y geoestratégica. Rusia, aunque siga viendo a Turquía como un eventual competidor comercial y político, se entiende con Ankara en cuestiones geoestratégicas, de ahí que, tal y como informa Baslamis, Putin le mostrase a Erdogan su alivio por el resultado del proceso de ilegalización contra su partido.

Turquía es un crisol de pueblos, valga el tópico. En todo el territorio turco viven aproximadamente unos 3 millones de Circasianos, es decir, de personas de ascendencia caucásica: abjazios, osetios, georgianos. Además del gusto de los sultanes del Imperio Otomano por las concubinas circasianas, la mayor parte de turcos de ascendencia caucásica provienen de los desplazados por la Guerra Ruso-Turca de 1877-78, cuando precisamente Abjazia sufrió una limpieza étnica de sus habitantes –principalmente los de religión musulmana (abjazios y georgianos)- que fueron a parar al Imperio Otomano y hoy son ciudadanos de la República de Turquía. Aunque durante el pasado fin de semana se registraron algunas protestas de georgianos (principalmente de ciudadanos de ese país que trabajan en Turquía como emigrantes) frente al Consulado de Rusia en Estambul, hoy unos cientos de personas se han manifestado frente al Consulado de Georgia en Estambul y la Embajada de Georgia en Ankara contra el gobierno de Saakashvili. Eran en su mayoría descendientes de circasianos, que portaban las banderas independentistas de Osetia y Abjazia y gritaban consignas contra “el fascista Saakashvili” y “el imperialismo estadounidense”.

Golpe energético

Pero la verdadera razón de la neutralidad turca –y la relativa tibieza en las reacciones europeas a excepción del cúmulo de estados orientales anti-rusos (países bálticos, Polonia, Ucrania…)- hay que buscarla en el tablero de ajedrez de la energía. Sin duda, la actitud beligerante de Saakashvili ha puesto en un aprieto a Ankara. La desproporcionada respuesta rusa era de esperar, pues, guste o no guste, en Moscú ya no gobierna un presidente borracho y Rusia ya no es un país deshecho sino una nueva potencia mundial, como bien se empeña en explicar a menudo este blog .

Desde hace varios años Turquía está jugando un importante papel en el mapa de los recursos energéticos como puerta del gas y el petróleo hacia Europa. Ese y su mediación en los conflictos internacionales (actualmente Siria-Israel, EEUU-Irán y Rusia-Georgia, algo menos Israel-Palestina), son sus ases en la partida de cartas de la adhesión a la UE. Por lo que se desprende del transcurso de los acontecimientos, Bruselas está apoyando el papel de Turquía como captador de recursos energéticos para Europa en la medida que de esta forma se reduzca la dependencia de la energía rusa. Así que pasemos a analizar las vías energéticas patrocinadas en los últimos años por Turquía.

Rojo: Nabucco, Austria-Turquía (gas). Negro: Turquía a Grecia y de ahí a Italia (gas). Gris: Turusgaz, Rusia-Turquía (gas) Azul: Blue Stream, Rusia Turquía (gas) Amarillo: Kirkuk-Ceyhan, Irak-Turquía (petróleo) Verde: BTC, Azerbaiyán-Turquía (petróleo) Lila: Transcaucásico y BTE, Turkmenistán-Azerbaiyán-Turquía (gas) Marrón: Irán-Turquía (gas) desde Rusia a Bulgaria)Las líneas punteadas indican proyectos en construcción (habría que añadir el South Stream. Imagen: diario Sabah

Petróleo

-BTC: El proyecto más ambicioso es la línea BTC (Bakú-Tbilisi-Ceyhan) que transcurre desde la Terminal de Sangachal en la orilla azerbaiyana del Mar Caspio, hasta el puerto turco en el Mediterráneo de Ceyhan (desde donde se carga el crudo hacia Europa e Israel), cruzando buena parte del territorio georgiano. Por su extensión, 1.768 kilómetros, es el segundo oleoducto más largo del mundo y bombea aproximadamente 1 millón de barriles por día. Su construcción fue ejecutada por varias compañías de EEUU, Turquía y Grecia y es operado por un consorcio liderado por BP, cuyos accionistas, según la propia compañía son :

BP-Gran Bretaña (30.1%) AzBTC-Azerbaiyán (25.00%) Chevron-EEUU (8.90%) Statoil-Noruega (8.71%) TPAO-Turquía (6.53%) Eni-Italia (5.00%) Total-Francia (5.00%) Itochu-Japón (3.40%) INPEX-Japón (2.50%) ConocoPhillips-EEUU (2.50%) Amerada Hess-EEUU (2.36%).

Casualmente, el flujo de crudo fue detenido la pasada semana por una explosión en el tramo turco (el grupo separatista kurdo PKK reivindicó posteriormente el sabotaje). Las especulaciones sobre un supuesto bombardeo ruso en un tramo georgiano fueron desmentidas por Turquía.

-TBILISI-SUPSA: Este oleoducto contiene una variante entre Tbilisi y el puerto georgiano de Supsa en el Mar Negro (90.000 barriles diarios) que también gestiona Brittish Petroleum y que ha sido clausurado por un periodo indeterminado a causa del conflicto caucásico “por precaución”

-KIRKUK-CEYHAN: Otro importante oleoducto es el Kirkuk-Ceyhan, que une las reservas petrolíferas de la ciudad iraquí con el puerto turco. Aunque su capacidad era de 900.000 barriles diarios antes de la guerra, desde la invasión norteamericana de 2003 ha sido objeto de numerosos sabotajes por lo que actualmente bombea unos 300.000 barriles de crudo al día, cuando no es detenida a causa de los ataques. El problema de esta línea es su mal planeado recorrido, por lo que se piensa en reformarlo haciéndolo pasar exclusivamente a través del territorio bajo el control del Gobierno Autónomo del Kurdistán Iraquí. Y de ahí el interés turco por mejorar sus relaciones con el gobierno regional de Erbil y los kurdos de Irak.

Trazado de diferentes oleoductos y gasoductos en el Cáucaso. Imagen: Wikipedia

Gas

-NABUCCO: En el sector del gas es quizás donde Turquía está ejerciendo el mayor papel por su activo papel en el oleoducto multieuropeo Nabucco en el que participan las compañías OMV (Austria), MOL (Hungría), Transgaz (Rumanía), Bulgargaz (Bulgaria), BOTAS (Turquía) y RWE (Alemania). El fin de su construcción está previsto para 2013 y su objetivo es transportar 30.000 millones de metros cúbicos de gas al año a partir de 2020. El papel de Turquía está siendo de los

socios más importantes ya que desempeña la función de “captador de gas” para abastecer el futuro Nabucco.

-BTE ó CÁUCASO SUR: Así, en 2006 comenzó a bombear el gasoducto del Cáucaso Sur o BTE (Bakú-Tblisi-Erzurum) desde los yacimientos azerbaiyanos en el Mar Caspio y que además conecta con Turkmenistán a través del gasoducto submarino Transcaucásico. En 2012 estaba previsto que alcanzase los 20.000 millones de metros cúbicos de gas por año. Este oleoducto está también gestionado por BP junto a un consorcio de empresas multinacionales. Lamentablemente, y una vez más a causa del conflicto Caucásico, el Ministerio de Energía de Turquía ha confirmado hoy la clausura del

gasoducto por tiempo indeterminado.

-TURQUÍA-IRÁN: Pero Turquía ha buscado además otras fuentes alternativas (además de las que se contemplan desde la UE, por ejemplo, abastecer el gasoducto directamente desde Egipto). La primera de ellas es Irán. Desde 1996 existe la línea que comunica Tabriz y Erzurum, aunque es fácil presa de los sabotajes del PKK p

or lo que desde el pasado año se estudian líneas alternativas. Además Irán ha prometido a Turquía un trozo del pastel del yacimiento de South Pars (situado en el Golfo Pérsico y compartido por las aguas territoriales de Irán y Qatar) la mayor reserva gasística y petrolífera del mundo con 1.800 toneladas cúbicas de gas y 360.000 millones de barriles de crudo. En su extracción ya participan la multinacional española Repsol-YPF, la italiana ENI o la francesa Total, aunque esta última baraja no retirarse por las exigencias de Estados Unidos, quien también ha presionado a Turquía contra los acuerdos con Irán. Otra de las opciones –que no excluye

a las anteriores- es la importación de gas desde Turkmenistán a través de Irán, un proyecto ya en marcha. Uno de los problemas es que el deficiente sistema energético iraní provoco que haya cortes periódicos en el abastecimiento. Aunque este no es el mayor problema: a principios de 2008, Rusia acordó con el gobierno de Turkmenistán aumentar el gas que adquirirá por año hasta los 30.000 millones de metros cúbicos. Aún más, en agosto del pasado año, la República Popular China, cuyas necesidades energéticas aumentan aún ritmo desatado, acordó a su vez la compra de otros 30.000 millones de metros cúbicos al año, mientras que la UE pide que se le aseguren al menos 10.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Aunque, Turkmenistán tiene grandes reservas de gas y su extrac

ción anual prevé alcanzar los 120.000 millones de metros cúbicos en 2010, según el último número de la edición turca de Bussiness Week, el suministro de gas turkmeno a Europa podría peligrar a causa de la sed de sus otros dos gigantes competidores.

