08 mayo 2011

Nuevo fin de semana sangriento en Siria

Andrés Mourenza
Estambul
Ni la represión –que ya ha causado centenares de muertos–, ni la policía secreta, ni los llamamientos del Ministerio del Interior a que se quedaran en casa. Nada amedrentó ayer (viernes) a los sirios, que tomaron nuevamente las calles en la séptima semana de protestas contra el régimen de Bashar el Asad. Lo llamaron, acertadamente, Día del desafío . Al menos, hubo 26 muertos.
Los manifestantes sirios cortaron al tráfico avenidas, plazas y carreteras en una docena de ciudades, incluido el extrarradio de la capital, Damasco, al grito de «¡Abajo el régimen!» y «¡Dios es grande!».
Nuevamente, el régimen no tuvo piedad del clamor popular. La represión se centró en especial en Homs, donde las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes y, según la agencia Reuters, mataron a 15 personas. «Disparaban desde el suelo y desde los tejados de los edificios», explicó un testigo.
LA UNIVERSIDAD / Tras haberse retirado del centro de Deraa, cuna de la revuelta, que lleva más de una semana asediada por las tropas de Asad, los tanques tomaron el núcleo urbano de Homs, la tercera ciudad del país. Según la cadena Al Arabiya, los soldados también atacaron la universidad, pues, aunque antes fuesen centros de apoyo al régimen, también los universitarios han comenzado a tomar partido por los rebeldes.
En Hama, la ciudad bombardeada por el padre del actual presidente en 1982 causando entre 10.000 y 40.000 víctimas, también las protestas de ayer fueron reprimidas duramente y diversas agencias confirmaron al menos seis muertos. En Damasco, un número indeterminado de personas tuvieron que ser hospitalizadas por heridas de bala. También hubo víctimas mortales en Jabla, en el oeste del país.
Algunas noticias hablan de reclutas del Ejército pasándose a los rebeldes, pero debido al bloqueo informativo es difícil saber qué ocurre. Con todo, se trata de incidentes muy aislados pues el régimen continúa controlando, a través de su familia, las riendas de las Fuerzas Armadas.
Los 27 estados de la UE llegaron ayer a un acuerdo político para imponer a Siria un bloque de sanciones de congelación de bienes y veto de visado. Estas sanciones afectarán a 14 jerarcas del régimen sirio, pero no incluyen a Asad, a pesar de que varios países, como Francia, lo reclamaban. Los Veintisiete han optado por excluir al presidente de esas primeras sanciones para mantener abierta una línea de diálogo con el régimen, indicaron fuentes diplomáticas, informa Eliseo Oliveras .
Andrés Mourenza
Estambul
El Ejército sirio penetró ayer en la ciudad costera de Banias, una de las más activas en la revuelta contra el régimen de Bashar el Asad, y reprimió duramente a la población local, a la que el Gobierno acusa de proteger a «terroristas islamistas».
Esta semana, el Ejército sirio había enviado refuerzos a la zona para cercar esta localidad de 50.000 habitantes y donde los rebeldes controlan la mayor parte de los barrios sunís desde hace casi un mes.
Antes del alba, los tanques entraron al centro de la ciudad desde tres puntos diferentes, con apoyo de bombardeos marítimos y, según algunos testigos, lo hicieron acompañados de paramilitares de los barrios alauís, la minoría religiosa a la que pertenecen la familia del presidente Asad y la cúpula de las Fuerzas Armadas. Este hecho podría exacerbar el conflicto étnico en la diversa Siria, que ha permanecido larvado durante años.
CORTE DE COMUNICACIONES / En Banias, los militares bloquearon las comunicaciones, cortando la electricidad y las líneas telefónicas, lo que ha impedido que los opositores informasen al exterior.
Lo que sí trascendió es que durante la toma de la ciudad las tropas se encontraron con la resistencia de una manifestación de mujeres que exigía la liberación de los presos políticos. «Los miembros de las fuerzas de seguridad les pidieron que se retirasen y, cuando se negaron, abrieron fuego, matando a tres de ellas e hiriendo a otras cinco, que fueron hospitalizadas», explicó un activista a la agencia AFP.
Tras conocerse la muerte el viernes de 27 personas, EEUU dijo que tomará «medidas adicionales» contra Siria si sigue la represión. Mientras tanto, en Estambul el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pedía ayer a los líderes árabes que «escuchen las legítimas demandas de sus pueblos», especialmente a las mujeres. Asad parece hacer oídos sordos.

05 mayo 2011

Piden la liberación de 67 periodistas encarcelados en Turquía (EFE - El Periódico)

Varias importantes organizaciones internacionales de periodistas han exigido este martes en Estambul la liberación inmediata de los 67 periodistas encarcelados en Turquía. Y es que este es el país del mundo con el mayor número de comunicadores en prisión, por encima incluso de China e Irán.

Durante el congreso organizado en Estambul, con motivo este martes 3 de mayo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, los participantes solicitaron al Gobierno de Recep Tayyip Erdogan poner fin a la persecución de los trabajadores de los medios de comunicación.

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04 mayo 2011

Reacciones al asesinato de Bin Laden: Oriente Medio, entre la incertidumbre, la cautela y la esperanza (El Periódico)

Versión ampliada del artículo aparecido en El Periódico el día 3 de mayo
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Andrés Mourenza
Estambul
Igual que los dictadores de Oriente Medio, en los últimos años Osama Bin Laden se había convertido en una figura más del tablero mundial. Como encarnación absoluta del mal, ofrecía a los occidentales un símbolo seguro contra el que luchar. Ahora, igual que ha ocurrido con la progresiva caída de los primeros –los dictadores- víctima de las revueltas árabes, sin el líder de Al Qaeda se abre un periodo de incertidumbre en el gran Oriente Medio, aunque también de esperanzas.
Por tanto, es lógico hacer la pregunta que planteó ayer Irán ¿abandonará Estados Unidos la región ahora que ya ha logrado su objetivo de matar a Bin Laden? “EEUU y sus aliados no tienen más excusas para desplegar sus fuerzas en Oriente Medio bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast: “Esta muerte prueba que no era necesaria una guerra a gran escala para encargarse de una sola persona”. El presidente afgano, Hamid Karzai, acogió la muerte de Bin Laden de forma parecida: “Si las tropas internacionales son verdaderos aliados de los afganos, ahora deberían darse cuenta de que matar mujeres, niños y ancianos diariamente no era una buena idea”.
El gobierno de Kabul recibió con júbilo la noticia de la muerte de Bin Laden, pues esto demuestra que no era Afganistán el “paraíso de los terroristas” sino el vecino Pakistán, a pesar de que los miembros de Al Qaeda en Afganistán han jurado tomar represalias. También se mostró satisfecho el país que dirige Mahmud Ahmadineyad, que por shií es enemigo de Al Qaeda y ya hace 10 años planteó la posibilidad de cooperar con EEEUU en la lucha contra la red terrorista, cosa que George W. Bush rechazó.
En Indonesia, el país musulmán de mayor población y donde Al Qaeda ha golpeado varias veces, el gobierno felicitó a EEUU: “No se podía permitir que siguiese con vida, pues estaba extendiendo una peligrosa ideología por todo el mundo”, dijo un representante de la agencia antiterrorista. En Arabia Saudí, patria de Bin Laden, reinó la cautela pues es un secreto a voces que los saudíes han jugado a dos bandas: cooperando con EEUU en su “Guerra contra el Terrorismo” a la vez que financiaban grupos armados wahabíes.
Las autoridades de Somalia, un estado fallido con una presencia activa de Al Shabab, milicia que juró lealtad a Osama bin Laden, celebraron la muerte. El primer ministro somalí, Mohamed Abdulhani Farmajo, calificó al líder de Al Qaeda de «hombre ávido de masacre». Un portavoz iraquí dijo que el suceso era un «gran golpe para los miembros de Al Qaeda en Irak».
La mayor sorpresa llegó desde los territorios palestinos, donde la Autoridad Nacional Palestina consideró la noticia “buena para la causa pacifista”, pero, en cambio, Hamas condenó “el asesinato de un santo guerrero árabe”. Según algunos analistas este hecho tendría que ver con el intento de calmar a grupos salafistas que se han infiltrado en los últimos años en la Franja de Gaza y consideran a Hamas demasiado moderada.
Tel Aviv -que obviamente aplaudió la muerte de Bin Laden- puso en estado de alarma a su Ejército en la frontera con Líbano “ante posibles acciones militares tras la muerte del jefe de Al Qaeda”. Sin embargo, esto suena más bien a excusa ya que Israel y el grupo shií libanés Hezbollah llevan tiempo calentando motores para un nuevo asalto, que podría acelerarse por la inestable situación en Siria.
Aunque es muy pronto para saber qué efecto tendrá sobre Al Qaeda la muerte de Bin Laden, podría repercutir positivamente en las revueltas pro-democracia ya que muchos autócratas de Oriente Medio ya no podrán justificar sus regímenes basándose en la amenaza del terrorista saudí.
Con todo, la especificidad de la red, invita a no cantar victoria tan temprano pues, como afirmó un analista turco a la cadena NTV, “Al Qaeda no es una organización jerarquizada” y sus células en diferentes partes del mundo podrán seguir actuando autónomamente, como las diversas cabezas de la hidra.