-TURQUÍA-GRECIA y BLUE STREAM: El mapa de gasoductos se completa con una línea entre Turquía y Grecia y de ésta a Italia y con las conexiones al gas ruso. El Blue Stream se puso en marcha a finales de los noventa para importar gas ruso sin intermediarios (como ocurre con el Turusgaz, donde el transporte resultaba más caro). En su construcción y gestión también participa, además de la rusa Gazprom y la turca

BOTAS, la italiana ENI. Actualmente se está construyendo dos conexiones de este gasoducto con el puerto de Ceyhan, en el Mediterráneo.

Gasoductos rusos en Europa. Imagen: Wikipedia

El pulso de la energía

Como se ve, los turcos han intentado jugar un importante papel autónomo en la región que va del Cáucaso a Asia Central y Oriente Medio. No sólo por su propio beneficio, sino también como carta de presentación para la UE. Su influencia en el Cáucaso también se completa con un el ferrocarril BTK (Bakú-Tbilisi-Kars), un proyecto criticado por Rusia pero también por Washington y Bruselas por marginar a Armenia de las comunicaciones, porque aunque Armenia sea aliada de Moscú, las diásporas armenias en la UE, EEUU y América Latina (cada una con distintos intereses y variadas ideologías) condicionan las políticas de cada lugar.

Los rusos no son mancos y saben de qué va la táctica turca: diversificar las líneas de la energía europeas para no quedar en manos de Rusia. Por eso, el pasado año apenas unos días antes de la cumbre de la Organización para la Cooperación Económica en el Mar Negro (BSEC), el entonces todavía presidente ruso, Vladimir Putin, firmó un acuerdo para la construcción del gasoducto South Stream, un proyecto que conectará Rusia y Bulgaria y en el que participan la rusa Gazprom y la italiana ENI (atentos a esta compañía que no participa en el Nabucco). Este gasoducto fue una respuesta clara al macropoyecto Nabucco, dirigido a diversificar las fuentes de energía europeas. Resumiendo, el mensaje ruso, desde la cumbre de la BSEC el pasado año hasta la intervención en Georgia, es que Moscú tolera que Turquía (y la UE) busque competir con ellos en el aspecto de la energía (en incluso confía en Ankara para la estabilidad de la zona), pero que a Rusia no se le puede “hacer la pinza”, porque tiene recursos suficientes para darle la vuelta a la situación. Y que tampoco se puede andar buscándole las cosquillas al oso ruso con acciones militares en su patio trasero. Por lo que declaraciones del presidente georgiano como estas (en plan: Os prometo que Georgia ganará un día a Rusia) tan sólo añaden inseguridad a la zona del Cáucaso, a su población y a su economía. Es decir, la UE, si de verdad desea buscar una independencia energética de Rusia, para lo que debe contar con Turquía, deberá respetar siempre el estatus-quo geopolítico de la región y además alcanzar pactos no sólo con Moscú, sino probablemente también con Pekín, para poder repartirse el gas de Asia Central. Mientras tanto, Turquía seguirá buscando recursos energéticos, hoy mismo, en sus contactos con Irán.

PARA LEER LA SEGUNDA PARTE DE ESTA SERIE SOBRE LAS LÍNEAS ENERGÉTICAS DEL CÁUCASO PULSE AQUÍ: La maraña energética del Cáucaso se tambalea (II): El oleoducto Tamraz y la ruta armenio-turca del BTC

06 agosto 2008

Los oficios errantes de Estambul (El Periódico)

ANDRÉS Mourenza
"Nos hicimos a un lado. Una horda de salvajes medio desnudos, con la cabeza descubierta y el pecho peludo, chorreando sudor, viejos y jóvenes, negros, enanos y gigantes, hirsutos o con la cabeza rapada, con aspecto de asesinos o de ladrones". Así describía el escritor decimonónico italiano Edmondo de Amicis a los tulumbaci, los bomberos voluntarios del Estambul otomano. No hay viajero europeo del siglo XIX que no haya descrito a estos forzudos pendencieros que cada vez que surgía un incendio --a veces provocado por ellos mismos-- se lanzaban hacia él en grupo, luchando con las brigadas rivales por llegar al fuego en primer lugar. Turquía se ha desarrollado. No quedan tulumbaci ni domadores de osos, no hay luchadores ni saltimbanquis. Pero eso no quiere decir que hayan desaparecido los oficios errantes. Como la materia de Lavoisier, solo se han transformado. Ya se ha dicho que Estambul no es tanto una ciudad como una sucesión de pueblos, una mezcla informe de espacios rurales y urbanos, miseria y lujo, modernidad y tradición. Y de soluciones ingeniosas. Quien llega a Estambul temiendo que al amanecer le despierte la llamada a la oración, es que no conoce el funcionamiento de la ciudad. ¡Lo que de verdad debería amedrentarle son los gritos del simitçi! Estos vendedores de roscas de sésamo recorren los barrios pregonando a voz en cuello su producto desde primera hora de la mañana. Y se entiende que griten: su voz debe penetrar puertas y ventanas, muros y paredes, para que los vecinos sepan de su llegada y lancen sus cestillos desde los pisos más altos. Después, el simitçi desaparece, calle abajo, con la inmensa bandeja de simit equilibrada sobre su cabeza entonando con voz potente: "¡Simit recién hechooooooo!". Pero además de los comerciantes de toda clase de mercancías ambulantes, de los traperos, de los vendedores de mejillones rellenos, de los hombres que empujan incansablemente su carrito de arroz con pollo y garbanzos, de los castañeros que en verano transforman sus puestos móviles en calderos de maíz hervido, de los lustrabotas, existen todavía oficios errantes que siguen despertando la curiosidad. Prácticamente la mitad de la economía turca se desarrolla de forma sumergida. Así, algunos estambulís tienen que inventar nuevas formas de vida. Como la de sacar la báscula de casa y ofrecer un control de peso a los transeúntes a cambio de una propina. O recorrer las calles con una máquina plastificadora móvil. Uno de los oficios más pintorescos que existen en el Estambul actual es el de rellenador de instancias, un resultado necesario de la burocracia turca y la gran porción de emigrantes rurales en Estambul, que en muchos casos no han cursado sino la educación básica. El rellenador de instancias se establece frente a un edificio de la Administración, coloca una caja de cartón en el suelo y sobre ella la máquina de escribir. Los clientes llegan con su petición y su carnet de identidad. Un grupo de hombres y mujeres, con la cabeza tapada o descubierta, viejos y jóvenes, altos y bajos se hacen a un lado en fila. Esperan su turno.

05 agosto 2008

Relevo en la cúpula militar

Un general que pasó por la OTAN dirigirá el Ejército turco (El Periódico)

ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
El Consejo Militar Supremo y el presidente turco, Abdulá Gül, aprobaron ayer el nombramiento de Ilker Basbug como nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército en sustitución de Yasar Büyükanit, que se jubilará a final de mes. Basbug nació en 1943 en la región Egea de Turquía de una familia de emigrantes de Macedonia, hecho destacado por la prensa turca, que además lo define como un hombre de gustos refinados y mayor altura intelectual que su predecesor. El nuevo jefe de la cúpula castrense se graduó en 1962 en la Academia Militar y ha dedicado toda su vida al Ejército. Sirvió a las órdenes de la OTAN en el cuartel general de Bélgica, donde desempeñó funciones en la oficina de espionaje y en el departamento de logística durante varios años. Basbug es un firme partidario de la profesionalización del Ejército turco --uno de los más numerosos del mundo, aunque con armamento atrasado--, al menos de los comandos que luchan contra el grupo armado kurdo PKK. Por lo demás, los expertos señalan que no habrá un cambio importante entre el mandato de Basbug y el de Büyükanit. Como novedad, la última reunión semestral del Consejo Militar Supremo concluyó, por primera vez desde que gobierna el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), sin que ningún miembro de las Fuerzas Armadas fuese expulsado por actividades "contrarrevolucionarias", es decir, religiosas, una forma que tenía la cúpula militar de indicar a Erdogan que permanece vigilante en el tema del laicismo. Este hecho puede significar que, en cierto modo, el Ejército ha enterrado el hacha de guerra que hasta ahora blandía ante el Ejecutivo islamista liberal. De hecho, las relaciones entre el estamento castrense y el Gobierno han sido tranquilas desde que el partido de Erdogan arrasó en las elecciones de julio del pasado año y los generales, probablemente, se dieron cuenta de que su estrategia de presión había fallado estrepitosamente. El entendimiento en el tema de la lucha contra el PKK y en el norte de Irak ha facilitado la cohabitación. Precisamente una de las exigencias de la UE es que Turquía reduzca la influencia de los militares en la política, una de las cuestiones que más ha criticado Basbug, quien también se opone a permitir la enseñanza en kurdo.
El Consejo Militar Supremo y el presidente turco, Abdulá Gül, aprobaron ayer el nombramiento de Ilker Basbug como nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército en sustitución de Yasar Büyükanit, que se jubilará a final de mes. Basbug nació en 1943 en la región Egea de Turquía de una familia de emigrantes de Macedonia, hecho destacado por la prensa turca, que además lo define como un hombre de gustos refinados y mayor altura intelectual que su predecesor. El nuevo jefe de la cúpula castrense se graduó en 1962 en la Academia Militar y ha dedicado toda su vida al Ejército. Sirvió a las órdenes de la OTAN en el cuartel general de Bélgica, donde desempeñó funciones en la oficina de espionaje y en el departamento de logística durante varios años. Basbug es un firme partidario de la profesionalización del Ejército turco --uno de los más numerosos del mundo, aunque con armamento atrasado--, al menos de los comandos que luchan contra el grupo armado kurdo PKK. Por lo demás, los expertos señalan que no habrá un cambio importante entre el mandato de Basbug y el de Büyükanit. Como novedad, la última reunión semestral del Consejo Militar Supremo concluyó, por primera vez desde que gobierna el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), sin que ningún miembro de las Fuerzas Armadas fuese expulsado por actividades "contrarrevolucionarias", es decir, religiosas, una forma que tenía la cúpula militar de indicar a Erdogan que permanece vigilante en el tema del laicismo. Este hecho puede significar que, en cierto modo, el Ejército ha enterrado el hacha de guerra que hasta ahora blandía ante el Ejecutivo islamista liberal. De hecho, las relaciones entre el estamento castrense y el Gobierno han sido tranquilas desde que el partido de Erdogan arrasó en las elecciones de julio del pasado año y los generales, probablemente, se dieron cuenta de que su estrategia de presión había fallado estrepitosamente. El entendimiento en el tema de la lucha contra el PKK y en el norte de Irak ha facilitado la cohabitación. Precisamente una de las exigencias de la UE es que Turquía reduzca la influencia de los militares en la política, una de las cuestiones que más ha criticado Basbug, quien también se opone a permitir la enseñanza en kurdo. Foto: El jefe del Estado Mayor entrante, Ilker Basbug (1º por la derecha), y el saliente, Yasar Büyükanit (en el centro). (Daylife)

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 4

El Gobierno acusa a separatistas kurdos del atentado de Estambul

  1. El ministro del Interior anuncia el arresto de los autores sin mentar al PKK
ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
El ministro del Interior de Turquía, Besir Atalay, dio ayer por resuelto el misterioso atentado del barrio estambulí de Güngören, en el que murieron 17 personas y 154 resultaron heridas el pasado domingo. Sin embargo, tras la breve rueda de prensa del ministro, pareció que el caso quedaba cerrado en falso, por los pocos datos que se ofrecieron sobre la filiación de los supuestos terroristas. "La acción terrorista ha sido esclarecida sin dejar huecos en la investigación y la mayor parte de los autores del atentado han sido detenidos. Se ha arrestado a los colaboradores, a los ejecutores y a quienes les protegieron", explicó Atalay. Solo al ser preguntado por si los detenidos pertenecen a alguna organización terrorista y si el atentado fue obra de un grupo concreto, el ministro respondió: "Se trata de una acción de la organización cruel, inhumana y separatista". Aunque en Turquía se suele denominar "organización separatista" al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), llama la atención que Atalay no hiciese ninguna referencia directa a este grupo en toda su comparecencia. OCHO IMPUTADOS Ayer, 10 de los detenidos hasta ahora en la investigación del atentado pasaron a disposición judicial y ocho de ellos fueron acusados de "pertenencia a la organización terrorista PKK". Los otros dos fueron puestos en libertad. El atentado del domingo ocurrió en un momento de máxima tensión política, pocos días antes de que el Tribunal Constitucional decidiese sobre el proceso de ilegalización del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, en el Gobierno), que finalmente no prosperó, y algo después de que un tribunal aceptase juzgar a la red golpista Ergenekon, formada por altos mandos militares en la reserva y políticos ultranacionalistas con el objetivo de derribar al Gobierno de Recep Tayyip Erdogan. La prensa acusó inmediatamente al PKK de estar detrás del ataque, pero el grupo kurdo lo negó y acusó a la red Ergenekon de ser el verdadero ejecutor. Otros analistas han apuntado a los Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK), un grupo escindido del PKK y aún más radical. Según la acusación de la Fiscalía en el caso Ergenekon, los ultranacionalistas turcos han utilizado en algunos casos al PKK y a otros grupos armados con el fin de causar el caos. "Cada vez que Turquía entra en un periodo crítico, explotan las bombas, hay crímenes políticos o asesinatos. En algunos lugares oscuros se calcula que la agenda política puede ser alterada y así abrir la vía a actuaciones ilegales y no democráticas", escribe el columnista Hasan Cemal en el diario Milliyet.

Erdogan y su partido salvan la ilegalización por un voto (El Periódico 31/07/08)

El Constitucional castiga al partido de Erdogan reduciéndole a la mitad la financiación públicaEl primer ministro se compromete a proteger el laicismo, mientras la UE saluda el veredicto ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL Por los pelos. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) del primer ministro Recep Tayyip Erdogan evitó ayer la ilegalización, a pesar de que seis de los 11 miembros del Tribunal Constitucional votaron a favor de la disolución del partido político. Para forzar la ilegalización eran necesarios siete votos, es decir, tan solo uno más. Del resto de los togados, cinco votaron a favor de que se retirasen los fondos públicos al PJD y uno, el presidente del tribunal Hasim Kiliç, cercano a la formación de Erdogan, votó en contra. De hecho, el PJD se libró de poner fin a su aventura política gracias a una modificación legislativa introducida por su propio Gobierno que elevó de seis a siete los votos necesarios en los procesos de ilegalización, una reforma para acercarse a la legislación de la Unión Europea. Se pone así punto y final al proceso que comenzó el pasado 14 de marzo, cuando la fiscalía acusó al PJD de haberse convertido en un "centro de actividades contrarias al laicismo". POSIBLE PUNTO Y SEGUIDO Aunque quizá este veredicto se convierta en un punto y seguido, ya que, en una salomónica decisión, el alto tribunal canceló la mitad de los fondos públicos de la formación islamista liberal. Esta resolución entrará en efecto a partir del año que viene, cuando se celebrarán elecciones locales, lo que puede suponer un golpe a la organización del partido. Con todo, el PJD cuenta con una buena red de donantes privados y contactos en el mundo económico que le ayudarán a sobrevivir. "Creo que los partidos harán los análisis necesarios y tomarán nota del mensaje, porque se trata de una severa amonestación", afirmó el juez Kiliç. Por eso, algunos analistas aventuran que la ajustada decisión pudo ser pactada para no dañar la situación del país, aun enviando una dura advertencia: "No ha sido un rechazo completo a la ilegalización, ya que sigue existiendo el peligro de que se repita el proceso. Retirar los fondos es un mensaje de 'andaos con cuidado, porque si repetís lo que habéis hecho, os ilegalizaremos'", afirmó el periodista liberal Mithat Sancar a la NTV. Sea como fuere, se pone fin a la incertidumbre de cuatro meses y medio de proceso judicial. Una incertidumbre que ayer ejemplificaron a la perfección los periodistas turcos, que se subían literalmente por las paredes del edificio del Tribunal Constitucional, introduciendo los micrófonos por las ventanas por si pescaban alguna información útil antes de que los jueces dieran a conocer su veredicto. También la bolsa respiró al intuir un veredicto favorable y cerró con un 5,4% de alza. En la sede del PJD en Ankara no se hicieron esperar las celebraciones. Una alegría que también alcanzó a otros grupos políticos y se extendió incluso a las instituciones europeas en Bruselas. "La decisión es importante para la democracia turca porque respeta la voluntad popular", opinó Ahmet Türk, líder del Partido de la Sociedad Democrática (nacionalista kurdo), también pendiente de un proceso de disolución. El Partido de Acción Nacionalista (ultraderechista) coincidió con sus acérrimos rivales kurdos en que la ilegalización política no es positiva. Cristina Gallach, portavoz del jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, calificó la decisión de "buena noticia". INDIGNACIÓN EN LA OPOSICIÓN Muy diferente fue la valoración del principal grupo de la oposición, Partido Republicano del Pueblo (PRP, nacionalista laico), ya que según su líder, Deniz Baykal, los jueces han determinado que el PJD "es un centro de actividades contrarias al laicismo" y "la crisis no ha sido resuelta". Un Erdogan eufórico se presentó ante la prensa para mostrar su alegría por la decisión judicial que supone "el fin de la incertidumbre": Erdogan se comprometió a "proteger los valores republicanos", cuyo pilar es el laicismo: "El Estado democrático, laico y de derecho sigue su camino", afirmó.