03 mayo 2011

El cadáver de Bin Laden: Islamistas al mar (El Periódico)

A pesar de que en la religión islámica --y menos aún en el islam wahabí-- el culto a los "wali" u "hombres santos" no puede ser comparado al lugar que tiene en, pongamos, la religión católica, sí que es cierto que los hombres considerados santos son venerados en todo el orbe musulmán como intercesores ante Dios, según los ritos locales de cada comunidad.

Obviamente, Osama Bin Laden --cuya figura rechaza la inmensa mayoría de los musulmanes-- no estaba destinado a convertirse en un santo de la devoción de la Ummah, pero su eventual lugar de entierro podría haber sido un lugar donde elementos radicales podrían instalar su culto. Aparte de la humillación que puede suponer para los integristas el hecho de que el cadáver del líder de Al Qaeda sea arrojado al mar y no enterrado según los ritos islámicos --y la ira que podría desencadenar--, Washington buscaba con la desaparición del cadáver de Bin Laden lo mismo que hicieron hace 50 años los militares turcos, que se consideran los garantes del laicismo oficial de la República de Turquía.

Una noche de julio de 1960, apenas unos meses después de que el Ejército hubiese llevado a cabo su primer golpe de estado contra la democracia turca, el coronel Alparslan Türkes ordenó a sus hombres seguirle en una delicada misión. El objetivo era la tumba de Said Nursi, un importante teólogo musulmán conservador de origen kurdo, que había criticado duramente la deriva laicista tomada por el régimen de Mustafa Kemal Atatürk. Nursi había muerto semanas antes del golpe de Estado, no sin antes haber atraído a los islamistas turcos hacia el gobernante Partido Demócrata, contra el que se rebelaron los militares, por lo que Türkes y sus soldados deseaban impedir que el lugar donde sus restos reposaban se convirtiese en un lugar de veneración.

Circulan varios versiones sobre el modo en que el coronel se deshizo del cuerpo: hay quienes aseguran que simplemente trasladó el cuerpo a un cementerio de una localidad del oeste de Turquía, pero otros autores sostienen que, con el cadáver a cuestas, tomó un avión militar y arrojó el cuerpo de Nursi al mar Mediterráneo, cerca de la isla de Chipre.

Sin embargo, a los militares no les salió bien la jugada, ya que las ideas de Nursi --con cadáver o sin él-- siguieron influyendo en sus adeptos. La cofradía Nurcu --o seguidores de Nursi--, a lo largo de su historia, ha contado con numerosos e influyentes miembros. De hecho, el teólogo Fethullah Gülen, con gran influencia en el actual gobierno islamista moderado de Recep Tayyip Erdogan, procede de los Nurcu y su comunidad religiosa es comparada --por ideas y poder-- con el Opus Dei. Una cosa es deshacerse de un cuerpo sin vida, otra muy diferente, de unas ideas.

Asad desoye las sanciones y vuelve a bombardear a los civiles (El Periódico)

Andrés Mourenza
Estambul
Deraa amaneció ayer (sábado) bajo las bombas. Haciendo caso omiso a las nuevas sanciones internacionales, las fuerzas del presidente sirio, Bashar el Asad, atacaron con artillería pesada la cuna de la revuelta. “Estamos totalmente rodeados. Muchas casas han sido arrasadas. Desde hace 6 días no vemos una ambulancia. Mantenemos los cadáveres en camiones frigorífico, pero muchos otros están tirados en la calle”, explicó un testigo a la cadena Al Jazira.
Asediados por el ejército, sin agua ni electricidad y después de soportar la dura represión de las multitudinarias protestas del Viernes de la Ira –que en todo el país provocaron 62 muertos civiles y 7 de las fuerzas de seguridad-, los vecinos de la sureña Deraa quería ayer enterrar a sus muertos. Sin embargo, al menos 20 tanques y vehículos blindados, con apoyo de helicópteros, penetraron en la ciudad hasta el barrio antiguo, disparando a los rebeldes y asaltando la principal mezquita. Al menos 4 personas murieron, aunque se cree que podrían ser muchos más. Desde mediados de marzo, entre 550 y 600 personas han muerto en la represión de la revuelta.
También hubo noticias de varios centenares de soldados sirios pasándose al bando rebelde, aunque no pudieron ser confirmadas por observadores independientes. Otras fuentes aseguraron que ha habido movimiento de tropas hacia la ciudad costera de Banias y a Duma, a 15 kilómetros de Damasco.
En la capital, un grupo de 50 mujeres se manifestó ante el parlamento con pancartas que exigían al gobierno detener “las matanzas y los asedios”. 11 manifestantes fueron detenidas por la policía, informó AFP. Por otro lado, un centenar de afectos al régimen se manifestó contra Al Jazira acusándola de emitir “mentiras” sobre la situación en Siria y de estar a las órdenes de Israel.
El horror de la represión ha hecho escapar a Turquía a los primeros refugiados sirios. Un grupo de unas 500 personas se congregó en la frontera entre Siria y la provincia turca de Hatay exigiendo que se les dejase entrar al país, aunque finalmente el gobierno turco sólo ha aceptado a 252 de ellos. Visiblemente satisfechos, los refugiados fueron instalados en un campamento que la Media Luna Roja ha establecido con capacidad para 1.000 personas, en previsión de que la crisis humanitaria empeore.
Algunos de los que llegaron a Turquía ni siquiera tenían papeles: “A mi marido le prohibieron salir del país durante cinco años”, explicó su mujer, Serife, que vive en el lado turco de la frontera y esperaba a reunirse con él. “Delante de mi marido mataron a cuatro personas”, denunció la mujer.
El ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, explicó a la prensa que su gobierno “atenderá todas las necesidades de los refugiados hasta que haga falta”, aunque pidió a los sirios que no traten de cruzar la frontera. El gobierno turco se halla en una situación delicada pues mantiene buenas relaciones con Damasco y trata de mediar para suavizar la posición del gobierno de Asad.
En declaraciones a este diario, una fuente confidencial explicó que el ejército turco ha dado órdenes a sus tropas cercanas a la frontera siria de que estén alerta ante una eventual crisis y cargos militares turcos se han reunido con israelíes en los últimos días. Representantes del servicio de inteligencia turco (MIT) también se han entrevistado con el gobierno de Asad.
Sin embargo, desde Moscú le llegó ayer un apoyo a Asad. Rusia tachó de “inaceptable” la aprobación en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU del envío de una misión de investigación a Siria. El Ministerio de Exteriores ruso, en un comunicado, criticó que se utilice la ONU y los derechos humanos “para inmiscuirse en los asuntos internos de países soberanos”.