30 julio 2008

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 3

Erdogan promete desenmascarar a los responsables del atentado

  1. La oposición critica la ambigüedad del Gobierno e insiste en acusar al PKK
  2. Los nacionalistas kurdos apuntan a la red golpista Ergenekon
Negras nubes planean aún sobre la autoría del atentado que el domingo causó la muerte de 18 personas y heridas a más de 150 en el barrio de Güngören de Estambul. La paternidad del ataque no ha sido reivindicada y la investigación todavía no ha llegado a resultados satisfactorios, lo que ha añadido más leña al habitual rifirrafe político de Turquía. El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, se comprometió a desenmascarar a los culpables. La principal fuerza de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (PRP, nacionalista laico), y sus medios afines dan por hecho que el ataque terrorista fue obra del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Los nacionalistas kurdos y el propio PKK señalan hacia la red golpista Ergenekon, en la que confluyen exmilitares y ultranacionalistas turcos. Y calla el Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, islamista liberal). En la comparecencia ante su grupo parlamentario, Erdogan prometió "desenmascarar el rostro que se esconde tras los atentados" y advirtió a los terroristas de que "no podrán cumplir sus sucios propósitos". Pero continuó sin concretar los sospechosos: "Serán nuestras fuerzas de seguridad quienes den a conocer su nombre". El líder del PRP, Deniz Baykal, que continúa empeñado en que los turcos salgan a la calle a condenar el terrorismo "como en España", criticó la posición ambigua de Erdogan y exigió "poner un nombre al terrorismo para poder condenarlo". "¿O es que no queréis condenar a los autores?", preguntó desafiante. RÉPLICA KURDA El líder de los nacionalistas kurdos democráticos, Ahmet Türk, censuró las palabras de Baykal: "¿A quién criticaréis en las marchas? ¿A los kurdos?". Türk volvió a negar que el PKK esté detrás de la matanza de Estambul. También ayer, aviones turcos bombardearon una cueva en la que se encontraban unos 30 militantes del PKK en las montañas Kandil, la zona del norte de Irak donde se encuentra el campamento central del grupo armado. Todo indica que este ataque no está relacionado con el atentado sino con las incursiones periódicas del Ejército turco en Irak. Mientras, la policía continúa sus investigaciones y el ministro del Interior, Besir Atalay, informó de que el explosivo utilizado en el atentado era TNT, a pesar de que varios diarios habían mantenido que se trataba de RDX, utilizado en varios atentados sin resolver. "Tenemos importantes datos. Confíen en nosotros", pidió el ministro. La policía ha requerido los vídeos de las cámaras de seguridad de los establecimientos del barrio, además de los que grabaron los vecinos. Según el diario Vatan, la policía busca a un joven con barba de entre 20 y 25 años que vestía una camiseta verde, y de acuerdo con el rotativo Yeni Safak, la policía descubrió en las imágenes de vídeo captadas por un teléfono móvil a un joven que rondaría la veintena corriendo segundos antes de que explotase el segundo artefacto.

El veredicto sobre el partido del Gobierno se espera esta semana

El Tribunal Constitucional se reunió ayer por segundo día consecutivo para debatir la ilegalización del partido de Erdogan, acusado por la Fiscalía de actuar contra el laicismo oficial. El periodista de NTV Gökhan Gerçek aseguró que el trabajo de los jueces ha avanzado mucho y pronosticó que el veredicto se conocerá en los próximos días si se absuelve al PJD o, en caso de que se decante por la ilegalización, el próximo viernes por la noche, para mitigar el efecto en la bolsa.

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 2

El atentado de Estambul agrava la crisis turca (EL PERIÓDICO)

ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL

A pesar de las más de 24 horas transcurridas desde el atentado que en la noche del domingo acabó con la vida de 18 personas e hirió a más de un centenar en el barrio obrero de Güngören de Estambul, nadie sabe a ciencia cierta a quién corresponde la autoría de la masacre. Ayer se sucedieron las declaraciones y los desmentidos, que no hicieron sino arrojar más sombras sobre una tragedia que para buena parte de los estamentos oficiales y de la prensa turca solo tiene un culpable visible: el separatismo kurdo. Los atentados se han producido en un momento de máxima tensión en Turquía, en plena cruzada judicial de los sectores laicos contra el partido islamista en el Gobierno, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD). Al juicio por la ilegalización del PJD se suma además la decisión de los tribunales de investigar la llamada red Ergenekon, de ideología ultranacionalista y acusada de intentar crear el caos para forzar también la caída del Gobierno. "El terrorismo no diferencia entre sexos, razas o religiones. Debemos estar unidos y ser solidarios contra el terrorismo. La organización terrorista debe perder el apoyo popular y nosotros debemos luchar contra quienes la apoyan", afirmó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, desde el lugar del atentado, donde le rodeaba una muchedumbre que coreaba: "¡Abajo el PKK!". Algo que hacía pensar que el político islamista liberal se refería al grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), pero Erdogan en seguida corrigió a los periodistas: "Al terrorismo, llamémoslo solo terrorismo. En el momento que le ponemos nombre hacemos propaganda de la organización terrorista". ACUSACIÓN DIRECTA Quienes sí acusaron directamente al PKK fueron la prensa turca, el gobernador de Estambul, Muammer Güler, y Deniz Baykal, líder del Partido Republicano del Pueblo (PRP, nacionalista y laico), el principal grupo de la oposición. Baykal acusó al PKK de estar detrás del atentado porque, según dijo, un policía le aseguró que los explosivos usados en Güngören coinciden con los utilizados por el grupo kurdo en otros atentados. Por ello instó a los ciudadanos a colocar banderas de Turquía en sus ventanas y a reaccionar al atentado "como en España": con manifestaciones multitudinarias. Pero el PKK condenó el acto terrorista y se desvinculó de él y acusó a Baykal de "esconder a los verdaderos culpables". También el líder del Partido de la Sociedad Democrática, Ahmet Türk, calificó el ataque de "traidor" --aún cuando no suele condenar las acciones terroristas del PKK-- y pidió que se investigue "en todas direcciones". La profesora de la Universidad Bahçesehir y experta en terrorismo Deniz Ülke Arbogan explicó en declaraciones a la cadena NTV que este tipo de masacres "no es coherente" con la estrategia del PKK ya que "provocaría un descenso del apoyo internacional" a la organización, considerada terrorista por la UE, EEUU y Turquía. Según la experta, podría tratarse de un grupo subcontratado por Al Qaeda o del ya famoso Ergenekon, la red formada por altos mandos militares retirados, políticos y periodistas ultranacionalistas y mafiosos cuyo objetivo es provocar el caos a base de atentados y así forzar la sustitución del Gobierno por una junta castrense. "Creemos que este atentado tiene que ver con el juicio contra el PJD (Partido de la Justicia y el Desarrollo, en el Gobierno) y con Ergenekon y que ha sido llevado a cabo por fuerzas oscuras", declaró el dirigente del PKK Zübeyir Aydar. De acuerdo con la información del diario Sabah, el explosivo utilizado por los terroristas fue del tipo RDX, aunque el dato no ha sido confirmado por la policía. De ser así, se trataría del mismo utilizado en otros dos atentados cuya resolución presenta lagunas. El primero de ellos ocurrió en mayo de 2007 en el mercado de Anafartalar, en Ankara, y el otro tuvo lugar el pasado enero en Diyarbakir. El PKK pidió perdón y acusó a un grupo radical autónomo de haberlo perpetrado, aunque los analistas consideran que se trató de un episodio más de la lucha por el poder en el interior de la organización armada kurda entre los llamados sirios (más radicales) y los turcos (partidarios de la negociación). La cuestión se agrava más si se tiene en cuenta que, según los documentos presentados por la Fiscalía en el juicio contra la organización golpista Ergenekon, el PKK también "fue utilizado" en algunos casos por esta oscura red a la sombra del Estado. Los lazos entre el PKK (independentista kurdo) y Ergenekon (ultranacionalista turco) se encontrarían en el contrabando de armas y droga que ha enriquecido a mafias y organizaciones criminales en el sureste del país. VÍCTIMAS INMIGRANTES En medio de esta batalla de acusaciones en la que es difícil saber dónde empieza la verdad y acaba la propaganda, la cadena NTV citó a varios testigos que aseguraron que la policía patrullaba desde hacía una semana las calles de Güngören en busca "de algo sospechoso", aunque este extremo tampoco fue confirmado oficialmente. Mientras tanto, en el barrio de Güngören se sucedieron las muestras de dolor durante los funerales de las víctimas, que a partir de mañana serán trasladadas a sus respectivos pueblos de origen (la mayoría eran inmigrantes de Anatolia) para ser enterrados. Miles de personas ocuparon las calles desde primeras horas para condenar el atentado y la muerte de las 18 personas, en especial la de los niños como Seyma, de 12 años, quien corrió a su balcón a ver qué sucedía en la calle y la explosión le arrebató la vida. O la de los tres menores de 5 años que habían salido a tomar un helado que nunca se terminaron. O la de la joven Filiz Ikiz, de 25 años, que murió embarazada. En Güngören, un barrio de clase obrera, ayer todos se preguntaban: "¿Por qué aquí? ¿Qué hemos hecho nosotros?".