02 mayo 2011

1 de mayo: Medio millón de personas reivindican en Estambul los derechos de los trabajadores (EFE - El Nuevo Día)

Cerca de medio millón de personas se reunió hoy en la céntrica plaza de Taksim en Estambul para celebrar la fiesta del Primero de Mayo y reivindicar los derechos de los trabajadores, al igual que en otras urbes turcas.

Bajo el lema "Trabajo, Paz y Libertad", desde primeras horas de hoy miembros y simpatizantes de sindicatos de trabajadores y funcionarios, partidos de izquierdas, nacionalistas kurdos e incluso miembros del gobernante Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP, conservador), se reunieron en este simbólico lugar, donde las celebraciones del Primero de Mayo estuvieron prohibidas desde 1979. En 1977, mientras se reunía una manifestación de medio millón de personas, pistoleros apostados en los edificios que circundan la plaza de Taksim abrieron fuego contra la gente y provocaron una matanza de 34 personas. Dos años más tarde, el gobierno de la época, presionado por los militares, decidió prohibir las celebraciones en esa plaza, hasta que en la edición del pasado año se volvió a permitir. Por ello, los manifestantes recordaron este año a todos los trabajadores y manifestantes muertos durante las celebraciones de los Primero de Mayo y exigieron que se esclarezca la matanza de 1977, cuyos culpables nunca fueron detenidos.

La celebración estuvo presidida por la inmensa pancarta del "Obrero que rompe las cadenas" -que encabezaba las manifestaciones de la década de 1970- ya que por primera vez desde hace 34 años se dio permiso desplegarla. Otras grandes pancartas de unos diez metros de longitud que presidía la concentración exigían "Si no hay justicia y si continúa el desempleo, la voz, el poder y el gobierno deben ser del pueblo" y "La fuerza que cambiará el mundo es la clase obrera enarbolando el marxismo".

Los líderes sindicales y políticos, durante sus discursos, hicieron llamamientos a la hermandad entre los pueblos, para la solución pacífica del conflicto kurdo y exigieron mejoras laborales para los trabajadores. También recordaron que en Turquía, un país de unos 72 millones de habitantes, 3,5 millones de personas están oficialmente desempleadas, y elevaron las cifras reales a 5,2 millones de personas. Además, criticaron la pasividad el gobierno para facilitar la afiliación a los sindicatos y su polémica actuación ante los escándalos de copias en los exámenes de oposiciones, y denunciaron que cada seis minutos se produce un accidente laboral en Turquía.

Debido a que la plaza de Taksim es además un centro neurálgico del transporte en Estambul, el tráfico en un área de 10 kilómetros a la redonda hubo de ser cortado desde la mañana y hasta la tarde-noche de hoy. Con todo, las celebraciones obreras de Estambul transcurrieron sin incidentes reseñables por segundo año consecutivo, aunque no fue así en la capital, Ankara, donde grupos de jóvenes de diferente signo político protagonizaron una pelea. Tanto en Ankara como en Esmirna, la tercera ciudad del país, también se reunieron decenas de miles de personas para celebrar la Fiesta de los Trabajadores.

30 abril 2011

El Proyecto Loco de Erdogan: Estambul será una isla en 2023 (El Periódico)

Durante 2.500 años, reyes, emperadores y sultanes han querido dejar su huella en Estambul en forma de bellos palacios, fuertes murallas y elegantes mezquitas, considerando esta ciudad especial por su situación a caballo de los continentes europeo y asiático, separados por el estrecho del Bósforo. Sin embargo, ninguno se atrevió a modificar la topografía de Estambul. Erdogan sí: la convertirá en una isla.

Desde hace meses, la prensa turca especulaba con el llamado «Proyecto Loco» para Estambul, que el Gobierno islamista moderado de Recep Tayyip Erdogan mantenía en secreto. Ayer, en precampaña electoral, el primer ministro y exalcalde de Estambul hizo público el plan: construir «un segundo Bósforo» en la parte europea, de modo que la ciudad quede convertida en «una isla» custodiada por dos penínsulas.

El nuevo Bósforo estará situado unos 60 kilómetros al oeste del original y será un canal artificial entre el mar Negro y el de Mármara de entre 40 y 50 kilómetros de longitud, 150 metros de anchura y unos 25 metros de profundidad. El objetivo es descongestionar el Bósforo, por el que transitan unos 50.000 buques al año -buena parte de ellos petroleros-, lo que lo convierte en el segundo estrecho del mundo con más tráfico. En los últimos 50 años se han producido cerca de 500 accidentes, por lo que el nuevo Bósforo debería alejar ese peligro del centro de la ciudad, algo que contrasta con los planes para el Canal de Estambul, como será denominado. En sus orillas se edificarán centros de negocios, puertos marítimos, «el mayor aeropuerto de toda Turquía» y «nuevos y modernos» núcleos de población, según el primer ministro.

«Los canales de Panamá y Suez no podrán ni compararse al nuestro, será uno de los proyectos del siglo», afirmó Erdogan en un arranque de megalomanía. Los estudios de viabilidad se prolongarán durante dos años y la construcción otros 10, pues la intención es que esté listo para el año 2023, centenario de la proclamación de la República. La cadena NTV calculó el coste total del proyecto en 10.000 millones de dólares, que serán financiados por el Gobierno turco. «Es un precio elevado que provocará el endeudamiento del Estado. Será una carga para la población», criticó el presidente del Colegio de Arquitectos de Estambul, Eyüp Muhcu, en declaraciones a este diario. El arquitecto opinó que provocará daños irreversibles en el medioambiente -especialmente en los bosques y acuíferos al norte de Estambul- y en su habitabilidad.

Ciudades en los extremos

El «Proyecto Loco» de Erdogan llega solo unas semanas después de que él mismo anunciase su intención de aligerar el tamaño de Estambul fundando dos nuevas localidades en cada extremo de la ciudad, que tomarán parte de los 15 millones de habitantes de la megalópolis. Pero, según Muhcu, estas medidas tendrán el efecto contrario ya que «atraerán a más gente» y elevarán la población de Estambul y sus alrededores a los 20 o 30 millones de personas, «muy por encima de su capacidad».

«Lo que hace única a Estambul es ser una ciudad en dos continentes. Por eso es Patrimonio Mundial de la Humanidad. Con estos nuevos proyectos se borrará su identidad», denunció Muhcu. El líder de la oposición, el socialdemócrata Kemal Kiliçdaroglu, también fue duro: «Lo que necesita Estambul no son proyectos locos, sino proyectos humanos».

Erdogan parece no conformarse con ganar las próximas elecciones -algo que muchos dan por seguro- y, después de ellas, ser elegido presidente tal y como planea. Parece que, con sus proyectos locos, desea estampar sobre Turquía y sobre Estambul su sello de nuevo sultán.

24 abril 2011

La estrategia de OTAN en Libia se diseña en un búnker a 50 metros bajo tierra (EFE - El Norte de Castilla)

Andrés Mourenza
Esmirna (Turquía)
Desde un búnker situado a unos 50 metros bajo tierra y fuertemente protegido, la OTAN elabora cerca de la ciudad turca de Esmirna, a orillas del Mar Egeo, la estrategia aérea de la operación 'Protector Unificado' en Libia.
Al búnker, construido en 1969 en plena Guerra Fría, se accede a través de una garganta entre montañas guardada por alambre de espino y barricadas de sacos terreros.
En el kilométrico túnel que se adentra en la montaña resuena el eco de los pasos -top, top, top- sólo interrumpido por la voz metálica de los anuncios por megafonía. Lo llaman "el túnel de los susurros", pues por muy bajo que hable, un oficial al otro extremo podría escuchar toda la conversación.
Giramos a la derecha y el túnel se estrecha. El pasillo ahora asemeja al de un submarino, con sus camarotes a cada lado, identificados por carteles: Túnel de Evacuación, Depósito de la Comida Echada a Perder, Barbero... Entre 400 y 500 militares trabajan para la OTAN en Esmirna, tanto en el cuartel situado en el centro de la ciudad, como en este búnker, adonde se desplaza el mando en tiempos de 'guerra'. Pero el número exacto de personal no puede saberse: "Es información confidencial", justifica un militar. Los oficiales hacen turnos de hasta 14 horas en el búnker e incluso a veces deben pasar toda la noche, si la situación lo requiere.
Llegamos a la sala de reuniones. A partir de ahí no se puede pasar: una luz roja señala el inicio de otra zona en la que la OTAN elabora, en el más absoluto secreto, la estrategia aérea de sus ataques sobre Libia.
¿Por qué en Turquía?
Pero, ¿por qué en Turquía, uno de los países que más reparos ha puesto al ataque a Libia? Al principio, cuando la operación estaba en manos del Reino Unido y Francia, Ankara temió "perder influencia sobre la situación" y presionó para que la OTAN se hiciese cargo porque "era la única manera de tener voz y voto", opina el profesor de Relaciones Internacionales Alper Kaliber, de la Universidad Yasar de Esmirna.
Casualmente, el mando rotatorio de las Fuerzas Aéreas de la OTAN recaía -y así se mantendrá hasta junio- en el cuartel de Esmirna. "Incluso cuando estaba en el ejército, no entendía muy bien cómo funcionaba la OTAN", reconoce un oficial del búnker.
Según explica el jefe de Estrategia, el británico Mike Rafferty, todo empieza en Bruselas: allá el secretario general, el danés Anders Fogh Rasmussen, junto a la asamblea de embajadores de los países socios, toma las decisiones políticas. "Éstas se comunican al Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa, el estadounidense James Stavridis, en Mons (Bélgica), quien traduce las directivas políticas en pautas militares", relata.
Las órdenes se comunican al general canadiense Charles Bouchard, jefe de operaciones sobre Libia en el Comando Conjunto de la OTAN en Nápoles (Italia), del que dependen el Comando Marítimo Aliado, también en Nápoles, -que en la operación de Libia se encarga de la estrategia naval del embargo de armas- y el Mando Aéreo Aliado en Esmirna. "Aquí establecemos la táctica de la campaña aérea y tenemos planes para las siguientes 72 horas", dice Rafferty. Después, la estrategia se envía a la base de Poggio-Renatico (Italia) desde donde se dan las órdenes de despegar a los aviones situados en 16 bases de toda Europa.
Cadena de mando
Algunos han criticado que al traspasar el mando de la coalición anglo-francesa a la OTAN se ha perdido rapidez de actuación al alargarse la cadena de mando, algo que niega el Jefe de Estrategia. "Tenemos una serie de sistemas de comunicación, por ejemplo un Internet secreto, que permite la comunicación a toda velocidad a través de la cadena de mando", asegura.
"Además, en Poggio tienen control dinámico sobre los aviones. Por ejemplo, si un avión está sobrevolando un área y recibimos información de que los civiles están siendo atacados en otra área, se le encarga inmediatamente que acuda a la nueva zona", explica.
Con la información de inteligencia que recogen los aviones de la OTAN -que ya han realizado más de 3.000 vuelos de reconocimiento- se establece, además, donde se encuentran las armas pesadas para poder "neutralizarlas".
"El mayor problema en Libia es que no estamos sobre el terreno, debido a la ambigüedad del mandato de Naciones Unidas, y tenemos que confiar en lo que conseguimos a través de nuestras fuentes de inteligencia, mayormente aéreas", se lamenta el alemán Gregor Brehm, del Equipo de Operaciones Aéreas.
En el búnker horadado en esta montaña turca nadie se atreve a pronosticar cuándo las bombas dejarán de caer sobre Libia, ni cuándo se logrará detener los ataques del coronel Muamar el Gadafi. Pero el consejero político Anthony Stroup avisa: "No lo olvidéis, nosotros somos los buenos".

23 abril 2011

La OTAN asegura que su misión es un éxito y promete ayudar a Misrata (EFE - La Tercera de Chile)

La OTAN considera de momento "un éxito" su operación en Libia y asegura que "hace todo lo posible" por ayudar a los civiles en Misrata, la ciudad asediada desde hace semanas por las fuerzas leales al coronel Muammar el Gaddafi. "La muestra de que tenemos éxito es que Gaddafi ha cambiado de táctica y ahora está dispersando a sus fuerzas y escondiéndolas", aseguró hoy a Efe el oficial Mike Rafferty, jefe de Estrategia en el Cuartel General de la OTAN en Esmirna (Turquía), desde donde se diseña la operación "Protector Unificado" en Libia.
"Gaddafi ya no tiene la libertad de maniobras que tenía antes (de la intervención aliada) y, por tanto, estamos salvando vidas", agregó el militar británico. "Gaddafi estaba utilizando bombardeos aéreos contra la población e incluso bombas de racimo. Por tanto, las cosas han mejorado gracias a la intervención", dijo por su parte, Gregor Brehm, otro militar responsable del Equipo de Operaciones Aéreas de la OTAN. "Nuestro objetivo es que haya cero bajas civiles por día", precisó este oficial alemán.
Sin embargo, la OTAN ha sido duramente criticada por los rebeldes, quienes denuncian que ha abandonado a su suerte a la población de Misrata, a la que -según testigos consultados por Efe- Gaddafi está bombardeando incluso con artillería antiaérea. "El cambio de táctica de Gadafi nos hace más difícil detectar la artillería pesada que utiliza para atacar a los civiles", se justificó Rafferty, quien aseguró que la Alianza "está tratando de salvar a la gente de Misrata". "El problema es que, en este caso, estamos hablando de combates urbanos y, si atacas en esta situación, hay posibilidades de dañar a la misma población que quieres salvar", explicó.
En cambio, desde el bando pro-gubernamental denuncian que "civiles mueren cada día víctima de los bombardeos de la OTAN" y que se está destruyendo "infraestructura civil", según dijo el viceministro de Exteriores libio, Jaled Kalim, en declaraciones al semanario turco 'Aydinlik'. Los oficiales de la OTAN niegan este extremo y aseguran que las fuerzas de Gaddafi no están respetando las reglas de combate, puesto que utilizan escudos humanos para proteger su artillería pesada y la emplazan en "mezquitas, escuelas y hospitales". "Esto no quiere decir que logren así quedar completamente inmunes, pero significa que tardamos más tiempo en dilucidar cómo llevar a cabo el ataque", manifestó el jefe de Estrategia.
Los rebeldes heridos procedentes de Misrata que han sido evacuados a Turquía exigieron, en entrevista con Efe, que la OTAN y la comunidad internacional actúen de forma contundente contra las fuerzas del coronel Gaddafi. Por el momento, los cazas de la OTAN han realizado 3.148 misiones de reconocimiento y 1.311 de ataque, lo que, según la Alianza ha permitido "reducir la capacidad de Gadafi para dañar a los civiles". Con todo, Anthony Stroup, asesor político de la OTAN, reconoce que la situación en Misrata es "diferente" de la que se han encontrado en zonas desérticas, por lo que supone "un gran desafío" para la operación, "sobre todo desde el punto de vista de los daños colaterales".
Otro de los desafíos a los que se enfrenta la Alianza en Libia, apunta el coronel español Carlos Hernando, es el eventual aprovechamiento de la inestabilidad por parte de la red terrorista "Al Qaeda". "Sabemos por experiencia que los extremistas pueden sacar ventaja de la inestabilidad y trabajamos todo lo que podemos para evitar que esto ocurra", dijo Hernando. De hecho, diversas fuentes han apuntado a la presencia de combatientes salafistas en la zona controlada por los rebeldes libios, especialmente en Derna, tal y como denunciaba al inicio de la contienda el gobierno libio.
"Lo que están haciendo los servicios de inteligencia occidentales es enviar agentes a Bengasi para fabricar mentiras y reforzar la presencia de Al Qaeda", aseguró Kalim a la revista turca. Esta conexión puede resultar quizás exagerada, pero lo cierto es que, esta semana, Francia, Gran Bretaña e Italia anunciaron que enviarán enlaces militares a Libia para ayudar a los rebeldes en tareas logísticas. "Es una decisión de socios de la Alianza a nivel nacional que han interpretado que las resoluciones de la ONU les permiten hacerlo. Se trata de una decisión fuera de la OTAN, pero obviamente hay una coordinación a nivel político en Bruselas", dijo Stroup.
Sobre el posible final de la operación aliada, el asesor político dijo que "es imposible de predecir". En todo caso, garantizó que la OTAN "seguirá presionando" a Gaddafi para que cumpla los criterios indicados por la ONU: el fin de los ataques a civiles; la retirada del ejército a sus cuarteles y la apertura del país a la ayuda humanitaria. "Como dijo el secretario general de la OTAN, (Anders Fogh) Rasmussen, la operación militar no basta para solucionar esta crisis, es necesaria una solución política y diplomática. Nosotros somos sólo una parte del proceso", concluyó.