El Constitucional comienza a debatir la disolución del partido gobernante

El Tribunal Constitucional se reunió ayer para comenzar a debatir la eventual ilegalización del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, al que la Fiscalía acusa de intentar "islamizar" el estado laico. Se espera que los magistrados tomen una decisión en unas dos semanas, aunque el tribunal ha especificado que no hay una fecha tope. El proceso, que ha sido duramente criticado por los dirigentes de la Unión Europea, ha levantado tensiones también en Turquía, ya que el PJD accedió al poder en 2002 con el 34% de los votos y renovó su mandato en julio del año pasado con un histórico 47% de los sufragios emitidos. Además se trata del partido político que ha liderado las reformas legales proeuropeas.

Calma absoluta entre los turistas españoles

  1. La tragedia no se notó en el barrio monumental de la ciudad
ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL
"Nos hemos enterado esta mañana porque nos han llamado desde España para preguntar cómo estábamos". Esta era ayer la frase más repetida entre los turistas españoles que visitan Estambul. Las distancias de la globalización son tan maleables que ya es más fácil saber qué pasa en otro continente que lo que sucede a unos pocos kilómetros de tu hotel. Así ha sido con el atentado del domingo. "Nos hemos enterado porque nos han enviado un SMS. La verdad es que no lo hemos vivido para nada", explicaban Inmaculada y Manuel, un matrimonio que pasa sus vacaciones en la ciudad del Bósforo con sus dos niñas. "¿Dónde ha sido el atentado?", preguntaba Alberto, un joven valenciano que lleva unos días "pasándolo bien" en Estambul con sus amigos, tras visitar la Capadocia. COMO SIEMPRE Güngören, un barrio residencial y comercial de clase obrera, está en el sur de la parte europea de Estambul, al menos a 10 kilómetros de las zonas turísticas. Sultanahmet, donde se concentran los principales monumentos de la ciudad, amaneció ayer como siempre: Santa Sofía en obras, los comerciantes vendiendo las "mejores falsificaciones del mercado" y amuletos contra el mal de ojo, dos guardias fumando y mirando de reojo a las chicas nórdicas y la gente paseando y guareciéndose del sol de tormenta. Los japoneses hacían fotos, los americanos compraban bonetes bordados al estilo oriental que hace siglos que nadie usa en Turquía y la voz de los españoles e italianos resonaba por encima del resto, solo superada por la llamada a la oración en las mezquitas. Un día más, casi como si nada hubiese sucedido. José María, un turista valenciano, voló ayer desde Adana (sur de Turquía): "La guía nos ha comentado que se trata de una zona fuera de los circuitos turísticos, por lo que nadie se ha preocupado". Una calma en la que coincidía la burgalesa Carmen, que hace dos días llegó desde Uzbekistán: "Nos ha llamado la atención que todo está muy tranquilo y no hay más policía de lo normal". "Los lugares turísticos son aún más seguros que el resto, porque hay el doble de policía y además hay muchos de paisano", decía Ridvan, uno de los muchos guías que hablan español en Estambul. Y un policía añadió: "Ha sido un atentado traidor, como sucedió en España con los trenes 11-M. Pero la calma en esta zona es total y los turistas no están preocupados. Lo único a lo que tienen que poner atención es a sus bolsos, como en todos los lugares turísticos del mundo". DESTINO DE MODA Cada vez son más los españoles que visitan Turquía. Casi 100.000 lo hicieron en los primeros cinco meses del año, un 25% más que en el 2007, que se cerró con 290.000. Para este año, el objetivo de los responsables de Turismo turcos es alcanzar los 350.000 viajeros españoles. De ellos, un 35% se concentran en julio y agosto, y un 20% son catalanes. Al presidente de la Associació Catalana d'Agències de Viatge (ACAV), Francesc Carnerero, no le constaban ayer cancelaciones, y cree que el atentado "no debería tener efectos" en la contratación de viajes a Turquía porque la situación del país "es conocida" y los turistas "tienen asumidos" los posibles riesgos, "que tampoco hay que exagerar".

Atentado en el barrio obrero de Güngören, Estambul 1

Dos bombas causan 14 muertos y más de 100 heridos en Estambul

ANDRÉS MOURENZA Un atentado en el barrio de Güngören, en Estambul, produjo anoche un cómputo de víctimas de al menos 14 muertos y más de 140 heridos, mucho de ellos de gravedad. Aunque en un principio se especuló con la posibilidad de que se tratase de un escape de gas, el delegado del gobierno en Estambul, Muammer Güler, quien se desplazó de inmediato al lugar de la explosión, aseguró que se trataban de dos bombas y que fueron colocadas para causar el mayor daño posible. La policía turca sospecha que el doble atentado puede ser obra del ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). "Ha sido una acción traidora, inhumana, en un lugar muy concurrido y dirigida a matar al mayor número posible de personas", condenó Güler. El explosivo utilizado en el atentado era plástico, aunque anoche se desconocía si fue accionado por control remoto. "Decenas de personas estaban esparcidas por el suelo; cabezas, brazos volaban por los aires", declaró a Reuters un testigo presencial. "Hemos recibido unos 30 heridos", declaró Abdulá Toker, director del hospital Güngören Kolon. Las imágenes de televisión mostraron a ambulancias transportando personas malheridas como consecuencia de la explosión. TÍPICA NOCHE DE VERANO Se trataba de una típica noche de verano en Güngören, un barrio obrero, con cierto número de pequeñas oficinas y fábricas, situado en la parte suroeste de la zona europea de Estambul y muy lejos del centro y de los lugares turísticos. Debido al calor estival, los vecinos habían salido de sus casas y cientos de personas paseaban o hacían la compra por la calle Menderes, que había sido cerrada al tráfico para mayor comodidad de los viandantes. Hacia las 21.45 horas se produjo una leve detonación junto a un cubo de basura, lo que provocó que una multitud de personas saliese de tiendas y cafés para enterarse de lo que había pasado. Según el gobernador Güler, hasta 1.000 personas se concentraron en el lugar. Y 10 minutos después, a unos 50 metros de la primera explosión, estalló el segundo artefacto, mucho más potente, que rompió vidrios de edificios y vehículos de los alrededores y provocó la totalidad de los muertos y de los heridos que se encuentran graves, según publicó anoche la edición electrónica del diario Hürriyet. La segunda explosión causó pánico entre la concurrencia, que temía una tercera. El lugar se llenó de ambulancias, policías y artificieros que cerraron la zona al tránsito. El gobernador Güler, junto al jefe de la Dirección General de Seguridad, Celalettin Cerrah, se personaron de inmediato en el lugar de los hechos y el ministro del Interior, Besir Atalay, viajó desde Ankara a Estambul. CAUTELA ANTE EL TERROR Güler pidió a los medios de comunicación turcos no mostrar las imágenes grabadas inmediatamente tras el atentado para "no extender el terror entre la población" ya que eran de una gran dureza, pues algunas víctimas habían resultado despedazadas por la potencia de la explosión. El último atentado terrorista en Estambul se produjo hace pocos días, cuando tres agentes murieron en un tiroteo frente al consulado de Estados Unidos.

El atentado sorprendió a un barrio obrero sin objetivos terroristas

La elección del barrio de Güngören, una zona obrera residencial sin potenciales objetivos para el terrorismo, resulta un tanto extraña, lo que hizo que los medios de comunicación turcos dudasen hasta el último momento de que se trataba de un atentado terrorista.

Por eso es también tan difícil atribuir desde un primer momento la autoría a algún grupo armado. En la zona de Güngören habita un considerable número de ciudadanos de etnia kurda y la cadena NTV fue la primera en especular con una acción de la organización armada Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en respuesta a los ataques del Ejército turco a las bases del grupo kurdo en Irak. Esta organización, además, vive una guerra interna entre los sectores más radicales (los llamados sirios) y los moderados (los turcos), a los que representa el actual líder, Murat Karayilan, por hacerse con el liderazgo. Entre los grupos terroristas que se mantienen activos en Turquía hay que destacar a Al Qaeda y al Hizbulá turco, sin relación con su homónimo originario del Líbano. Tampoco cabe olvidar el agitado momento político que vive Turquía, ya que hoy comenzará la deliberación del Tribunal Constitucional en el proceso contra el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, en el gobierno) al que se acusa de ser un "núcleo de actividades antilaicas" y que podría culminar con su ilegalización. Finalmente, durante los últimos meses se han producido decenas de detenciones de personas relacionadas con la red terrorista Ergenekon, cuyo objetivo es crear el caos. Muchas de ellas eran altos mandos militares retirados, mafiosos y políticos de tintes ultranacionalistas.