22 abril 2011

Los herederos del cosmopolitismo otomano celebran su Pascua en Turquía (EFE - TeleCinco)

La llegada de la Semana Santa marca una fecha importante para la minoría levantina -europeos mayormente católicos presentes en Turquía desde la época del Imperio Otomano- que, a través de ritos religiosos, trata de reforzar sus lazos comunitarios.
En la catedral de Saint John oficia la misa de Miércoles Santo el arzobispo de Esmirna, Ruggero Franceschini, ante decenas de personas que rezan a Dios llamándolo cada uno en su lengua: Dio, Dieu, God, Allah. Las familias se reúnen para conmemorar la Pascua y se venden huevos pintados a mano y unas galletas de tradición griega llamadas 'çoreka'. También se representa el Vía Crucis, pero siempre dentro del templo ya que la laica República de Turquía restringe las manifestaciones públicas de religiosidad al mínimo. "Somos pocos fieles, pero durante la Semana Santa, las iglesias se llenan", explica Guido Zalloni, cuyos antepasados llegaron a Esmirna a comienzos del siglo XIX para echar raíces.
Tras varias capitulaciones firmadas por el extinto Imperio Otomano con los poderes europeos, los ciudadanos de esos países comenzaron a establecer sus negocios en Turquía a partir del siglo XVII sin necesidad de pagar impuestos. "Finalmente hicieron su hogar de este lugar, con el que nos identificamos más que con ningún otro país", explica Andrew Simes, un joven de origen anglo-italiano que trabaja por conservar la herencia levantina de Esmirna. La presencia de su familia en Anatolia se remonta a la huida de los cruzados de Tierra Santa tras la caída del Reino de Jerusalén. "El problema es que vivimos en el pasado, en la vieja Esmirna, cuando era una de las ciudades más cosmopolitas del mundo", admite. "Era como una pequeña Unión Europea. En menos de una hora podías pasear por siete barrios y viajar a un país diferente, con su arquitectura y su cocina típicas", relata Simes.
En 1919, los griegos desembarcaron en Esmirna con el objetivo de conquistar todo Asia Menor, pero los turcos recuperaron la ciudad en 1922 y expulsaron a los griegos, tanto a los invasores como a la comunidad que ya vivía allí antes de la guerra y Esmirna se hizo más turca, más laica y más nacionalista. "El Imperio Otomano era muy tolerante, pero la República inyectó el nacionalismo en la sociedad turca para darle un mayor sentimiento de comunidad. Eso creó un ambiente menos tolerante y los levantinos comenzaron a abandonar el país", explica Simes. En 1922, el número de levantinos en Esmirna superaba los 30.000, pero ahora sólo quedan entre 1.000 y 1.500 personas de ese origen.
Algunos han mantenido su nacionalidad, a pesar de haber nacido, crecido y envejecido en Esmirna, como el maltés Roland Richichi. "Mi padre me dijo 'Nunca cambies dos cosas: tu religión y tu nacionalidad, porque estamos orgullosos de ser malteses y católicos'", recuerda este levantino, que siempre lleva al cuello la Cruz de la Orden Malta, "como debe hacer cada hombre maltés".
Los levantinos que quedan en Esmirna, junto a los judíos sefardíes, son el último vestigio de su pasado cosmopolita, como atestigua su poliglotismo, pues entre ellos se comunican lo mismo en turco que en francés, italiano o inglés, sembrando sus conversaciones de términos griegos y españoles. Por eso, Richichi opina que "Esmirna es la ciudad más europea de Turquía".
Sus relaciones con los vecinos musulmanes son "buenas", agrega Zalloni, aunque no tanto con el Estado turco, ya que la Iglesia de Roma está en un limbo legal al no aceptar incorporarse al sistema de fundaciones bajo el que funcionan otras comunidades cristianas. "Sólo en los últimos diez años, los turcos han comenzado a redescubrir a los levantinos como una comunidad que ha contribuido al desarrollo de Turquía. El problema es que quizás sea demasiado tarde, pues ya quedamos muy pocos. Probablemente no haya futuro para esta comunidad. Sólo espero que seamos bien recordados", se lamenta Simes.
Con todo, la presencia levantina se nota en Esmirna, sobre todo en el barrio de Alsancak, donde hay 7 iglesias y una sola mezquita. El paseo marítimo se llama "Kordon", que viene del francés, y antes se denominaba con la palabra italiana "Bellavista", pues, cuando las levantinas acudían en traje de baño al mar, los griegos y turcos de la ciudad -que consideraban impensable que una mujer vistiese de esa guisa- se apostaban a admirar el panorama. "Nosotros construimos el ferrocarril, impulsamos la industria y establecimos los primeros clubes deportivos de la ciudad", recuerda Richichi.
Ser levantino significa no ser del todo de ningún sitio y, al mismo tiempo, de todos ellos, tal y como constata Simes: "Tenemos una visión del mundo más abierta, aunque allá adonde vayamos seremos siempre una minoría".

21 abril 2011

Los rebeldes libios heridos tratan de superar en Turquía el horror de la guerra (EFE - Euronews)