27 julio 2008

La diplomacia del fútbol acerca a Turquía y Armenia (EFE - La Capital)

por Andrés Mourenza (*)

ESTAMBUL, Turquía.- Las relaciones entre Turquía y Armenia, cuya frontera común permanece cerrada desde 1993, han comenzado a descongelarse en los últimos meses gracias a una combinación de encuentros secretos, declaraciones de buenos propósitos, contactos comerciales y un partido de fútbol. Turquía fue uno de los primeros países en reconocer la independencia de Armenia tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, pero el conflicto que enfrentó entre 1993 y 1994 a Armenia y Azerbaiyán -aliado de Ankara- por el enclave de Nagorno-Karabaj, llevó a la ruptura de las relaciones. Además, turcos y armenios mantienen una fuerte disputa en torno a la matanza de cientos de miles de armenios en 1915 a manos del Imperio Otomano, antecesor de Turquía, que Ereván considera un "genocidio", algo a lo que se opone Ankara. El pasado día 18, el ministro turco de Exteriores, Ali Babacan, anunció que él mismo había designado a una delegación de diplomáticos que ya se han entrevistado con representantes de Armenia con el fin de "normalizar relaciones". Unas semanas antes, el nuevo presidente armenio, Serge Sarkisian, había cursado una invitación formal a su homólogo turco, Abdullah Gül, para que asista en Ereván al partido de clasificación para el Mundial de fútbol de Sudáfrica 2010 que enfrentará a las selecciones de ambos países el próximo 6 de septiembre. "Si nos fijamos en la tendencia de los últimos meses, desde la invitación de Armenia a Gül hasta el despido del nacionalista Yusuf Halacoglu como presidente del Instituto de Historia Turca, vemos una serie de esfuerzos en favor del acercamiento", explica Soli Ozel, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Bilgi de Estambul. El pasado miércoles, Abdullah Gül se convirtió en el primer jefe de estado turco en visitar las ruinas de Ani, la capital de uno de los principales reinos armenios de la Edad Media, situada en la provincia turca de Kars junto a la frontera con Armenia. Ese mismo día, el gobierno turco decidió no renovar en el cargo al presidente del TTK, Yusuf Halaçoglu, un académico de ideas profundamente nacionalistas y cuyas declaraciones respecto a los armenios han sido muy polémicas en los últimos años. Precisamente, la oferta de formar una comisión mixta turco-armenia de historiadores y arqueólogos para investigar lo que sucedió realmente en 1915 realizada por el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan en 2005 fracasó por las posiciones maximalistas del TTK y la negativa del gobierno armenio. La tibia mejora en las relaciones tiene que ver con una serie de factores políticos internos, como la consolidación en Turquía del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), de tendencia islamista moderada y vocación europeísta, y la elección de Sarkisian en Armenia. "No creo que Sarkisian sea más moderado que sus predecesores o que la Diáspora Armenia, pero sí que hay una serie de razones internas y externas que lo empujan a actuar así", afirma Özel. Según el profesor turco, las dudas sobre la limpieza de las elecciones en las que perdió el opositor y favorable al diálogo, Levon Ter-Petrosian, forzaron a Sarkisian a adoptar una postura cercana a su adversario. También el primer ministro, Tigran Sarkisian (que no guarda relación familiar con el presidente), apareció recientemente dirigiéndose a los jóvenes armenios para recomendarles que no sigan la política de "oponerse siempre a los países vecinos". Por otro lado, Kaan Soyak, un turco de etnia armenia que preside el Consejo para el Desarrollo Empresarial Turco-Armenio (TABDC), enfatiza la importancia de la presión internacional. "Hasta ahora no había una tercera parte que alentase a Turquía y a Armenia a trabajar por la normalización, pero ahora hay un consenso claro entre los países vecinos, incluido Irán, que es muy activo en la mediación. También Rusia, Estados Unidos y Francia están presionando", mantiene Soyak. Pero si hay algo que está impulsando los contactos es, obviamente, el comercio bilateral. La economía armenia sufrió un tremendo golpe tras la desaparición de la URSS, de la que dependía, y su PIB cayó en pocos años un 60 por ciento, aunque en los últimos años se ha recuperado gracias a un crecimiento anual superior al 10 por ciento, que le ha otorgado la confianza de las instituciones monetarias internacionales. Las diferencias económicas entre Armenia y Turquía son palpables, con el PIB per cápita por año del primero en apenas 3.700 euros y el del segundo en 8.500 euros. El porcentaje de la población por debajo del nivel de la pobreza es del 34,6 por ciento en Armenia y del 13 por ciento en Turquía, mientras que el volumen del comercio exterior armenio fue en 2007 de 2.817 millones de euros (con una tasa de cobertura de las importaciones del 35 por ciento) y el turco de 177.000 millones de euros (con una tasa de cobertura del 63 por ciento).. Además, en Turquía residen unos 70.000 trabajadores armenios de forma ilegal. Pero esto no significa que Turquía salga menos beneficiada de una eventual mejora de relaciones, ya que, en palabras de Ozel, podría "reforzar su papel de poder económico en todo el Cáucaso" y además la población de la empobrecida región turca de Anatolia Oriental reivindica la apertura de las fronteras para poder revitalizar su economía. De hecho, ese ha sido el rol que se ha reservado en la construcción del oleoducto, el gasoducto y la línea de ferrocarril que unirán en breve Azerbaiyán, Georgia y Turquía, quedando Armenia marginada por la falta de relaciones con Ankara. Según el responsable del TABDC, el comercio entre Turquía y Armenia funciona "muy bien", teniendo en cuenta la falta de relaciones diplomáticas. "El principal obstáculo es el coste del transporte que, debido al cierre de las fronteras, se eleva en un 30 por ciento y en el mundo de los negocios actual es una cantidad muy alta", reconoce Soyak. Por ello, la cifra de intercambios comerciales entre ambos países permanece baja y la balanza está enormemente desequilibrada: Armenia exporta a Turquía por valor de sólo 2 millones de euros (principalmente artículos de piel) e importa desde Turquía por valor de 83 millones de euros (sobre todo productos semielaborados, materias primas, productos químicos y maquinaría).. Pero las ventajas para la parte turca no se limitan sólo a incrementar el comercio con el pequeño país vecino, sino que le podría abrir puertas en otros países, con fuerte diáspora armenia. "La diáspora armenia en Latinoamérica puede jugar un importante rol. Los armenios de Argentina, Chile, Uruguay o Brasil, que son muy influyentes, procedían de Turquía, así que podrían actuar como intermediarios entre Sudamérica y Turquía", vaticina Soyak. En todo caso, los analistas consultados por EFE reconocen que el diálogo será difícil porque aún existen en ambos países poderosos grupos de presión nacionalistas y contrarios a la normalización. Por tanto, si el próximo día 6 de septiembre Abdullah Gül aparece en el palco del estadio de fútbol de Ereván servirá de prueba fehaciente de que el deshielo ha comenzado. (*): EFE. (versión ampliada)

Fotos: Símbolos de las federaciones de fútbol de Armenia (Armradio) y Turquía (Ebay). Los presidentes de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, Turquía, Abdullah Gül, y Georgia, Mijail Saakashvili, en la inauguración de la línea de tren BTK que margina a Armenia del mapa ferroviario caucásico (SesTV). El presidente de Armenia, Serge Sarkisián, haciendo campaña electoral junto a un sacerdote el pasado febrero (elmundo.es)