Andrés Mourenza
Esmirna
Turquía está liderando la ayuda humanitaria a Libia y, desde el inicio de la contienda, ha acogido a centenares de heridos del bando rebelde, que tratan de superar los traumas de la guerra.
La noche del 5 de abril llegaron al puerto de Çesme 321 heridos libios acompañados de un centenar de familiares, a bordo del transbordador Ankara, que los había rescatado, no sin dificultad, de Bengasi y, especialmente de Misrata, la ciudad sitiada desde hace semanas por las fuerzas del líder Muamar el Gadafi.
En declaraciones a Efe varios heridos relataron algunas de sus duras vivencias que se agravaron cuando los hospitales de Misrata, completamente saturados, no daban a basto con los heridos, y para ser operado de una rotura de hueso, había que esperar días. “Los doctores nos dijeron que había un barco turco que venía a ayudarnos”, rememoró Mustafa, uno de los heridos.
Pero no era tan fácil. Las vías desde el hospital hasta el puerto estaban controladas desde las alturas por francotiradores leales al coronel Gadafi. Las fuerzas pro-gubernamentales bombardeaban la ciudad con artillería pesada. Y los turcos tuvieron que hacer uso de toda su presión diplomática -y del apoyo de varias fragatas- para lograr que el transbordador turco pudiera atracar.
Mustafa consiguió que un “hermano” lo transportase en su automóvil, desafiando todos los peligros, hasta el barco de la salvación. “En Misrata todos somos hermanos. Por eso puedes pedir estos favores a la gente. También por eso estamos muy unidos y nos levantamos todos contra Gadafi”, afirma.
“Desde el primer día en las protestas, estuve allí. El ejército tenía armas de alta precisión, nosotros sólo piedras”, explica, por su parte, Abulá Reyyep, quien regentaba un negocio en Misrata, donde ha visto morir a “ancianos, niños y mujeres”. Mientras conducía en esa ciudad libia, su coche fue acribillado por los francotirados, pero Reyyep tuvo cierta suerte: “sólo” le alcanzaron el tobillo, que quedó destrozado. “Nuestros coches no son alemanes, son mierdas chinas”, apunta con una media sonrisa un compañero suyo.
Mohamed El Gilip, de 25 años, se hubiese graduado este año como ingeniero de no haber sido por la guerra. Pero estalló la revuelta y él se unió a ella. Un día, en una de las manifestaciones, un tanque del Ejército libio disparó contra su grupo. “Mis amigos murieron. Yo, después de un mes de curaciones, aún tengo heridas. Pero estoy vivo, gracias a Dios”, asegura.
Ahora, El Gilip, Reyyep y sus compañeros han dejado atrás los misiles, la sangre y la muerte, y reposan a orillas del Mar Egeo, en el Hospital Estatal de Urla, situado en un islote del golfo de Esmirna.
Palmeras, pinos, agua turquesa. Sólo el ulular del viento a través de los árboles perturba la tranquilidad del lugar. “Una de las razones para traerlos aquí es que puedan recuperarse de los traumas sufridos”, explica el director del sanatorio, el turco Cengiz Sandikli.
En el hospital de Urla recibieron a 76 heridos libios y el resto fue repartido a otros hospitales de Esmirna. “La mayoría tenían heridas de bala, algunos habían perdido las extremidades o parte de ellas”, explica Ugur Arikan, cirujano que ha coordinado las operaciones a los heridos. Aquellos que se han recuperado ya, han sido devueltos a Libia por vuelos o barcos fletados por el Gobierno turco.
“Con esta operación, Turquía intenta proyectar una buena imagen en Oriente Medio y el norte de África, y que su alianza con la OTAN no repercuta en sus relaciones con estos países”, opina Aylin Güney, jefa del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Yasar de Esmirna. De hecho, Turquía tiene inversiones millonarias en Libia, con más de 200 empresas presentes, y, antes de la guerra, más de 25.000 turcos residían en el país norteafricano.
Sin embargo, ahora, desde Turquía, los heridos no han logrado establecer comunicación con Libia. “Las líneas están cortadas en Misrata”, se queja uno de ellos. Desconocen el estado de sus familias y no cejan de reclamar la intervención de la “comunidad internacional y la OTAN” para frenar a las fuerzas de Gadafi. “Con la ayuda de Dios, venceremos”, dice Reyyep, mientras agita la bandera de los rebeldes libios.
“Cuando esté recuperado regresaré a Libia. Si hace falta iré nadando, pero regresaré para ayudar a mis hermanos a defenderse”, afirma El Gilip.

19 abril 2011

Golpe a las elecciones: Importantes candidatos kurdos y el partido izquierdista ÖDP no podrán presentarse

La Comisión Electoral Suprema (YSK) de Turquía anunció hoy que no podrán presentarse a las elecciones legislativas de junio importantes candidatos kurdos, entre ellos Leyla Zana, a la que el Parlamento Europeo concedió en 1995 el Premio Sajarov de Derechos Humanos. Según la televisión CNN-Türk, la YSK eliminó a doce aspirantes independientes a los comicios del 12 de junio, alegando que las condenas que han cumplido por diversos casos "afectan a sus competencias como candidatos".

De ellos, siete han sido apoyados por la principal formación nacionalista kurda de Turquía, el Partido de la Paz y la Democracia (BDP). El BDP se presenta a los comicios con candidatos independientes, ya que estima que de otra forma no podría entrar en el Parlamento. La ley exige un umbral del 10 por ciento de los votos a nivel nacional para que un partido entre en la cámara y el techo electoral del partido kurdo se halla en torno al 6 por ciento. Los aspirantes independientes que son vetados, al contrario de aquellos que se presentan por listas de partido, no pueden ser sustituidos, lo que reducirá las posibilidades de que el BDP consiga un número importante de escaños.

La decisión ha sido acogida con sorpresa por los medios del país, ya que entre los candidatos eliminados se encuentran también Gültan Kisanak y Sabahat Tüncel, que ejercen de diputadas en el Parlamento. El paso por la cárcel de Kisanak, que es considerada miembro de la facción más moderada del BDP, se limita a entre 1980 y 1982, durante la Junta Militar, cuando cientos de políticos (incluidos muchos de los actuales parlamentarios) estuvieron en prisión. Tüncel se presentó a los pasados comicios generales de 2007 desde la cárcel, donde cumplía condena por sus supuestos lazos con el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y, tras su elección, hubo de ser liberada gracias a la inmunidad parlamentaria que le concede su acta de diputada.

En estas elecciones, el BDP ha presentado a media docena de candidatos que se encuentran actualmente en prisión. Otros partidos han designado a aspirantes en la cárcel, la mayoría acusados de pertenencia a la presunta red golpista "Ergenekon", a los que la YSK no ha presentado reparos.

En 1994, Leyla Zana fue arrestada y acusada de pertenecer al PKK, tras serle levantada la inmunidad parlamentaria, junto a otros diputados kurdos, entre ellos Hatip Dicle, que también fue vetado hoy por la comisión electoral. Zana estuvo diez años encarcelada y fue reconocida como prisionera de conciencia por Amnistía Internacional. Tras su salida de prisión en 2004, gracias en buena parte a la presión de la Unión Europea (UE) y las sentencias del Tribunal de Estrasburgo, contribuyó a la refundación del movimiento nacionalista kurdo, que ahora tiene una veintena de diputados en el Parlamento de Ankara. Desde entonces, Zana ha sido acusada en varias ocasiones de apología del terrorismo por diversos discursos, como el que dio en 2008 en Diyarbakir, en el que dijo: "Los kurdos tiene tres líderes: (el presidente de Irak) Yalal Talabani, (el presidente del Kurdistán iraquí) Masud Barzani y (el líder del PKK) Abdullah Öcalan".

En declaraciones a la cadena NTV, la exdiputada nacionalista kurda Aysel Tugluk criticó la decisión de la comisión electoral y alertó de que "impedirá" la consecución de una "solución política" al conflicto kurdo, que se ha cobrado 45.000 vidas desde 1984. Selahattin Demirtas, uno de los dirigentes del BDP, anunció que su partido recurrirá esta decisión ante los tribunales y que, si no se soluciona el problema, boicoteará las elecciones, pues las considerará "no democráticas".

La Comisión Electoral Suprema (YSK) de Turquía ha prohibido presentarse a las elecciones generales del próximo 12 de junio al izquierdista Partido de la Libertad y la Solidaridad (ÖDP), informó hoy la cadena CNN-Türk.

El ÖDP turco está afiliado al Partido de la Izquierda Europea (PIE), con 16 escaños en el Parlamento Europeo, aunque en Turquía tiene un apoyo electoral reducido, en torno al uno por ciento. Según la web del periódico "Gerçek Gündem", el veto a la formación izquierdista tendría que ver con cuestiones administrativas, aunque la YSK tiene previsto ofrecer mañana más información sobre la exclusión de este partido.

Pocas horas antes de conocerse la prohibición del ÖDP, se supo que la comisión electoral había anunciado el veto a doce candidatos independientes, siete de ellos apoyados por la principal formación nacionalista kurda, el Partido de la Paz y la Democracia (BDP). Entre los aspirantes vetados se encuentra la Premio Sajarov de Derechos Humanos Leyla Zana. Tanto la eliminación de los candidatos kurdos como la del ÖDP ha provocado sorpresa en los medios de comunicación turcos. La mayoría de analistas considera que el Gobierno debe actuar para impedir que las cosas vayan a mayores, ya que el BDP -cuarto mayor partido del país- ha anunciado que boicoteará las elecciones en caso de que no se le permita presentar a todos sus aspirantes.