Vivir en un país que no existe

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La reunificación que viene (El Periódico) ----------
-Griegos y turcos de Chipre retomarán las negociaciones en septiembre para acabar con la separación de la isla -Las carencias azotan a la república turca del norte ANDRÉS MOURENZA NICOSIA - KYRENIA (CHIPRE)
Al enfilar hacia el norte de Nicosia a uno le reciben un puñado de carteles y la guardia fronteriza. A pesar de que los mapas lo niegan, la tozuda realidad indica que aquí comienza un estado diferente. Se trata de la República Turca del Norte de Chipre (RTNC), un país que legalmente no existe. Muros y zonas minadas, fuerza de interposición de la ONU y fosas comunes aún por excavar: Chipre es el único país de la UE que sigue dividido. Aquí, aún se ven casas destruidas por los obuses y el fuego del odio interétnico. La separación debería haber acabado en el 2004, cuando todos los habitantes de la isla votaron el plan de reunificación. "Los turcochipriotas dimos el sí, pero los grecochipriotas lo rechazaron y entraron en la UE", explica Basaran Düzgün, editor del diario Kibris y se queja de que las medidas prometidas para aliviar el aislamiento turcochipriota han sido bloqueadas en la Comisión Europea por los grecochipriotas. El próximo 3 de septiembre las negociaciones de reunificación se reiniciará otra vez. Por no tener, los turcochipriotas no tienen ni código postal. Para enviar una carta a un turcochipriota hay que dirigirla a la provincia de Mersin, en el sur de Turquía, y de ahí viaja al norte de Chipre y lo mismo ocurre con las llamadas telefónicas. "Eso sí, tenemos la bandera más grande del mundo", exclama orgulloso un funcionario del Ministerio de Información señalando la divisa pintada bien grande en las faldas de la cordillera de Kyrenia, que se ve desde cualquier punto de la isla para mayor rabia de los grecochipriotas. Para colmo, la sequía ha golpeado este año duramente los campos de Chipre. En casa de los turcochipriotas el agua solo fluye seis horas dos días a la semana. "Ya nos hemos acostumbrado a vivir sin agua corriente", se resigna Fatma. En los hoteles la situación es totalmente diferente y es que la fortaleza económica de todo Chipre es el turismo. Aunque no se permiten los vuelos directos a la TRNC, las compañías aéreas que viajan desde Gran Bretaña y Alemania se las ingenian para burlar la normativa haciendo escala en Turquía. La diferencia es palpable: a la parte sur llegan cada año dos millones y medio de turistas, cinco veces más que al norte. Con todo, cada vez más turistas eligen la RTNC por sus precios más bajos, lo que ha supuesto que la renta per cápita de los turcochipriotas, que en 1999 era tres veces menor que la de los griegos, hoy solo sea vez y media menor que la de sus vecinos. Un potente foco ilumina el cielo de la noche turcochipriota. Parece que se trata de alguna maniobra de los 40.000 soldados turcos estacionados en la isla. "No, es un night-club", corrige Ibo. Para una población similar a la de L'Hospitalet, en la RTNC hay unos 80 burdeles. Este, junto a las universidades y los casinos, es uno de los pilares de la economía local. De hecho, las seis modernas universidades privadas producen el 40% del producto interior bruto del norte de Chipre. Aunque lo que mayor fama da a los turcochipriotas son sus casinos, que se extienden por doquier. En el casino Jasmine Court, Nicolas, un rico grecochipriota retirado, cambia billetes de 50 euros por fichas de ruleta como quien compra caramelos, sin importarle que su Gobierno considere que se encuentra en un territorio ocupado ilegalmente por el Ejército turco. A su lado, un turista inglés borracho amasa pequeñas fortunas con la misma rapidez que las pierde. Los crupieres turcochipriotas reciben las propinas, las apuestas y las críticas sin chistar. El cliente tiene la razón. Aunque haya sido el ejecutor de tu familia o la víctima de las masacres de los tuyos. Fotos: 1) Uno de los tramos de la Línea Verde desde la parte turcochipriota. 2) El menda entrando en la zona de interposición de la ONU (Línea Verde) desde la Nicosia grecochipriota 3) De sobra es sabido que poner nombres italianos a las tiendas de ropa atrae a los clientes, así que los propietarios de este negocio en la zona turcochipriota de Nicosia, decidieron llamar a su tienda: Moda Romano Prodi

23 julio 2008

El año del Che turco (El Periódico)

Los jóvenes turcos recuperan como símbolo de rebeldía la figura de Deniz Gezmis, líder izquierdista ejecutado en 1972 · El 'Cuéntame' local ha popularizado su historia

ANDRÉS MOURENZA ESTAMBUL
Hasta hace bien poco, uno de los callejones que desemboca en el Liceo de Galatasaray estaba cubierto de grafitos: siluetas de Malcolm X y el Che, pintadas contra las bananas de la multinacional Chiquita (sucesora de la United Fruit Company), contra la guerra. Entre todo ello, destacaban varias efigies de Deniz Gezmis, el líder del 68 turco. Gezmis, uno de los más grandes revolucionarios que ha parido la tierra de Anatolia, es un icono de la izquierda turca. No hay manifestación sin camisetas o banderas con su rostro, y menos ahora, por la celebración del 40° aniversario de aquel año de revueltas. "Al ser uno de los líderes de la generación del 68, Deniz, como el Che Guevara, ha sido convertido en material de la cultura pop para el consumo", dice el columnista Cengiz Çandar. No le falta razón a este exizquierdista reconvertido en reformista liberal, pero lo cierto es que Gezmis sigue siendo un asidero común y referente moral para la fragmentadísima izquierda turca. Marines al agua Fue en sus años de instituto, en los movidos 60, cuando Deniz Gezmis conoció las ideas marxistas. Luego frecuentaría el Partido de los Obreros de Turquía y ya en la universidad, convertido en dirigente estudiantil, encabezó las acciones más sonadas de la izquierda turca. El 12 de junio de 1968, puso en pie de guerra la Universidad de Estambul cuando los estudiantes ocuparon la Facultad de Derecho para protestar por la situación de la educación y exigir la autonomía universitaria. La policía los desalojó por la fuerza, pero no se dieron por vencidos. Días después, ante la llegada de la Sexta Flota de EEUU --que en ese año invadió Vietnam--, Deniz y sus camaradas irrumpieron en el desfile militar y arrojaron a varios marines a las frías aguas del estrecho del Bósforo. Los soldados de la mayor potencia mundial hubieron de ser rescatados del mar empapados y humillados. Luego llegaron los intermitentes periodos de cárcel para Gezmis, las divergencias con el partido comunista mayoritario, la fundación de un grupo armado clandestino, el entrenamiento en los campos palestinos, el secuestro de militares estadounidenses, el arresto- y la condena a muerte, ejecutada el 6 de mayo de 1972. Cada año, algunas decenas de antiguos camaradas y simpatizantes se congregan para recordarlo. Pero este año ha sido diferente: no solo había veteranos sindicalistas y políticos, sino que las concentraciones en Estambul y Ankara estuvieron plagadas de jóvenes estudiantes de instituto y universidad. "Creía que a estas cosas solo asistíamos ya viejos luchadores", dijo sorprendido Dogan, un periodista experimentado en las luchas sociales. El porqué de la recuperación del mito no está solo en la coincidencia del aniversario. La popular serie de televisión Hatirla Sevgili (Recuerda, cariño), similar a la española Cuéntame, narró esta temporada la historia de Gezmis, con una alta cuota de pantalla. Los jóvenes turcos lo han recuperado de esta forma como un nuevo símbolo de rebeldía, aunque haya sido a través de la caja tonta. Poco antes de morir, Deniz Gezmis pidió que le sirvieran un té y le dejaran escuchar el Concierto de Aranjuez, de Rodrigo. Fue conducido a la horca y antes de que lo colgaran logró gritar: "¡Larga vida a una Turquía independiente! ¡Viva el marxismo-leninismo! ¡Viva la hermandad entre los pueblos kurdo y turco! ¡Vivan los obreros y campesinos! ¡Fuera el imperialismo!". A lo que siguieron 52 minutos de agonía en los que el forense se le acercaba continuamente para certificar su muerte, sin éxito. Entereza Para su familia, dejó escrita una carta de despedida tan bella como la de su equivalente latinoamericano, que demuestra la entereza de un hombre que luchó hasta el fin --de manera acertada o equivocada-- por sus ideas: "Padre, (...) las personas nacen, crecen, viven y mueren. No es importante vivir largo tiempo, sino lograr muchas cosas. Es por eso que no me importa morir temprano. (...) A ti corresponde consolar a mi madre. Dejo mis libros a mi hermano pequeño. Quiero que sea científico. No le dejes olvidar que estudiar la ciencia es un servicio a la humanidad. No me arrepiento de lo que he hecho. Os abrazo (...) con toda la pasión revolucionaria". Desde hace unas semanas, esta carta, leída por un imitador, se puede descargar como politono para el móvil por unos céntimos de lira. Signo de los tiempos.

15 julio 2008

El caso Ergenekon y la guerra al estado profundo

La Fiscalía de Estambul solicitó ayer el enjuiciamiento de 86 personas, entre ellas varios prominentes militares retirados, por supuestamente haber planeado derrocar al gobierno islamista liberal de Recep Tayyip Erdogan. De aceptar los tribunales la demanda, daría comienzo un histórico macrojuicio contra el llamado “estado profundo” (una red formada por ultranacionalistas, fuerzas de seguridad y mafia) que en Turquía ya se compara con la operación “Manos Limpias” de la Italia de los años noventa.

Los fiscales acusan a los implicados –periodistas, empresarios, políticos y militares- de formar la organización terrorista Ergenekon y de intentar derrocar a un gobierno democrático, para lo que se habrían valido de diversos atentados como el que en 2006 le costó la vida a un juez del Consejo de Estado y que fue atribuido al islamismo radical o los asesinatos de miembros de minorías religiosas. El objetivo de estas acciones era crear un estado de caos que ‘obligase’ a los militares a tomar las riendas del estado.

El plan golpista se conoció el año pasado gracias a la labor de la revista Nokta, que fue forzada a cerrar tras revelar un diario escrito en 2004 por el antiguo Almirante de la Fuerza Naval Özden Örnek. El entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, Hilmi Özkök, descubrió los planes golpistas espiando al director de la Gendarmería, Sener Eruygur, un controvertido militar que ha promovido varias manifestaciones multitudinarias contra el gobierno de Erdogan.

La investigación judicial sobre Ergenekon, dirigida por el fiscal Zekery Öz, comenzó en junio de 2007 tras descubrirse en una chabola de Estambul un depósito de granadas que pertenecían al ejército y cuyo número de serie coincidía con el de las utilizadas en diversos atentados ‘sin resolver’. Hilando fino, varios fiscales han conseguido establecer nexos con políticos y militares, lo que llevó el 1 de julio a la detención de dos ex generales, una casta que aún parecía intocable en Turquía.