18 abril 2011

Los organizadores de la Flota de la Libertad II se preparan para salir hacia Gaza a partir de finales de mayo (EFE - Abc.es)

Andrés Mourenza Estambul
Los organizadores de la segunda "Flotilla de la Libertad" ultiman sus preparativos para salir rumbo a la franja de Gaza previsiblemente a finales de mayo, aseguró hoy en Estambul uno de sus responsables, el activista pro palestino Manuel Tapial. Apenas queda mes y medio para el primer aniversario del asalto israelí a la primera "Flotilla" durante la que murieron nueve personas de origen turco el 31 de mayo del año 2010. "La fecha en que saldrá (la nueva flota) aún no es definitiva. Lo que está claro es que todos los barcos estarán listos para partir la última semana de mayo", dijo Tapial en declaraciones a Efe.
Lo que ya es seguro es que la nueva "flotilla" será mucho mayor que la del año pasado, ya que esta vez estará formada por entre 12 y 15 barcos, cuatro o cinco irán cargados de ayuda humanitaria y en el resto viajarán unos mil pasajeros. "El objetivo es que la ayuda humanitaria lleve la suficiente escolta con representantes de nuestras sociedades como para que Israel se lo piense dos veces antes de atacar", explica Tapial, quien estuvo en la primera flota el año pasado. Si el pasado año sólo hubo tres representantes españoles en la flota, formada principalmente por activistas turcos, en esta ocasión España dispondrá de su propio barco, en el que viajarán entre 30 y 50 personas, entre ellas, algunos eurodiputados y parlamentarios regionales, artistas y periodistas. "Más de 200 organizaciones apoyan la iniciativa: entre ellos los principales sindicatos, asociaciones de maestros y de estudiantes y ONGs", asegura Tapial. El buque español partirá de Barcelona, Valencia o Málaga.
Israel, que junto a Egipto mantiene Gaza bajo un bloqueo naval desde junio de 2007, ha exigido que no haya una segunda 'flotilla' alegando que la ayuda humanitaria a Gaza puede entrar por tierra. El gobierno israelí justifica el bloqueo con el lanzamiento de cohetes contra su territorio por parte de fracciones palestinas del movimiento Hamás, que controla en la franja desde 2006. "La cuestión es que Israel no tiene soberanía sobre las costas de Gaza, por tanto no reconocemos el derecho de Israel a establecer un bloqueo que es ilegal, como han señalado la ONU", recuerda Tapial.
"Nosotros estamos dispuestos a que la ONU supervise nuestros barcos. También queremos que, en el caso del barco español, sea supervisado por políticos y periodistas de nuestro país", dice. Israel había acusado a la anterior flotilla de querer transportar armas a Gaza, algo que nunca ha logrado probar.
Los israelíes han tratado de presionar a Turquía para que detenga una nueva flotilla, ya que una de las principales asociaciones organizadoras es la organización islámica IHH. El Gobierno turco todavía no se ha pronunciado públicamente, ya que se desconoce el efecto que tendría un nuevo encontronazo diplomático con Israel sobre las elecciones generales que se disputarán en el país eurasiático el próximo 12 de junio. IHH es cercana al islamista Partido de la Felicidad (SP) que compite por el voto conservador con el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), del primer ministro Recep Tayyip Erdogan. Sólo el principal partido de la oposición, el laico CHP, se ha decantado públicamente por suspender una nueva flotilla. "Tengo al gobierno turco por un gobierno democrático, que respeta la legalidad. No me lo imagino secuestrando un barco. Tampoco creo que España trate de detener nuestra iniciativa", dice Tapial.
Según el activista español, la operación diplomática de Israel para detener la flotilla "no está dando resultado", por lo que podría estar planteándose dejarla pasar a Gaza. Otras informaciones indican que el ejército israelí se prepara para un nuevo abordaje, por lo que los activistas han realizado entrenamientos de resistencia no violenta, reconoce Tapial. En todo caso, el activista español asegura que "la mejor prevención para evitar muertes es que los gobiernos presionen a Israel para que cumpla la ley internacional. Nosotros no tenemos ningún afán de morir", concluye.

16 abril 2011

Crónica desde Sofía (Bulgaria): La 'chalga' no muere (El Periódico)

El techo de la discoteca Versai podría parecer un trabajo de taracea de cualquier maestro artesano del próximo Oriente, sólo que, en lugar de maderas, mármoles y piedras preciosas, es puro plástico: plástico negro, plástico plateado, luces de plástico. Todo está diseñado para brillar.
Las camareras pasean su esbeltez y sus encantos al otro lado de la barra, en la que es prácticamente imposible hacerse con un hueco si no se ha pedido con antelación, a pesar de que se trata de las butacas menos solicitadas de este teatro del noctambulismo. Las mesas de pie y especialmente los grandes sofás con capacidad para una decena de invitados están reservados incluso una semana antes. Cada mesa está presidida por una botella de whisky con su cubitera lista para la llegada de los clientes. Aquí no se pide el alcohol por vasos, en la noche de la Bulgaria del mercado libre no sólo hay que beber, sino también hacer ostentación de lo que se bebe. Por eso, junto a los anuncios de la próxima artista despampanante que va a actuar en el local, brillan las ofertas de los próximos días: “Compra tu botella de whisky por 50 euros y te regalamos cuatro bebidas energéticas”. Así son los clubes nocturnos donde se divierte la nueva clase adinerada de Sofía y cuyo hilo musical es invariablemente la chalga.
“Tigre, tigre, ¿tienes la pasta? / Si tienes la pasta, tendrás chicas bonitas / Tigre, tigre, ¿no tienes la pasta? / Si no tienes la pasta, sólo abuelitas”. Letras muy básicas acerca del sexo y el dinero fácil, pechos de silicona, bellas mujeres sobre coches de lujo, son los ingredientes de este tipo de música que bien podría considerarse una versión balcánica del reguetón que triunfa en los países hispanos y EEUU. Con todo, la chalga se remonta a tradiciones más antiguas.
En su origen, los chalgadzhia (chalgueros) eran músicos sin cualidades para el solfeo, pero gran habilidad para tocar los ritmos populares en bodas y festejos. De ahí que las melodías, muy repetitivas, mezclen sonidos turcos, gitanos, árabes y judíos. Durante el periodo comunista, la chalga fue restringida al considerarse una música degenerada y propia de gente de poca cultura, pero, tras la caída del Telón de Acero, Bulgaria vivió una explosión de chalga que, mezclada con pop y techno, inundó los canales de televisión y radio.
Hay quienes critican sus letras machistas, el aspecto de “actriz porno” de sus cantantes y la vulgaridad que rodea el ambiente de la chalga. Aún más preocupante es su relación con el crimen organizado, pues los nuevos ricos que han medrado a través de asociaciones mafiosas gustan de asistir a este tipo de garitos. Pero lo cierto es que su ritmo triunfa en Bulgaria. Y ahora que esta música ha ascendido desde la clase baja hasta los selectos clubes de la elite, todos prefieren denominar popfolk. Queda mucho más fino.
Quizás se deba a que entre sus seguidores se cuenta -aseguran algunos búlgaros- el primer ministro, Boyko Borisov, ex guardaespaldas de uno de los últimos líderes comunistas y del rey-político Simeón II. La oposición no ha tardado en echárselo en cara: “Borisov quiere una población vulgar, callada y obediente, que sólo escuche chalga y vea Gran Hermano”.

15 abril 2011

El reino del terror de Asad (El Periódico)

Riad ash-Shaqfi es un anciano de barba blanca y modales exquisitos, recién elegido secretario general de los Hermanos Musulmanes sirios. Como muchos otros de los 250.000 exiliados sirios, hace 30 años que no puede volver a su país, del que escapó durante el peor periodo de represión del régimen baazista, entre 1979 y 1982, cuando hasta 40.000 personas fueron asesinadas en las masacres de Hama y Tadmor.