Foto: el capitán del ejército turco en la reserva Muzaffer Tekin (supuesto instigador de los ataques al Consejo de Estado y al diario nacionalista Cumhuriyet en 2006) besa la mano del general de brigada de la Gendarmería retirado Veli Küçük, uno de los nombres ligados al escándalo de Susurluk durante el que los militares impidieron que se investigase sobre Küçük.

02 julio 2008

Retratos de la Eurocopa: Respeto y odio en torno al "Emperador" Terim (EFE - El Confidencial)

Andrés Mourenza

El actual seleccionador del combinado nacional de Turquía, Fatih Terim, levanta odios y respeto a partes iguales allá por donde pasa por su fuerte carácter y sus decisiones técnicas. Terim, conocido como el "Emperador", nació en 1953 en la provincia sureña de Adana y su palmarés lo corona como el entrenador turco más exitoso. Dirigió al Galatasaray durante los años dorados (1996-2000) en que cosechó 4 títulos de liga consecutivos, 2 Copas de Turquía y 1 Copa de la UEFA, la época en la que sólo de pensar en jugar en el 'infierno turco' del estadio Ali Sami Yen erizaba el vello del resto de equipos europeos. Después comenzó su breve singladura italiana: cautivó a los hinchas del Fiorentina, equipo que abandonó por sus agrias discusiones con el presidente Cecchi Gori, y aterrizó en el siempre poderoso AC Milán, donde su estilo autoritario no gustó a las estrellas italianas. Así que en 2005, tras otro breve paso por el Galatasaray, el hombre que combina la rudeza de un campesino turco, la chulería de un macarra playero y el estilo de un patrón de yate volvió a la selección turca, a la que ya había dirigido entre 1993 y 1996.

La pasada semana, el dibujante del diario Sabah Ibrahim Sari representaba a la perfección la posición de los aficionados turcos respecto a su selección: emocionados cuando juega, desesperados cuando habla Terim. La penúltima polémica del "Emperador" la mantuvo antes de la Eurocopa con el célebre Premio Nobel de Literatura turco, Orhan Pamuk, quien le había acusado de ser un "ultranacionalista". "Pues si al señor Pamuk le parece que yo soy ultranacionalista, a mí me parece que él no es lo suficientemente nacionalista", respondió Terim tajante al día siguiente.

No se puede decir que las arengas ultrapatrióticas en el vestuario y los medios de comunicación, algo que comparten Terim y Slaven Bilic, el entrenador de la Croacia eliminada por Turquía en cuartos de final, sea lo que más disguste al país euroasiático, donde las manifestaciones nacionalistas abundan en la política, la cultura y el deporte. Pero sus decisiones técnicas -los descartes previos a la Eurocopa, colocar a Nihat sólo en punta o hacer jugar a Sabri en posiciones que no le son propias- sí que le han valido las peores críticas de la prensa deportiva y los aficionados.

Cobra 300 veces el salario mínimo de un trabajador turco

Para colmo, un diputado kurdo preguntó en el parlamento de Turquía por el sueldo del seleccionador y la cifra de la que informó el gobierno (unos 70.000 euros al mes) escandalizó a la opinión pública. No en vano, es una cantidad cinco veces mayor de la que cobra el Presidente de la República y 300 veces el salario mínimo de un trabajador turco. Terim respondió a los parlamentarios con su chulería habitual: "Me gustan los récords. Siempre quiero establecer nuevos récords. En la Eurocopa quiero mejorar los resultados de Turquía. Se habla mucho sobre mi sueldo, incluso en el parlamento. ¿Les he preguntado yo cuánto cobran? En Turquía hay 550 diputados, pero sólo hay un Fatih Terim".

En cambio, los jugadores turcos están contentos con el entrenador y su sistema de juego funciona. "Nos trata como un padre. A mí me explica que juegue como sé, que cree en mi talento y que confía en mí. Tanto por sus cualidades técnicas, como por su capacidad para motivarnos tengo que decir que es el mejor entrenador que he tenido en mi vida", explicó recientemente el delantero Semi Sentürk. Sin duda, fueron los ánimos del "rey de la motivación" -como le llaman los jugadores a Terim- los que hicieron que Turquía consiguiese remontar los partidos contra Suiza, República Checa y Croacia que le han hecho llegar a las semifinales por primera vez en la historia.

La prensa turca continúa definiéndolo como un megalómano, un ultranacionalista, desesperante, entre otros bellos epítetos, pero los buenos resultados de Turquía en la presente Eurocopa han rodeado a Fatih Terim de una aureola de prestigio y han terminado por acallar las críticas. Así que el "Emperador" de Turquía continuará el juego como le gusta: rompiendo récords.

01 julio 2008

Retratos de la Eurocopa: Más sabe el diablo Rüstü por viejo que por portero (EFE - Futbolred)

Andrés Mourenza
Rüstü Reçber, el segundo portero de la selección turca, fue ayer uno de los artífices de la increíble victoria de Turquía ante Croacia al parar el cuarto penalti del conjunto ajedrezado, que dio el pase a las semifinales a la escuadra que dirige Fatih Terim. También fue culpa suya el gol de Croacia a falta de un minuto para el final de la prórroga cuando tras un choque en el área del turco Hakan Balta y el croata Srna, Rüstü salió de su portería a buscar la pelota. Modric fue mucho más rápido y colgó un balón que Klasnic remató de cabeza a puerta vacía. Pero, quizás, sin ese gol Turquía no hubiese hecho lo que viene haciendo desde su segundo partido -remontar partidos imposibles- y el gol de Semih en el último instante del tiempo de descuento de la prórroga no hubiese inyectado ánimos a los turcos y desmoralizado completamente a los croatas. Quizás de haberse llegado a los penaltis con 120 minutos de 0-0 éstos hubiesen resultado más igualados. Puras carambolas del destino. Durante todo el partido, la afición turca, reunida en los bares y cafés de todo el país, no ahorró críticas al ex barcelonista Rüstü, que sustituía al seguro meta Volkan Demirel expulsado en el encuentro con la República Checa por un feo empujón a Köller. "¡¿A dónde vas Rüstü?!" gritaban los seguidores turcos al televisor cada vez que el portero salía a destiempo y creaba ocasiones para Croacia. No había más remedio que contener la respiración en cada ataque y aferrarse al alivio de los cigarrillos o de pasar las cuentas del rosario musulmán, que durante los partidos de Turquía no es extraño compatibilizar con una buena dosis de cerveza. Pero igual que ocurrió en la eliminatoria de cuartos de final de la Liga de Campeones entre el Fenerbahçe y el Sevilla en la que Volkan hizo dos 'cantadas' pero se resarció parando otros tantos penaltis, Rüstü terminó convertido en héroe durante los tiros desde los 11 metros. Rüstü, como la actual selección de Turquía, es un portero impredecible: tras una primera mitad de la temporada lesionado, reapareció en la segunda y gracias a sus seguras actuaciones llevó al Besiktas al liderato de la Superliga turca y fue nombrado por el diario 'Milliyet' uno de los mejores porteros del momento. Pero a falta de pocos partidos, él y su equipo se hundieron y apenas consiguieron rescatar una tercera posición en el último partido del campeonato. En 1991 todos se sorprendieron cuando el actual seleccionador nacional de Turquía, Fatih Terim, señaló al tercer portero de un débil equipo como el Antalyaspor (de la segunda división) y dijo: "Algún día será el mejor portero turco de todos los tiempos". El joven futbolista, de 18 años, se llamaba Rüstü Reçber. Sin embargo, pronto comenzó su irregular carrera debido a las lesiones y poco antes de fichar por uno de los grandes del fútbol turco, el Besiktas, sufrió un grave accidente de tráfico que suspendió su traspaso. Pero el Fenerbahçe accedió a comprar al jugador y durante sus 10 años en el club de Estambul se convirtió en uno de los mejores porteros de Turquía. El clímax de su actuación llegó durante el Mundial de Fútbol de Corea y Japón en 2002, cuando fue elegido el segundo mejor portero del campeonato tras finalizar tercera la selección turca. Fue entonces cuando el FC Barcelona puso su atención en el guardameta turco y el recién elegido presidente culé, Joan Laporta, lo fichó como una gran estrella para su nuevo proyecto. Pero en la ciudad condal comenzó el declive de Rüstü y en los tan sólo seis partidos que disputó de azulgrana mostró una pobre actuación, por lo que dejó paso al joven Víctor Valdés. De vuelta a Turquía, Rüstü volvió a sufrir lesiones y también se vio desplazado de la meta del Fenerbahçe y la selección de Turquía por otro joven portero, Volkan Demirel, por lo que al inicio de la presente temporada decidió fichar por el Besiktas. Si la UEFA decide el próximo lunes desestimar el recurso interpuesto por la Federación de Fútbol de Turquía contra la sanción de dos partidos a Volkan, Rüstü volverá a defender la portería turca en la semifinal contra Alemania y el público turco quizás vuelva a sufrir con sus errores o a alegrarse de sus paradas en el último momento. Porque la experiencia de Rüstü, que con sus 35 años es el 'abuelo' de la selección turca, también es una de sus ventajas. Como dice el refrán: "Más sabe el diablo por viejo que por diablo"