Ash-Shaqfi tampoco puede llamar a su casa. «Si llamo a cualquier familiar, se lo llevarían preso», asegura. Todos los extranjeros que visitan el país árabe coinciden a su vuelta en una cosa: nadie se atreve a hablar de nada relacionado con la política. «El régimen ha sido muy exitoso a la hora de establecer una red de informadores secretos. Medio millón de personas son informantes. Dentro de algunas familias, hay personas que escriben para la policía sobre sus propios hermanos», denuncia Walid Saffour, presidente del Comité Sirio de Derechos Humanos (SHRC).

El actual presidente, Bashar el Asad, accedió al poder en el 2000 tras la muerte de su padre, Hafez, prometiendo reformas. En el 2005, el Congreso del partido Baaz reclamó una apertura hacia un multipartidismo real, pero las cosas han seguido igual. De ahí que la reciente promesa de Asad de levantar el estado de excepción vigente desde 1963 sea recibida con desconfianza por asociaciones como Amnistía Internacional (AI): «El Gobierno ha hecho declaraciones similares en el pasado, pero el represivo estado de excepción ha continuado durante casi medio siglo ofreciendo poca tolerancia a los puntos de vista disidentes». «Bashir no ha hecho nada por esclarecer las muertes durante la presidencia de su padre, ni por el regreso de los exiliados. Ahora quiere reemplazar la ley del estado de excepción por una ley antiterrorista que será aún peor», se lamenta Saffour.

A finales del 2009, la joven Tal al-Malluhi, que entonces contaba 17 años, fue detenida por las fuerzas de seguridad y mantenida incomunicada durante meses hasta que el pasado 15 de febrero fue condenada a cinco años de prisión tras haber sido acusada de espionaje. La causa: su blog, donde escribía poemas, pedía a EEUU que defendiese a los palestinos y hacía comentarios sobre la actualidad siria. Human Rights Watch asegura que, entre el 2007 y el 2009, 153 sirios fueron juzgados por cuestiones relacionadas con la libertad de expresión.

«Cualquiera que hable a la prensa puede ser detenido bajo los cargos de 'desmoralizar los sentimientos nacionales' o 'difundir información falsa'», explica el presidente del SHRC. La familia Asad también controla importantes sectores de la economía del país, por lo que cualquier crítica sobre la corrupción del sistema lo es también a la familia gobernante. Y, por tanto, perseguida.

Muertos y detenidos

Desde el inicio de las revueltas en Siria, a mediados de marzo, al menos 121 personas han muerto víctimas de los disparos de la policía o de las bandas armadas leales al régimen. El SHRC asegura que tiene confirmación de 612 detenidos, aunque calcula que el número real supera los dos millares.

La situación en las cárceles es penosa debido al hacinamiento y la negación de derechos básicos, como el acceso a medicinas o a visitas de familiares. Las oenegés aseguran que el uso de la tortura está extendido y en ellas es fácil desaparecer para siempre. «Hay prisiones como Sednaya que son el verdadero infierno», asegura Saffour. En Sednaya, donde están encarcelados entre 1.500 y 4.000 presos políticos, se produjo un motín en julio del 2008. Como había ocurrido anteriormente en la prisión de Tadmor (Palmira) en 1980 -donde, bajo la batuta de Rifat el Asad, tío del actual presidente, cerca de 1.000 presos fueron asesinados-, el régimen no tuvo contemplaciones: entre 50 y 150 presos murieron en Sednaya y aún se desconoce el paradero de algunos de ellos.

Otra cuestión es la población kurda: en 1962 se llevó a cabo un censo en el norte del país y a aquellos kurdos que no pudieron acreditar su residencia en Siria desde 1945 se les retiró la ciudadanía. Hoy, unos 300.000 kurdos no tienen derecho a la ciudadanía, lo que les impide adquirir propiedades, trabajar como funcionarios, casarse legalmente o ser atendidos en hospitales. Asad ha firmado ahora decretos devolviendo la ciudadanía a una parte de ellos.

Los sirios parecen haber dicho basta y cada vez son más los que se atreven a desafiar el reinado del miedo de los Asad.

ALGUNOS DISIDENTES FAMOSOS

EN EL INTERIOR

Aref Dalila: (Latakia, 1943) Economista y antiguo decano de la facultad de Economía de la Universidad de Damasco. Se le prohibió dedicarse a la enseñanza en 1998 tras criticar la política económica del régimen de Hafez El Asad y fue arrestado durante la llamada Primavera de Damasco –un periodo de febril actividad política e intelectual que siguió a la muerte de Hafez y la sucesión en la presidencia por su hijo Bashir El Asad-. Estuvo preso durante 8 años hasta que fue liberado por una amnistía del presidente en 2008. Amnistía Internacional lo consideró preso de conciencia.

Michel Kilo: (Latakia, 1940) Periodista y activista de derechos humanos. Por su defensa de la democracia ha sido arrestado varias veces, aunque en 2009 fue finalmente liberado tras cumplir todas sus condenas. A finales de la década de 1980 hubo de exiliarse en Francia.

Fayez Sarah: Periodista y miembro del Centro de Derechos Humanos de Damasco. Fue detenido 2008 bajo los cargos de “debilitar los sentimientos nacionales” y “diseminar información falsa”.

Fawaz Tello: (Damasco, 1961) Ingeniero y miembro del Fórum Nacional del Diálogo. Estuvo preso entre 2001 y 2006 por haber participado en la Primavera de Damasco. Dalila, Kilo, Sarah y Tello se encuentran entre los firmantes de una reciente declaración que llama al país a promover un cambio democratizador de forma no violenta.

Kamal Labwani: Médico y fundador del grupo de intelectuales Encuentro Democrático Liberal. Fue detenido en 2005 al regresar de un viaje a Europa y Estados Unidos y pedir mayor libertad y derechos humanos. Se encuentra encarcelado y ha sido condenado a 12 años de prisión bajo la acusación de “incitar a un país extranjero a invadir Siria” a pesar de las protestas de la ONU y Amnistía Internacional por su “detención arbitraria”. En las recientes protestas en Siria, familiares de Labwani han sido detenidos.

Haytham El Maleh: Abogado y activista de derechos humanos, es uno de los presos políticos más ancianos. Colaborador de Amnistía Internacional y fundador de el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Permaneció en la cárcel entre 1980 y 1986. Posteriormente fue detenido en 2008 y liberado un año más tarde. Pero inmediatamente fue arrestado de nuevo y no fue liberado hasta el mes pasado, tras iniciar una huelga de hambre y gracias a una amnistía parcial del presidente. Cuando salió de la cárcel tenía 80 años.

EXILIADOS

Ali Sadredín El Bayanuni: (Alepo, 1938) Abogado y ex líder de los Hermanos Musulmanes. Abandonó Siria en 1979 debido a la presión del gobierno de Hafez El Asad sobre esta organización islamista. En 1980, el gobierno sirio aprobó la Ley Nº 49 que castiga con la pena de muerte a los miembros de los Hermanos Musulmanes. El Bayanuni se refugió primero en Jordania y luego en Londres, donde vive como refugiado político.

Riad ash-Shaqfi: Actual secretario general de los Hermanos Musulmanes de Siria. Se exilió en 1980 y actualmente vive en Yemen.

Abdul Halim Jaddam: (Baniyas, 1932) Vicepresidente de Siria entre 1984 y 2005, renunció a su puesto al perder influencia tras el ascenso de Bashir El Asad al poder. Desde su exilio en Francia ha acusado al actual presidente sirio de estar detrás del asesinato del primer ministro libanés Rafiq Hariri y participó en la comisión de investigación de la ONU para esclarecer el asesinato. En el exterior ha fundado el Frente de Salvación Nacional de Siria y ha trabajado para crear un gobierno en el exilio.